<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421</id><updated>2012-01-30T21:39:32.854+01:00</updated><category term='Capítulo primero'/><category term='Capítulo segundo'/><category term='Capítulo quinto'/><category term='Capítulo cuarto'/><category term='Capítulo sexto'/><category term='Capítulo séptimo'/><category term='Índice'/><category term='Preludio'/><category term='Capítulo tercero'/><title type='text'>hassha kage</title><subtitle type='html'>¿Quién pone el límite entre el bien y el mal? ¿Quién distingue justicia de venganza? ¿Quién conoce la verdad para juzgarlo todo? Y... ¿quién decide entre la vida y la muerte?
&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;
Solo el destino...</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>102</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-8409543476839960230</id><published>2012-01-30T21:37:00.000+01:00</published><updated>2012-01-30T21:39:06.465+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo séptimo'/><title type='text'>Gakusei (IV)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Finalmente Mei había acompañado a Tokey a la herrería. Allí este había recogido un paquete, no muy grande pero bastante ruidoso; tras insistir un poco había conseguido que le enseñase el contenido: un juego de finos y alargados cuchillos.&lt;br /&gt;- ¿Y esto es lo que se supone que tenías tanto interés en buscar? - había preguntado sin saber muy bien su propósito.&lt;br /&gt;- Efectivamente. Me vengo fijando desde hace unos días que aunque tienes que mejorar con el uso de las dagas hay algo que haces bastante bien: lanzarlas.&lt;br /&gt;- ¿Cómo? Pero si yo no...&lt;br /&gt;- Bueno, la verdad es que sólo lo haces cuando te enfadas, más de un pobre árbol puede dar fe de ello; pero creo que podríamos sacarle partido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mei se lo quedó mirando durante unos instantes, por lo que a Tokei le parecía sin saber qué decir ni qué hacer. Iba a continuar la marcha cuando de pronto Mei se le echó encima y se agarró a su brazo con gesto cariñoso. No había esperado que Mei reaccionara de aquella forma y desde luego lo había tomado totalmente por sorpresa.&lt;br /&gt;- Mujer, tampoco es para tanto – dijo con la voz un poco entrecortada, notaba como el calor le subía a la cara -; no son más que unos cuchillos para que aprendas a...&lt;br /&gt;- ¡Calla tonto! - lo cortó sensualmente mientras se ponía de puntillas para acercar más sus rostros.&lt;br /&gt;Tokei se había quedado paralizado notando cómo aquel cuerpo, pequeño pero no por ello menos deseable, se pegaba al suyo; cómo aquellos labios finos y sonrojados se le acercaban irremediablemente...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el último momento, cuando ya se encontraba perdido, cuando se sentía una débil presa en las garras de un ave rapaz el embrujo se rompió. Se rompió y se vio cayendo de espaldas; y fue en ese momento cuando alcanzó a escuchar el tañer de varias cuerdas y comprendió. Mientras aún en el aire restallaban los proyectiles aprovechó el impulso para rodar varias vueltas en el suelo y levantarse rápidamente con la espada en la mano; aún enfundada pero en posición de guardia. Giró en redondo a la búsqueda de los asaltantes y distinguió varias figuras que, valiéndose del revuelo para ocultarse, se escabullían por un callejón. Ya echaba a correr para darles caza cuando algo vino a su mente y se paró en seco.&lt;br /&gt;- ¡Mei!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se volvió hacia atrás alarmado, sabía que los proyectiles no le habían alcanzado, pero alguien lo había quitado de su trayectoria... La encontró sentada en el suelo, con la capucha hacia atrás y recubierta de tierra; pero ilesa. Se acercó a ella, que le tendía la mano, la ayudó a levantarse y, en el mismo movimiento, la abrazó.&lt;br /&gt;- ¡Hey! No sabía que te preocupases tanto por mí – dijo ella tan sorprendida por el gesto como él.&lt;br /&gt;- Me apartaste, no sabía si... temía que...&lt;br /&gt;- Tranquilo, tranquilo. Estoy bien – intentó tranquilizarlo dando un paso atrás y volviendo a ponerse la capucha -. No le ha pasado nada a nadie así que será mejor que nos marchemos. Todos nos están mirando y empiezo a sentirme incómoda; pronto se percatarán de mis facciones y empezaré a pasar de víctima a culpable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esta vez Tokei no le discutió acerca de no ocultar sus rasgos o dejar de sentirse marginada por ellos. La agarró del brazo y momentos después se perdían por los callejones resguardados entre la oscuridad.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-8409543476839960230?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/8409543476839960230/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=8409543476839960230' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8409543476839960230'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8409543476839960230'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2012/01/gakusei-iv.html' title='Gakusei (IV)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-7867791549945139322</id><published>2011-11-30T21:02:00.002+01:00</published><updated>2012-01-30T21:39:32.861+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo séptimo'/><title type='text'>Gakusei (III)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt; - ¡Vamos, vamos! ¿Tan mal maestro soy que aún no he sido capaz de enseñarte a cortar una vara con esas dagas?&lt;br /&gt;Tokei se mofaba de Mei mientras esquivaba o simplemente desviaba con facilidad las arremetidas de ésta con un boken de roble que había tallado días atrás. Llevaban ya un buen rato así, mientras él evitaba sus envites y se jactaba de ello, haciéndola rabiar. De vez en cuando se zafaba con suficiente holgura como para devolverle el golpe, lo que sabía que la cabreaba aún más.&lt;br /&gt;- ¡Más rápido - continuaba -, que parece que tienes las manos entumecidas!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ya no pudo aguantar más, Mei se separó un par de pasos y clavó las dagas en un tocón arrojándolas con frustración.&lt;br /&gt;- ¿Pero qué esperas? - dijo furiosa -. Sabes todos los movimientos que voy a hacer, ¡si me los has enseñado tú!, ¿cómo no esperas evitarlos?&lt;br /&gt;- ¿Y eso es excusa? ¿No puedes ser más rápida que yo? Ya que no tienes fuerza no estaría mal que destacaras en otra cosa...&lt;br /&gt;El ceño de Mei se fruncía por momentos.&lt;br /&gt;- O por lo menos podrías tratar de improvisar, de sorprenderme.&lt;br /&gt;- ¡Seguro que puedo ser más rápida que tú! - le había tocado el orgullo -. ¿Pero qué pretendes, que te haga daño?&lt;br /&gt;- Ja ja ja...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los últimos días de entrenamiento habían sido únicamente de práctica en solitario mientras Tokei la vigilaba y dirigía sus movimientos. Según Tokei tenía que familiarizarse con el peso de sus armas y coger un poco de soltura en su manejo antes de continuar con el entrenamiento. Ingenuamente en el pasado había pensado que con el cuchillo que llevaba para cazar y desollar conejos podía defenderse en sus viajes de un pueblo a otro. Ahora estaba descubriendo su error y qué lejos se encontrara en aquel entonces de esgrimir un arma contra alguien que la amenazase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad era que, a pesar de todo, estaba aprendiendo rápidamente. Día a día mejoraba su postura en combate, Tokei insistía mucho en ello; aprendía nuevas rutinas de ataque o defensa; mejoraba su percepción de lo que la rodeaba en cada movimiento... Se esforzaba al máximo y volvía exhausta cada atardecer, era cierto, pero aún así progresaba mucho más de lo que pudiese haber esperado; parecía que tenía un don natural para aquello. Claro está, ni con todo ello estaba a la altura de presentarle batalla a Tokei.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno, ya basta ¿no?, ¿o vas a pasarte toda la tarde riéndote de mí?&lt;br /&gt;- Vale vale, está bien... - aún tuvo que contener un poco la risa al seguir viendo frente a él a Mei con los brazos en jarras y el ceño fruncido -. Dejémoslo por hoy, ya he comprobado que estás mejorando incluso más rápido de lo que me imaginaba.&lt;br /&gt;- ¿Debo tomarme eso como un cumplido? - el ceño había dado paso a un gesto de incredulidad.&lt;br /&gt;- No te confíes, aún te queda mucho por aprender. Aunque... debo admitir que lo estás haciendo bien. Pero bueno, coge las dagas que va siendo hora de volver.&lt;br /&gt;- ¿Tan pronto? Normalmente esperamos a que empiece a atardecer, y quedan al menos un par de horas.&lt;br /&gt;- Cierto, pero tengo que pasarme por la herrería antes de que sea más tarde, tengo que recoger un encargo que hice hace unos días. Te va a gustar.&lt;br /&gt;- No se si preguntar...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2012/01/gakusei-iv.html"&gt;Continuar &amp;gt;&amp;gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-7867791549945139322?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/7867791549945139322/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=7867791549945139322' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/7867791549945139322'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/7867791549945139322'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2011/11/gakusei-iii.html' title='Gakusei (III)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-5646937775442916712</id><published>2011-10-31T23:22:00.001+01:00</published><updated>2011-11-30T21:04:21.282+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo séptimo'/><title type='text'>Gakusei (II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aquella mañana las gachas estaban especialmente calientes. Había tardado más de lo habitual en dejar la tienda y las que quedaban en la cazuela, después de que la mayoría de la compañía se hubiese servido su ración, habían acaparado todo el calor de los rescoldos. Tampoco le importaba mucho, no tenía apenas apetito y pensaba más en lo que le depararía la mañana que en saciarlo. Casualmente, o no de forma tan fortuita, la petición de Bungar se acercaba mucho a la que Crisannia le había hecho la algunas noches antes de llegar a Ranavva. Seguía sin gustarle mucho la idea, pero fuese como fuese tenía un doble compromiso; ya era hora de pasar de alumno a maestro.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desde donde estaba se podía ver la puerta de la casa de La Abuela, así que pudo ver cómo Mei salía, se embozaba hasta la exageración en su atuendo, y se dirigía hacia donde se encontraba. No esperó casi ni a llegar a su lado para llamar su atención con una mirada y un tono de voz que dejaban claro que hubiese preferido seguir durmiendo a haberse levantado temprano.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- Me dijo Bungar que querías verme.&lt;br /&gt;Tokei reprimió una sonrisa. Directa y con carácter; no era la mejor alumna que un maestro podría desear. Aprovechó sin embargo para deshacerse del aún humeante cuenco de gachas y se lo ofreció.&lt;br /&gt;- Muy puntual, supongo que no habrás desayunado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como había supuesto el ofrecimiento cayó en saco roto. La respuesta vino en el mismo tono que las primeras palabras de saludo.&lt;br /&gt;- Supongo que me habrás hecho venir hasta aquí afuera para algo más que ofrecerme un cuenco de gachas frías.&lt;br /&gt;Tokei, preparado para afrontar lo que le esperaba, no se achantó con la respuesta. Incluso aprovechó para devolverle la pulla.&lt;br /&gt;- Puntual y con carácter, sin duda - hubo de reprimir una sonrisa -. Pero relájate, aquí afuera, como dices, estás entre amigos; no importa la curva de tus ojos. Tengo algo que proponerte que creo te interesará, pero primero come algo. Por cierto, no están frías.&lt;br /&gt;Inesperadamente, aunque no sin unos segundos de tensión, Mei acabó por aceptar el cuenco y sentarse en un tocón junto a los rescoldos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Y bien, supongo que podrás decirme de qué se trata mientras tanto - volvió a la carga poco después, mientras se esforzaba por no escaldarse con las gachas.&lt;br /&gt;Tokei reflexionó un instante procurando enfocar la respuesta de manera adecuada.&lt;br /&gt;- Bueno, podría decirse que ha llegado a mis oídos cierto... - no las tenía todas consigo, pero había que intentarlo - malentendido que tuviste con alguna chusma del barrio; y también ciertas sospechas de que que el golpe que tenías en el brazo era más bien una herida.&lt;br /&gt;Mei dejó la cuchara con gachas a medio camino de la boca y le deleitó con una mirada que hablaba claramente de lo poco que le había gustado la respuesta.&lt;br /&gt;- No me mires así - había que seguir con el farol -, ¿o me vas a decir ahora que esperabas que esa dulce ancianita con la que vives se tragase el cuento del resbalón en el tejado?&lt;br /&gt;Mei mantuvo la mirada unos instantes más, poco convencida; pero finalmente se resignó y continuó con las gachas. Por esta vez había acertado; ahora sólo quedaba la segunda parte del asunto.&lt;br /&gt;- Pues dicho esto lo siguiente es bien fácil. Me propongo enseñarte a defenderte.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2011/11/gakusei-iii.html"&gt;Continuar &amp;gt;&amp;gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-5646937775442916712?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/5646937775442916712/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=5646937775442916712' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/5646937775442916712'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/5646937775442916712'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2011/10/gakusei-ii.html' title='Gakusei (II)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-2690184570498112523</id><published>2011-09-27T21:28:00.000+02:00</published><updated>2011-10-31T23:23:18.188+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo séptimo'/><title type='text'>Gakusei</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Era noche entrada cuando salieron de la casa de La Abuela. Realmente la cena había terminado hacía tiempo y Tokei simplemente se había quedado acompañando a Bungar mientras recordaba con La Abuela sus vivencias de años atrás y le relataba cómo le había ido a él y a su compañía en los últimos tiempos. Mei se había retirado bastante más temprano, para no dejar sola a la pequeña Dania en su habitación; aunque tampoco se le había escapado a Tokei que estaba un poco incómoda con la situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conversación no había dejado de divagar sobre la pequeña y lo ocurrido durante un buen rato; si bien Tokei había reconocido ciertas ausencias en el relato de Bungar sobre los hechos y preferido no intervenir en demasía. Bungar no parecía recordar con exactitud su intervención en el encuentro con la extraña criatura, y no había mencionado nada acerca de su compañero herido y la forma en la que Tokei había ayudado a curarlo. Como siempre Crisannia se había salido con la suya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegaron al punto en el que ambos habían de separarse para dirigirse a sus respectivas tiendas Bungar, que marchaba un par de pasos por delante, se detuvo a esperarlo.&lt;br /&gt;- ¿En qué piensas? - interrogó -. Llevas toda la noche muy callado, ¿hay algo que te preocupe? - lo observó durante unos segundos hasta que su rostro se tornó en un gesto de entendimiento -. Ya veo, no estabas del todo contento con la compañía, ¿es eso no? Te advierto que La Abuela no suele equivocarse...&lt;br /&gt;- No, no - interrumpió Tokei -. No es eso. Reconozco que no me lo esperaba, pero intento conocer a las personas antes de juzgarlas; y me ha sorprendido bastante la facilidad con la que se ha ganado la confianza de la pequeña. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bungar cabeceó en asentimiento durante unos instantes, pero siguió sin darse por satisfecho.&lt;br /&gt;- ¿Y entonces de qué se trata?&lt;br /&gt;- De nada, simplemente que estabais hablando de cosas de hace años y de los viajes que habéis hecho últimamente. Tendrás que concederme al menos que en el poco tiempo que llevo con vosotros es normal que no conozca toda la historia de La Compañía.&lt;br /&gt;- Es cierto, tienes razón. Olvidaba que eres el más nuevo de entre nosotros... o no. Porque aún no nos has dicho lo que vas a hacer, ¿te quedarás? Supongo que ya sabrás que serás bien recibido, los chicos hasta te están cogiendo aprecio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tokei sonrió por la curiosa forma en la que Bungar le demostraba su propio afecto, agradeciendo también el giro de la conversación.&lt;br /&gt;- Bueno, ya lo hemos hablado otras veces. Tengo mi propio camino. No se ni dónde me llevará ni cuándo me hará irme de aquí, igual que el vuestro supongo. Pero mientras nuestros caminos se mantengan juntos - una sonrisa volvió a asomar a su rostro - puedes decirle a tus chicos que estén tranquilos, podrán contar conmigo como uno más.&lt;br /&gt;La sonrisa de Bungar fue mayor aún, y al verla Tokei supo que había caído en la trampa.&lt;br /&gt;- Pues precisamente estaba pensando que había algo que podías hacer por mí...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2011/10/gakusei-ii.html"&gt;Continuar &amp;gt;&amp;gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-2690184570498112523?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/2690184570498112523/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=2690184570498112523' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/2690184570498112523'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/2690184570498112523'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2011/09/gakusei.html' title='Gakusei'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-6027901087825904057</id><published>2011-06-30T16:48:00.002+02:00</published><updated>2011-09-14T18:48:26.131+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo séptimo'/><title type='text'>Sensei (VI)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- Nada - respondió Tokei tranquilamente, mudada de nuevo su expresión a una calma total -. Nada que no hubiera podido evitarse - se apresuró a aclarar al ver que la expresión de su interlocutor se endurecía rápidamente como claro síntoma de que la respuesta no le satisfacía en absoluto -, si este soldado supiese contener su sucia lengua y abstenerse de insultar a los que sin duda merecen más respeto que él.&lt;br /&gt;Un aparentemente casual movimiento para volver a ajustarse la capa sobre los hombros tras los repentinos movimientos de instantes antes dejó a la vista en su peto de cuero una insignia a la que nadie había prestado atención hasta el momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como por arte de magia el creciente enfado del soldado se convirtió de inmediato en una mezcla de aprensión y respeto. Hasta balbuceó un intento de disculpa antes de propinar un puntapié al que se estaba levantando y comenzar una diatriba de imprecaciones que casi parecían ladridos contra sus dos subalternos. Ni Tokei ni Mei le prestaban atención; habían salido por la puerta de la ciudad y se dirigían a un lugar tranquilo en el que entrenar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Un préstamo de Burgar, por si algún soldado se empeñaba en causarnos problemas - aclaró Tokei cuando vio que Mei lo miraba insistentemente.&lt;br /&gt;Pero Mei no pensaba en la insignia que a buen seguro los había sacado de más de un posible apuro momentos atrás. Miraba sorprendida a Tokei, sorprendida por su actuación en el enfrentamiento. Jamás habría imaginado que el carácter de Tokei, tranquilo y reflexivo como había llegado a conocerlo desde que la entrenaba, podía dar paso a una furia contenida tal que hasta a ella la había sobresaltado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensaba sorprendida e intrigada en ello, en las consecuencias que podrían llegar si la situación se escapaba de su control. Quizás por ello su mente no se detuvo a reflexionar sobre otro suceso extraño en lo ocurrido: no era la primera vez que oía esas voces, no era la primera vez que se cruzaba con esos soldados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en la ocasión anterior las circunstancias habían sido muy distintas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2011/09/gakusei.html"&gt;Continuar &amp;gt;&amp;gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-6027901087825904057?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/6027901087825904057/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=6027901087825904057' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/6027901087825904057'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/6027901087825904057'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2011/06/sensei-vi.html' title='Sensei (VI)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-8764066664863724258</id><published>2011-06-08T22:04:00.002+02:00</published><updated>2011-06-30T16:52:47.487+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo séptimo'/><title type='text'>Sensei (V)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Por las callejuelas del barrio pobre pasaron casi desapercibidos. Al fin y al cabo allí estaban habituados a compartir hogar con los &lt;i&gt;Konomi&lt;/i&gt;; aquellas casas ajadas y viejas eran el único lugar donde se les permitía vivir normalmente. No hubo mucha diferencia en el resto de la ciudad, aunque no pasaron inadvertidos, ya que por costumbre los suyos solían usar capucha para ocultar el rostro. Algunos la miraban curiosos, otros más contrariados o altaneros; pero no hubo mayor problema. Estaba empezando a pensar que, enfrascándose en sí misma todos aquellos años, había perdido la verdadera perspectiva de la realidad; que Tokei tenía razón y era posible que la aceptaran como era.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero pronto comprendió que, aunque si bien Tokei podía estar en lo cierto, no era menos cierto que algunas cosas nunca cambian del todo. Al llegar a las puertas de la ciudad, abiertas y libremente cruzadas por los transeúntes, una pareja de guardias los detuvieron.&lt;br /&gt;- ¿Qué? - dijo el primero en tono burlón dirigiéndose a Tokei -, ¿vas a sacar los desperdicios?&lt;br /&gt;No disimuló una sonrisa socarrona, al igual que al momento no pudo contener la expresión primero de sorpresa y luego de ira cuando una sonora bofetada le cruzó la cara.&lt;br /&gt;- ¡Pero cómo te atreves siquiera a levantar la vista en mi presencia! - vociferó casi escupiendo las palabras, visiblemente fuera de sí -, ¡vas a recibir lo que te mereces!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un arrebato llevó la mano al pomo de la espada para luego desenvainarla y acometer con furia sobre Mei. O esa hubiese sido su intención; intención rota cuando una mano férrea le agarró la muñeca antes incluso de que la afilada hoja comenzara a asomar. Si fuerte era la presión que sentía en su muñeca más penetrante fue la mirada que se clavó en sus ojos cuando alzó la cabeza para enfrentar a su rival. Hasta Mei, que sólo los veía de soslayo, se sintió sobrecogida por el fuego que desprendían esos ojos. Durante unos instantes intentó hacerle frente, pero su mano no tardó en empezar a abrirse para desasir el pomo de la espada, animada también por el agudo dolor que la presión que el pulgar le infligía en el dorso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con un giro de muñeca Tokei volteó el brazo de su oponente hasta su espalda, obligándolo a girarse bruscamente merced a la presión que ejercía. Sin más, lo empujó hacia delante y le propinó un patadón en el trasero que lo hizo caer de bruces junto a su anonadado compañero. Éste ni hizo gesto de ayudarlo ni de enfrentar a Tokei, haciendo caso de un resquicio de serenidad, quizá más bien temor, que le dictaba que era mejor no meterse en problemas que no había propiciado. En ese momento una mano lo apartó bruscamente, dando paso a otro soldado mejor pertrechado que observó la escena, en el suelo seguía estando su compañero, y alzó la vista con gesto inquisitivo.&lt;br /&gt;- ¿Se puede saber qué está pasando aquí? - preguntó con un tono altanero, pero más relajado que el del compañero que casi le besaba los pies. No se escapaba sin embargo la patente amenaza de su tono.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2011/06/sensei-vi.html"&gt;Continuar &amp;gt;&amp;gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-8764066664863724258?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/8764066664863724258/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=8764066664863724258' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8764066664863724258'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8764066664863724258'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2011/06/sensei-v.html' title='Sensei (V)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-7361792063412699162</id><published>2011-04-07T20:43:00.002+02:00</published><updated>2011-06-08T22:06:36.080+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo séptimo'/><title type='text'>Sensei (IV)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como el primer día y sucesivamente en cada uno de los entrenamientos Tokei la esperaba sentado en un gran leño junto a la mortecina hoguera del campamento; parecía absorto observando una katana enfundada que sostenía en ambas palmas. No era la primera vez que Mei la veía, de hecho el arma acompañaba a Tokei a cada paso, pero aún no la había visto desenfundada.&lt;br /&gt;- ¿Estás esperando a alguien? - preguntó para sacarlo de su ensimismamiento.&lt;br /&gt;Algo sobresaltado por la interrupción Tokei alzó la mirada, se levantó y se colgó la espada en el cinturón.&lt;br /&gt;- Mei, no te oí llegar.&lt;br /&gt;Durante un instante le pareció que asomaba de nuevo a sus ojos la mirada desconfiada de semanas atrás, pero al momento se disipó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eh, bueno - terció Tokei para salir de su aturdimiento momentáneo -, será mejor que nos pongamos en marcha antes de que se haga más tarde.&lt;br /&gt;- ¿En marcha?, ¿vamos a algún sitio?&lt;br /&gt;- Efectivamente. La liza que tenemos en el campamento está bien para jugar con armas de madera, pero para ponernos serios necesitamos más espacio. Salimos de la ciudad.&lt;br /&gt;Mei se quedó un momento en silencio, pensativa, valorando las consecuencias de las últimas palabras de Tokei.&lt;br /&gt;- No me parece buena idea. Si salgo de la ciudad quizás no pueda volver a entrar, y no creo que te sea beneficioso que los guardias te vean en compañía de alguien como yo... ¿qué? ¿qué miras así?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tokei mantuvo la expresión, gesto severo y mirada interrogante, durante unos instantes más.&lt;br /&gt;- Creo señorita, y corrígeme si me equivoco, que ya soy lo suficientemente mayor como para elegir las compañías que considere oportunas.&lt;br /&gt;- Yo sólo decía que...&lt;br /&gt;- ¿Decías? - la interrumpió -, ¿o te compadecías?&lt;br /&gt;- ¿Perdona?&lt;br /&gt;El tono de Mei pretendía dejar claro que no estaba dispuesta a aguantar ninguna reprimenda, y mucho menos relacionada con la posición de los suyos en la sociedad; pero la sonrisa de Tokei la desarmó. Al fin y al cabo no se veía sonreír a Tokei todos los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hay algo que siempre me decía mi maestro: "para ser uno con tu arma antes has de aprender a ser uno". Has de aceptarte a ti misma, sin importar lo que piensen los demás, si quieres llegar a ser una buena guerrera. Si no te aceptas a ti misma, ¿cómo esperas poder manejar un arma como si de una parte de tu propio cuerpo se tratara?&lt;br /&gt;Volvió a reinar el silencio durante unos instantes. No sabía si la afirmación de Tokei tenía algo de sentido o se trataba simplemente de una frase hecha, pero al menos en su caso era cierta. Siempre, aún cuando vivía con su madre, había estado marcada por lo que era. Siempre se había amparado en ello para alejarse, apartarse, mantenerse al margen. Y era eso lo que había jurado cambiar al viajar a Ranavva.&lt;br /&gt;- Está bien, tienes razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras un leve asentimiento Tokei se le acercó y, lentamente, le apartó la capucha que le cubría la cabeza.&lt;br /&gt;- Bien, ahora estás preparada - sonrió -; vamos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2011/06/sensei-v.html"&gt;Continuar &amp;gt;&amp;gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-7361792063412699162?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/7361792063412699162/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=7361792063412699162' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/7361792063412699162'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/7361792063412699162'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2011/04/sensei-iv.html' title='Sensei (IV)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-1920139721459790813</id><published>2011-02-23T20:23:00.001+01:00</published><updated>2011-04-07T20:46:03.440+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo séptimo'/><title type='text'>Sensei (III)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sólo fueron necesarias un par de semanas para convencer a Mei de que el ofrecimiento de Tokei no había sido ninguna estupidez. Al principio la idea le había parecido absurda, había aceptado sólo a regañadientes, y porque era plenamente consciente de que necesitaba aprender a defenderse; sobre todo después del asalto en el callejón y los malos augurios que le diera Crisannia la última vez que la viera largas semanas atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre había sido bastante ágil y rápida, y mucho más resistente de lo que pudiera esperarse por su complexión. Buena parte de ello tenía que agradecérselo a los entrenamientos con su madre, juegos para ella en su temprana edad, en el jardín de los Hollgan, el hogar de su primera infancia. Pero todo eso no le era suficiente para aguantar el ritmo que Tokei le imponía. Acababa exhausta tras cada entrenamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su parte Tokei no le había desvelado el porqué de su ofrecimiento, si bien ella tampoco se lo había preguntado. Le bastaba con ver que ponía tanto esfuerzo en enseñarla como ella en dejarse enseñar; a pesar de su carácter independiente y orgulloso aceptaba cada corrección, cada crítica, y Tokei parecía notarlo y perseverar en su enseñanza. Quizás por su nueva relación maestro-aprendiz, o simplemente porque se iban conociendo cada vez más Mei percibía que poco a poco en su mirada se había ido diluyendo el tono de sospecha y desconfianza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habían entrenado cada día mañana y tarde, a primeras horas con poca intensidad y aumentando el ritmo según avanzaba el día. En sucesivos días Mei había practicado con distintas armas de madera tomadas del arsenal de entrenamiento de la compañía. Todas le habían parecido pesadas e inmanejables para su fortaleza física, pero Tokei se había empeñado en que lo hicieran así. Finalmente, a falta de unos cuchillos y aunque le parecía un poco aparatoso había optado por quedarse con un bo, con el que había estado entrenando la última semana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella mañana sin embargo habían descansado. No como concesión, sin embargo, sino como preparación para el entrenamiento de la tarde, que se anunciaba inusual. La tarde antes Mei había cometido la imprudencia de querer zafarse de una de las reprimendas de Tokei por su mal manejo del bo alegando que "sin duda me movería con más soltura si estuviese aprendiendo a usar mis dagas". Así que, mientras Mei se mordía la lengua por lo que acababa de decir, Tokei había dado por finalizado el entrenamiento y lo había pospuesto para la tarde del día siguiente, con "sus dagas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante esa misma noche se había reprendido a sí misma por haber mencionado la existencia de las dagas de su madre, pero tras reflexionar había olvidado el asunto. Al fin y al cabo hasta el viajero más patán portaba algún arma para intentar defenderse durante sus viajes. No tenía nada de extraño que ella también tuviese alguna. Sí la había intrigado, ya durante la descansada mañana, el propósito de Tokei al variar la frecuencia normal de los entrenamientos, sobre todo cuando él mismo la había impuesto. Sin duda estaba tramando algo que no le iba a gustar demasiado; no en vano estaba empezando a conocerlo a él y a sus duros métodos de entrenamiento. De todas formas pronto lo sabría, ya que la hora se acercaba. Con un solitario encogimiento de hombres abrió la puerta para salir a la plaza que la esperaba.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2011/04/sensei-iv.html"&gt;Continuar &amp;gt;&amp;gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-1920139721459790813?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/1920139721459790813/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=1920139721459790813' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/1920139721459790813'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/1920139721459790813'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2011/02/sensei-iii.html' title='Sensei (III)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-4624648431009644161</id><published>2011-01-31T23:50:00.003+01:00</published><updated>2011-10-31T23:15:45.674+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo séptimo'/><title type='text'>Sensei (II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mei salió a la plaza poco después de amanecer. Aún estaba somnolienta, no había dormido ni mucho ni suficientemente bien aquella noche, pero no podía faltar a su cita. Se cerró la capa y se ciñó la capucha, como solía hacer cada vez que salía a la luz del día, y miró alrededor. Era poco el tiempo que llevaban allí los mercenarios, apenas un par de semanas, pero el aspecto de la plaza había cambiado radicalmente: las tiendas circundaban casi todo el perímetro, ocupadas por más soldados de los que llegaron la primera noche, y una gran lona cubría toda la parte central. Los comerciantes, viajeros y transeuntes que antes llenaban la plaza se habían viso relegados a las callejuelas aledañas, pero no parecía importarles; el ambiente en la plaza era mucho más pacífico y seguro desde que estaban allí, y poco más ajetreado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mei, pasando por la parte más abierta, que se enfrentaba a la casa de la Abuela, se dirigió hacia dentro del campamento. Un par de miradas curiosas vigilaron su avance, pero al ver su destino perdieron toda preocupación.&lt;br /&gt;- Me dijo Bungar que querías verme - dijo cuando estuvo cerca del enigmático compañero del grandullón que dirigía el grupo.&lt;br /&gt;Tokei levantó la vista y le acercó un cuenco con gachas.&lt;br /&gt;- Muy puntual, supongo que no habrás desayunado.&lt;br /&gt;No habían vuelto a cruzar palabras desde la cena en casa de la Abuela días atrás, pero se habían encontrado varias veces desde entonces y en todas ellas se había sentido tan desconcertada por su actitud como aquella noche. Pretendía mostrarse cordial, pero sus ojos lo desmentían; la miraba con recelo, con sospecha. No le gustaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Supongo que me habrás hecho venir hasta aquí afuera para algo más que ofrecerme un cuenco de gachas frías - le espetó al tiempo que cruzaba los brazos.&lt;br /&gt;- Puntual y con carácter, sin duda. Pero relájate, aquí afuera, como dices, estás entre amigos; no importa la curva de tus ojos. Tengo algo que proponerte que creo te interesará, pero primero come algo. Por cierto, no están frías.&lt;br /&gt;A regañadientes Mei se sentó en un tocón de madera y aceptó el cuenco. Lo cierto es que humeaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Y bien, supongo que podrás decirme de qué se trata mientras tanto - insistió Mei a la vez que intentaba enfriar un poco el desayuno. Había dado su brazo a torcer por el momento, pero no se sentía muy cómoda en aquella compañía y cada vez estaba más ansiosa por marcharse.&lt;br /&gt;- Bueno, podría decirse que ha llegado a mis oídos cierto... malentendido que tuviste con alguna chusma del barrio; y también ciertas sospechas de que el golpe que tenías en el brazo era más bien una herida.&lt;br /&gt;Mei entrecerró los ojos por la afirmación y le dirigió una mirada que poco explicación necesitaba.&lt;br /&gt;- No me mires así, ¿o me vas a decir ahora que esperabas que esa dulce ancianita con la que vives se tragase el cuento del resbalón el el tejado?&lt;br /&gt;No tubo más remedio que resignarse y seguir con su comida.&lt;br /&gt;- Pues dicho esto lo siguiente es bien fácil. Me propongo enseñarte a defenderte.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2011/02/sensei-iii.html"&gt;Continuar &amp;gt;&amp;gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-4624648431009644161?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/4624648431009644161/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=4624648431009644161' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/4624648431009644161'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/4624648431009644161'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2011/01/sensei-ii.html' title='Sensei (II)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-4667200660603143927</id><published>2010-11-30T23:41:00.001+01:00</published><updated>2011-01-31T23:54:42.687+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo séptimo'/><title type='text'>Sensei</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No había sido un recibimiento precisamente efusivo; aunque ciertamente tampoco esperaba mucho más, estaba acostumbrada a crear aversión. Al menos la reacción de los dos invitados de la Abuela no había sido de rechazo. El mayor parecía tan sorprendido que ni intentó ocultarlo hasta que su compañero le propinó un codazo; el otro la miraba con una extraña mezcla tal de desconfianza y disimulo que no alcanzaba a saber qué opinión le merecía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se había hecho el silencio y sentía todas las miradas puestas sobre ella. Durante un momento de indecisión se quedó parada, hasta que la Abuela acudió en su ayuda.&lt;br /&gt;- Venga Mei, que la comida se enfría. Siéntate aquí a mi lado con la pequeña.&lt;br /&gt;Casi con un suspiro de alivio se acercó a la mesa llevando a la pequeña y, tras sentarse, le indicó la silla que quedaba libre a su lado.&lt;br /&gt;- Vamos Dania, ponte aquí conmigo.&lt;br /&gt;Dania se sentó, no sin antes dejar la muñeca de madera sobre la mesa, y sonrió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvió a Mei la incomodidad de sentir varias miradas sobre sí misma y, tras unos instantes, volvió a intervenir la Abuela.&lt;br /&gt;- Ya veis - sonrió -, esta es nuestra Mei.&lt;br /&gt;Y al ver que los niños eran los únicos que comenzaban a romper el silencio con sus juegos y bromas procedió a las presentaciones.&lt;br /&gt;- Este grandullón torpe es Bungar - recalcó el apelativo, para ella tampoco había pasado desapercibida la poca falta de tacto de éste -, y su compañero es Tokei. Son buenas personas, eso lo sé a ciencia cierta; es lo único necesario para estar en esta casa, no importa nada más. ¿Verdad Bungar?&lt;br /&gt;- Por supuesto - se apresuró a confirmar para aclarar que su estupefacción anterior se debía a la sorpresa y no al desagrado.&lt;br /&gt;- Bien, pues ya que estás tan dispuesto empieza a servir la cena, ¿o vas a esperar que se enfríe?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuestión de minutos el ambiente era más relajado y todos cenaban tranquilamente; los pequeños saboreando la carne más deliciosa que habían probado en semanas y los mayores intentando adivinar cómo Mei había logrado que el comportamiento de Dania, como parecía que se llamaba,  cambiara tan rápidamente. La pequeña parecía no querer despegarse de Mei pero, aparte de que su apetito había aumentado considerablemente, prestaba atención a los otros niños; hasta en ocasiones esbozaba una sonrisa. Una muñeca tallada en madera también estaba a su lado, y parecía compartir cada uno de sus movimientos y gestos; ninguno sabía de dónde había salido, sin duda Mei también tendría algo que ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conforme la noche fue transcurriendo uno a uno los pequeños se fueron a dormir, los mayores por su propio pie y los más pequeños de la mano de la Abuela, que los acompañaba hasta que se quedaban dormidos. La última en caer rendida fue la pequeña Dania. Mei la llevó a su propia cama, no habían tenido tiempo de preparar ninguna otra, y volvió al salón en cuanto se quedó dormida. Al bajar, como suponía, todas las miradas la esperaban; y también alguna que otra pregunta. La Abuela fue la primera en hacerla.&lt;br /&gt;- ¿Cómo lo has conseguido?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2011/01/sensei-ii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-4667200660603143927?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/4667200660603143927/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=4667200660603143927' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/4667200660603143927'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/4667200660603143927'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2010/11/sensei.html' title='Sensei'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-8223129079796675303</id><published>2010-11-22T19:10:00.002+01:00</published><updated>2010-11-30T23:44:37.403+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo séptimo'/><title type='text'>Una más en la familia (V)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llevaban apenas unos minutos allí y Tokei ya se sentía como en casa. Empezaba a entender que hasta Bungar hubiese dicho que consideraba a aquella anciana como su a su verdadera madre y a aquella casa como a la suya propia. Intencionadamente habían llegado antes de la hora prevista, por lo que hubieron de ayudar a preparar el pequeño salón para lo que parecía iba a ser la primera ocasión especial en mucho tiempo. O al menos así se lo parecía por el brillo que veía en los ojos de los niños que correteaban alrededor. Quizás tuviese buena culpa de ello el guiso de carne que Bungar había traído en una olla tan grande que podría servir de barreño a alguno de los más pequeños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tardó mucho en estar dispuesta la mesa, modesta pero decorada incluso con canastos de flores, con platos y cubiertos para todos; las sillas y sillones dispuestos alrededor; y un caldero más pequeño que la olla de Bungar colocado en medio. En un abrir y cerrar de ojos los pequeños pasaron de corretear alegremente a estar sentados cada uno en su sitio, expectantes y dispuestos a comer todo lo que pudieran. La Abuela les indicó a ambos que se sentaran y, acercándose a la escalera, reclamó a los que faltaban.&lt;br /&gt;- Mei - llamó -, baja, la cena está lista y los invitados han llegado.&lt;br /&gt;- Ahora mismo vamos - se escuchó la respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Instantes después el crujir de la madera dio a entender que alguien bajaba por la escalera. Cuando el crujir cesó dos pares de pies se posaron el el suelo: la pequeña a la que Tokei había salvado y una joven &lt;i&gt;konomi&lt;/i&gt;. Bungar no pudo ocultar su sorpresa y durante unos segundos se la quedó mirando hasta que Tokei, que era consciente de a quién iban a ver, le dio un codazo disimuladamente. Entonces esa era Mei, de estatura media, esbelta y de rasgos suaves, mirada inteligente y sonrisa tímida. Aparentemente y al margen de los prejuicios raciales una muchacha inocente e incluso tímida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al menos eso es lo que se veía a simple vista, pero Tokei sabía mucho más acerca de lo que no se veía; un escalofrío le recorrió la espalda.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2010/11/sensei.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-8223129079796675303?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/8223129079796675303/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=8223129079796675303' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8223129079796675303'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8223129079796675303'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2010/11/una-mas-en-la-familia-v.html' title='Una más en la familia (V)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-1848201700957128384</id><published>2010-10-31T21:41:00.002+01:00</published><updated>2010-11-22T19:12:43.242+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo séptimo'/><title type='text'>Una más en la familia (IV)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Había sido un día bastante atareado para la compañía, o más bien para los que no se habían dispersado al llegar a la ciudad; no en vano se habían terminado los preparativos para convertir el campamento improvisado en un asentamiento más estable y duradero. Después del largo día Tokei estaba en su tienda, un poco solitaria desde la marcha de la pequeña, más pensando en la noche que llegaba que en el día que acababa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto Bungar abrió la lona de la entrada interrumpiendo sus divagaciones.&lt;br /&gt;- Creía que no conocías a nadie en la ciudad.&lt;br /&gt;- Y así es, ¿por qué lo dices?&lt;br /&gt;- Pues porque hay una mujer que pregunta por ti - respondió Bungar extrañado.&lt;br /&gt;- No se, vallamos a ver.&lt;br /&gt;Tras salir de la tienda Bungar lo llevó a la entrada de una callejuela que partía de la plaza, algo apartada, donde una figura encapuchada con leves trazos femeninos lo esperaba.&lt;br /&gt;- Ella es quien quería verte.&lt;br /&gt;- Gracias Bungar, yo me encargo.&lt;br /&gt;- Bien, pero no tardes mucho, recuerda que dentro de un rato nos esperan – y se volvió hacia el campamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Crisannia, debí suponerlo.&lt;br /&gt;- No se si considerarme una grata visita, parece que preferirías ver a un Yami antes que a mi.&lt;br /&gt;- Justo en la herida, como siempre. Tus peticiones no son nunca tarea fácil, pero desde luego esta vez te has superado con creces.&lt;br /&gt;- ¿Y bien? ¿Debo entender que lo harás?&lt;br /&gt;- Ah - Tokei suspiró con resignación -, ¿acaso tengo otra alternativa?&lt;br /&gt;- Claro, puedes negarte simplemente; pero sabes que no sería el camino correcto.&lt;br /&gt;- Me pregunto si algún día te tomarás la molestia de decirme hacia dónde conduce ese camino.&lt;br /&gt;- No será necesario, lo averiguarás tú mismo, siempre se sabe a dónde llega una senda cuando se alcanza su fin...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya se daba la vuelta para volver a desaparecer entre las sombras del callejón cuando Tokei la detuvo.&lt;br /&gt;- ¿Ya te marchas? - preguntó con un tono mordaz.&lt;br /&gt;- No quiero interrumpir más tus quehaceres - respondió volviéndose, sin dar muestra de haberse percatado de la ironía de la pregunta -, ya has oído lo que ha dicho tu amigo; y no he escuchado que me invitara.&lt;br /&gt;- Ya que mencionas a Bungar - alzó una ceja en gesto de comprensión -, apostaría a que tienes algo que ver en que no haya vuelto a mencionar nada de la conversación que teníamos antes de tu última aparición. De hecho ni siquiera te ha reconocido hace un momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo miró durante unos segundos sin responder, hasta que por fin se encogió de hombros.&lt;br /&gt;- No estaba preparado para lo que le contaste, sin duda ha sido una fortuna que tuviese tan mala memoria.&lt;br /&gt;Tokei abrió la boca para protestar, pero la cerró sin decir nada. Crisannia tenía razón, la reacción de su amigo no había sido precisamente de comprensión.&lt;br /&gt;- Bien, supongo que una vez aclarado el asunto podré marcharme, también me esperan. Pero recuerda, mantén el paso firme o podrías volver a caer al abismo, y a ninguno nos gustaría...&lt;br /&gt;Tokei asintió en silencio mientras la veía esfumarse en la oscuridad del callejón.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2010/11/una-mas-en-la-familia-v.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-1848201700957128384?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/1848201700957128384/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=1848201700957128384' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/1848201700957128384'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/1848201700957128384'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2010/10/una-mas-en-la-familia-iv.html' title='Una más en la familia (IV)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-4217915649888301124</id><published>2010-10-28T21:45:00.002+02:00</published><updated>2010-10-31T21:43:42.273+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo séptimo'/><title type='text'>Una más en la familia (III)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tenía planeado hacer una visita aquella tarde a su abuelo y a su tía, pero al final había decidido dejarla para el día siguiente. Después de lo dicho por la Abuela sobre la cena simplemente había pensado en salir unas horas antes para volver a tiempo; pero al subir de nuevo a la habitación y ver a la pequeña dormida plácidamente en su cama había decidido que era mejor quedarse. Ya hacía un rato que había despertado, aunque no había bajado de la cama. Estaba mordisqueando un pedazo de pastel de boniato que había hecho la Abuela la tarde anterior, sentada con las piernas colgando mientras la observaba. Ella estaba a su vez también sentada, cerca de la entrada de luz, dando forma lentamente a lo que serían los pies de la muñeca de madera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los pies, como el resto de la muñeca, iban surgiendo poco a poco con cada corte de una de las dagas que Crisannia le había dejado tras comprobar que se encontraba bien después de que la hubiesen herido. Eran unas dagas poco comunes: hoja corta pero ancha, de un negro brillante que ocasionalmente destellaba en púrpura; un pequeño guardamanos y un mango que se adaptaba a su mano a la perfección. Aún así las dagas no era lo único que contenía el paquete de Crisannia. Lo completaban un par de anchos brazales que por la parte exterior le cubrían casi por completo el antebrazo y por la interior tenían un ingenioso agarre para las dagas. El conjunto, combinado con la vestimenta adecuada, le permitía llevar ocultas las cuchillas y sacarlas con un movimiento preciso. Sin duda esas sí habían sido las verdaderas dagas de su madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco a poco, mientras la luz de la tarde se iba extinguiendo y caía la oscuridad de la noche, los pies de la muñeca fueron cobrando forma. También lo hizo con más detalle el vestido que llevaba, y se perfilaron sus redondos pómulos. Estos hasta tomaron un color sonrojado gracias a unas raíces de remolacha. Cuando por fin hubo terminado las sombras se alargaban hasta fundirse unas con otras y una apagada luz de luna comenzaba a colarse por la pared. Se levantó, encendió el candil que tenía sobre el arcón y se acercó a la cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras sentarse le mostró la muñeca a la pequeña, que la observaba con ojos vivos y ansiosos, incluso ilusionados; por fin algo en aquella mirada que recordase que pertenecía a una niña. Hizo además de cogerla, pero Mei la retiró.&lt;br /&gt;- Te la regalo si me dices tu nombre - dijo con una sonrisa.&lt;br /&gt;La pequeña dudó durante unos instantes, y luego empezó a encogerse temerosa sobre sí misma. Mei se arrepintió de la jugada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una voz desde el salón alteró los acontecimientos.&lt;br /&gt;- Mei – llamaba la Abuela -, baja, la cena está lista y los invitados han llegado.&lt;br /&gt;- Ahora mismo vamos.&lt;br /&gt;Instintivamente desvió la mirada hacia la puerta, momento en el que notó que la muñeca se desprendía de sus manos. Al volver la vista la vio en las manos de la sonriente pequeña.&lt;br /&gt;- Mmm, aún no me has dicho tu nombre.&lt;br /&gt;Volvió a dudar, pero esta vez, casi en un susurro respondió.&lt;br /&gt;- Dania.&lt;br /&gt;- Pues bien Dania - dijo Mei tendiéndole una mano -, vallamos a cenar.&lt;br /&gt;Y, tras saltar de la cama, comenzaron a bajar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2010/10/una-mas-en-la-familia-iv.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-4217915649888301124?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/4217915649888301124/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=4217915649888301124' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/4217915649888301124'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/4217915649888301124'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2010/10/una-mas-en-la-familia-iii.html' title='Una más en la familia (III)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-3265867575953916041</id><published>2010-09-26T21:49:00.002+02:00</published><updated>2010-10-28T21:52:16.301+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo séptimo'/><title type='text'>Una más en la familia (II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando Mei bajó de nuevo al salón la Abuela ya estaba sola ocupada en sus tareas, que los últimos días consistían principalmente en zurcir y remendar la ropa de su madre que Crisannia le había traído. La había visto mientras le ayudaba a llevar y colocar el arcón en su habitación, y no había tardado en hacerle ver que necesitaba un arreglo. Tal y como a Mei le había parecido en un primer momento aquellas ropas eran mejores que cualquiera que pudiese haber vestido en su vida, pero era cierto que no estaban en muy buenas condiciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y la pequeña? - preguntó al verla entrar.&lt;br /&gt;- Arriba, se quedó dormida hace rato y sigue como un tronco. Creo que llevaba bastante tiempo, demasiado, sin descansar bien.&lt;br /&gt;- No es para menos, después de por lo que ha pasado... vio como mataban a su madre y a sus dos hermanos; puedo imaginarme lo que ha sufrido.&lt;br /&gt;- Lo he visto en sus ojos, dolor y culpa, excesivo para una niña tan pequeña.&lt;br /&gt;- Me temo que debe de traerte muchos recuerdos, y no precisamente buenos.&lt;br /&gt;Mei asintió con un leve movimiento de cabeza y se sentó frente a ella.&lt;br /&gt;- No voy a dejar que pase por lo mismo que pasé yo, y tampoco voy a dejar que se engañe de la misma forma.&lt;br /&gt;- Y no serás la única, ¿o piensas que me voy a mantener al margen?&lt;br /&gt;- Bien, pues entonces tendremos que hacerle ver que no está sola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- A propósito, ¿quiénes eran los que la trajeron? Parecían soldados.&lt;br /&gt;- El jovencito no se quién es, pero el otro es un niño que se me hizo grande hace tiempo. Durante mucho tiempo sirvió directamente a las órdenes del Emperador y ahora está al mando de un grupo de mercenarios.&lt;br /&gt;- Mercenarios - dijo ladeando la boca en una mueca -, nunca me ha gustado la gente que cambia de lealtades al ritmo del tintineo de una bolsa de monedas.&lt;br /&gt;- Quizás tengas razón en el resto de los casos, pero en este la lealtad es para Bungar, y yo confío en él. Más que un grupo de mercenarios son una gran familia; ya lo entenderás cuando los conozcas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué quieres decir?, no te entiendo - preguntó tras reflexionar sobre sus palabras durante unos segundos.&lt;br /&gt;- Esta noche Bungar y su amigo vendrán a cenar con nosotros, quieren preguntarte sobre lo que pasó hace un par de semanas.&lt;br /&gt;Mei se volvió a quedar en silencio un instante. Le había dicho a la Abuela que la herida de su espalda era a causa de una caída; no había hecho ninguna pregunta, pero sabía que no la había engañado.&lt;br /&gt;- No se qué tendré que hacer el día que quiera mantener algo en secreto - la Abuela sonrió -. En fin, esta tarde quería ir a ver a mi abuelo, intentaré volver pronto; y, ¿a qué se debe el interés?&lt;br /&gt;- Parece que la última bolsa de monedas decanta su lealtad hacia nosotros; han venido a limpiar las calles.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2010/10/una-mas-en-la-familia-iii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-3265867575953916041?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/3265867575953916041/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=3265867575953916041' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/3265867575953916041'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/3265867575953916041'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2010/09/una-mas-en-la-familia-ii.html' title='Una más en la familia (II)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-8469087979427903649</id><published>2010-09-15T22:24:00.003+02:00</published><updated>2010-09-26T21:51:51.855+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo séptimo'/><title type='text'>Una más en la familia</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se sentía extraña en aquella situación. No podía decir que incómoda, porque los niños nunca la habían incomodado y, además, desde que vivían allí constantemente los tenía alrededor o correteando de un lado para otro; pero no era lo mismo. Allí sentada al borde de la cama estaba la pequeña que la Abuela le había dejado mientras hablaba con los extraños que la habían traído. La miraba fijamente pero parecía no verla. Tenía la mirada perdida, ausente; aquellos grandes ojos estaban vacíos, pero a la vez llenos de un dolor que traslucía y que Mei conocía muy bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acercó a un arcón ajado que la Abuela había sacado un par de días atrás del cuarto lleno de trastos que había junto a su habitación y donde había guardado todas sus cosas. Lo único que había sobre la tapa era una muñeca sin terminar que había estado tallando mientras se recuperaba de la herida en la espalda. La talla era tosca y en vez de pies aún tenía la peana que formaba el tocón de donde había nacido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras cogerla se sentó en la cama y se la puso a la pequeña en las manos.&lt;br /&gt;- Toma, te la regalo. Así podrás jugar con los demás niños. ¿Quieres ir con ellos?&lt;br /&gt;Ella se limitó a agarrarla apenas sin fuerza y a mirarla con los mismos ojos vacíos y ausentes.&lt;br /&gt;- No, ya veo que no - dijo con pesar.&lt;br /&gt;Aquella niña, escuálida por la falta de comida y seguramente mayor de lo que aparentaba su estatura, le traía muchos recuerdos. Aunque lo que más removía su interior era aquella mirada, aquellos ojos.  No podía expresarlo con palabras, pero sabía perfectamente lo que reflejaban; igual que sabía perfectamente lo que sentía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se levantó de la cama y se arrodilló frente a la pequeña, le puso la mano bajo la barbilla y le alzó la cabeza hasta que sus ojos se encontraron.&lt;br /&gt;- Escúchame, tu no tuviste la culpa.&lt;br /&gt;No sabía qué había pasado ni cómo, pero conocía muy bien el sentimiento de culpabilidad que aquella mirada destilaba; la había acompañado durante demasiado tiempo.&lt;br /&gt;- Pasara lo que pasara no fue por tu culpa, no pudiste haber hecho nada para evitarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto las palabras parecieron haber hecho efecto. La mirada distante se volvió más cercana y húmeda, la barbilla que aún Mei sostenía comenzó a temblar al igual que el labio inferior; aunque seguramente no menos que las manos que dejaron caer la muñeca al suelo. Por fin prorrumpió a llorar, intentando balbucear una explicación.&lt;br /&gt;- Mamá quería ir a casa porque el hermano tenía sueño, pero yo me escapé y entonces...&lt;br /&gt;Los sollozos apenas la dejaban pronunciar palabras y tuvo que desistir. Mei la abrazó mientras dejaba que diese rienda suelta a las lágrimas que tanto tiempo habría contenido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final el cansancio de quizás días o semanas sin dormir bien pudo con ella y se quedó dormida en los brazos de Mei. La acostó en la cama y la arropó junto a a muñeca de madera. Descubría que no apacigua la desdicha el saber que otros han sufrido la misma suerte que tu; sólo te deja, si acaso, un amargo sabor de boca.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2010/09/una-mas-en-la-familia-ii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-8469087979427903649?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/8469087979427903649/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=8469087979427903649' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8469087979427903649'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8469087979427903649'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2010/09/una-mas-en-la-familia.html' title='Una más en la familia'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-2309602406251574945</id><published>2010-08-25T15:00:00.002+02:00</published><updated>2010-08-25T15:05:33.619+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo sexto'/><title type='text'>Campamento base (IV)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se sentaron en una salita tan cómodamente como lo permitieron unas viejas sillas. Estaba tranquila, aunque no podía decirse lo mismo de lo que sería la segunda planta de la casa; sobre ellos se escuchaban la inconfundible algarabía de niños en pleno juego. Bungar sabía de sobra quiénes eran los demás habitantes de la casa pero en vista de que su acompañante no lo sabría la Abuela informó de ello mientras tomaba de la mano a la pequeña y la conducía hacia una puerta que parecía dar acceso a la escalera de subida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mei.&lt;br /&gt;A la llamada de la anciana unos pasos livianos comenzaron a bajar los escalones con la misma cadencia que los que antes se habían alejado de la puerta, seguramente se trataba de alguno de los niños que jugaban arriba.&lt;br /&gt;- Por favor, llévala arriba y cuida de ella.&lt;br /&gt;Tokei sólo pudo ver una mano, una mano que tomó suavemente la de la niña y tiró de ella hasta desaparecer por la escalera. Era una mano joven, aunque adulta al contrario de lo que había pensado; entonces Tokei recordó ese nombre, Mei.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras un breve instante la Abuela se volvió a la salita y tomó asiento en su butaca.&lt;br /&gt; - No os preocupéis, está en buenas manos.&lt;br /&gt; - ¿Quién es ella? - preguntó Tokei, intentando ocultar que la preocupación que sentía iba más allá de no saber en qué manos había dejado a la niña.&lt;br /&gt; - Aún no me habéis contado qué le ha pasado, pero puede verse en sus ojos la mirada rota de un niño que ya no volverá a serlo nunca más. Ella sabe muy bien lo que eso significa.&lt;br /&gt; - Eso no responde a mi pregunta, la hemos traído aquí por su seguridad, no para dejarla con cualquiera - alegó Tokei algo alterado justo antes de morderse el labio al darse cuenta de lo que acababa de decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante un momento Bungar se quedó mirando a su compañero con extrañeza. Sabía que se preocupaba por la pequeña más de lo que quería dar a entender, pero esa reacción le había parecido desproporcionada y no era propia del carácter de su amigo.&lt;br /&gt; - Tranquilízate Tokei, la Abuela no dejaría a ninguno de sus niños en manos de alguien que no fuera de total confianza.&lt;br /&gt; - Si, si, lo siento - rectificó -. Perdonad pero hace semanas que cuidamos de ella y después de lo que pasó no me hago a la idea de dejarla con alguien que ni siquiera he visto.&lt;br /&gt; - No te preocupes muchacho - medió la Abuela tras una mirada inquisitiva a Bungar y un breve asentimiento de cabeza -, más tarde tendrás la oportunidad de conocerla. Es una joven muy guapa, incluso puede que os llevéis bien...&lt;br /&gt; - Quizás, pero eso será más tarde - interrumpió Bungar al ver la expresión que estaba adoptando el rostro de Tokei -. Pero ahora vamos a lo importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La abuela se levantó y con un gesto les indicó que la siguieran hasta una pequeña habitación que había más allá de la cocina.&lt;br /&gt;- Aquí estaremos más tranquilos. Contadme.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Fin del capítulo sexto. &lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/05/ndice-de-contenidos.html"&gt;Volver al índice &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-2309602406251574945?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/2309602406251574945/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=2309602406251574945' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/2309602406251574945'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/2309602406251574945'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2010/08/campamento-base-iv.html' title='Campamento base (IV)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-6369844115872616659</id><published>2010-07-29T22:48:00.002+02:00</published><updated>2010-08-25T15:06:22.701+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo sexto'/><title type='text'>Campamento base (III)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sendos pellizcos en los mofletes fueron la bienvenida que le propinó la anciana a Bungar mientras éste, estupefacto, no conseguía zafarse.&lt;br /&gt;- ¡Abuela!, por lo que más quieras. Que ya soy muy mayor para estas cosas&lt;br /&gt;- ¿Mayor dices? ¡Pues bien poco que lo has sido hasta ahora! ¿No te da vergüenza no haber venido a verme en todo este tiempo? - le reprendió frunciendo el ceño.&lt;br /&gt;- Pero es que... - intentó justificarse Bungar - he estado lejos, ocupado en algunos asuntos...&lt;br /&gt;- Escusas, siempre escusas. Seguro que has estado de parranda con tus amiguetes y ni siquiera te has preocupado por esta pobre vieja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Ja ja ja! - estalló en carcajadas Tokei cuando ya no pudo aguantar más. Jamás hubiese imaginado que un tipo tan imponente como Bungar podría encogerse de aquella forma ante la reprimenda de una anciana.&lt;br /&gt;La mirada de soslayo que Bungar le dedicó fue poco menos que una amenaza de muerte. Tokei sin parar de reírse dio un par de pasos hacia atrás.&lt;br /&gt;- ¡Ven aquí que te voy a enseñar yo a reírte! - comenzó Bungar extendiendo las manos en claro gesto de extrangularle. Momento en el que percibió un movimiento de aire, se escuchó un “¡plaf!” y sintió un escozor en la nuca.&lt;br /&gt;- ¡Bungar, compórtate!&lt;br /&gt;Y fue cuando Tokei comenzó a reír de verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vamos señora, no sea tan dura con él - dijo Tokei cuando por fin pudo recobrar la serenidad al tiempo que palmeaba el hombro de Bungar, que había preferido no decir nada más -. Quizás Bungar no venga a verla a menudo, pero es porque está cumpliendo con su deber.&lt;br /&gt;- Ya lo se hijo, este grandullón tiene buen corazón a pesar de sus modales - al tiempo que volvía a pellizcarle una mejilla.&lt;br /&gt;Entonces se agachó y tendió la mano hacia la pequeña que, para sorpresa de ambos, dejó que le acariciara la cabeza sin mostrar recelo.&lt;br /&gt;- Y esta pequeñaja, ¿quién es?&lt;br /&gt;Al volver a incorporarse fue cuando se percató de la nueva presencia en la plaza de unas tiendas de lona que el día antes no estaban, y se quedó pensativa unos instantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mmm, o mucho me equivoco o esas lonas llevan escrito tu nombre - le dijo a Bungar -. No se si es buena idea dormir por las noches al raso, sobre todo con una niña pequeña; ocurren cosas extrañas últimamente.&lt;br /&gt;- No te preocupes Abuela - bajó un poco la voz por precaución a pesar de que no había nadie tan cerca como para escucharles en medio del ajetreo de la plaza -, estamos al tanto de la escoria que está poblando estos barrios desde hace algún tiempo. Y estamos dispuestos a evitar que sigan ocurriendo cosas extrañas.&lt;br /&gt;- Entiendo, aunque realmente me temo que desgraciadamente las fechorías de esos mal nacidos ya no son cosas extrañas por aquí - se quedó pensando un momento -. Es peligroso, y se que no voy a poder persuadirte de que no te metas con ellos, pero ¿y la niña? ¿No estarás pensando...?&lt;br /&gt;- No, tranquila señora - medió Tokei -, creo que precisamente por eso veníamos a verla.&lt;br /&gt;Un gesto de Bungar confirmó las intenciones y otro, algo más disimulado, le indicó a la Abuela que quería hablar del tema con algo más de intimidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Será mejor entonces que paséis, creo que dentro estaremos mejor - agarró la mano de la niña y entró en la casa.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2010/08/campamento-base-iv.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-6369844115872616659?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/6369844115872616659/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=6369844115872616659' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/6369844115872616659'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/6369844115872616659'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2010/07/campamento-base-iii.html' title='Campamento base (III)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-2190300327951051798</id><published>2010-07-12T22:49:00.002+02:00</published><updated>2010-07-29T22:50:29.824+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo sexto'/><title type='text'>Campamento base (II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No tardaron muchos los primeros rayos de sol en surcar el cielo. Justo comenzaban a hacerlo cuando Tokei salió de su tienda, colocada en la parte trasera del campamento. Si podía llamarse así a una lona extendida en una esquina de la plaza arrinconada junto a algunas casas abandonadas y varias pequeñas tiendas alrededor, una de ellas la suya. Rodeó el tenderete para evitar pasar por donde aún dormían los soldados y se acercó a las ascuas de la hoguera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el crepitar de las brasas que Tokei acababa de reavivar se escucharon los primeros murmullos en el campamento. Izzan y Bungar salieron de sus respectivas tiendas y en pocos minutos el campamento hubo despertado al completo. A la plaza también comenzaron a llegar sus moradores habituales: carreteros en busca de un descanso para ellos y sus animales, comerciantes que montaban sus variopintos tenderetes y demás habitantes de las calles cercanas. Al principio el contraste entre todos ellos y los mercenarios de la compañía resultaba algo extraña, pero pronto cada uno siguió su ritmo diario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la fogata se apagó de nuevo, después de preparar un desayuno a base de los restos de las provisiones del viaje, terminaron de asentarse en la plaza completando el tenderete central con varias lonas más formando una gran tienda en forma de rombo abierta por la parte delantera. Las tiendas pequeñas montadas la noche anterior quedaron dispuestas alrededor, como formando parte de la estructura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto Tokei se había dedicado a otra ocupación: intentar que la pequeña comiese algo. Se había quedado dormida poco antes de entrar en la ciudad y después de establecerse la había acostado en su tienda, donde había dormido plácidamente durante toda la noche. Poco después del amanecer había escuchado roce de ropas y al entrar la había encontrado sentada el el futón con las piernas cruzadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguía sin hablar pero al menos, con insistencia, había conseguido que comiese regularmente; incluso algunas veces le había parecido verle esbozar una leve sonrisa. Ahora estaba esperando a Bungar, iban a buscarle un hogar decía; en el fondo le había cogido cariño a la pequeña, iba a echarla de menos. Justo en ese momento la entrada de la tienda se abrió y éste asomó.&lt;br /&gt;- Vamos, va siendo hora de buscarle un sitio mejor que éste.&lt;br /&gt;Tokei se levantó, le tendió la mano a la pequeña y salieron fuera.&lt;br /&gt;- No te preocupes, no la perderás de vista mientras sigas aquí - dijo Bungar poniendo una mano en la espalda de Tokei mientras atravesaban la plaza.&lt;br /&gt;Salieron de la plaza y comenzaron a avanzar por la, aquellas horas, transitada calle. Tokei iba a contestar, pero Bungar se paró en seco junto a una puerta.&lt;br /&gt;- Hemos llegado.&lt;br /&gt;Y golpeó con los nudillos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era una casa bastante vieja, pero al menos estaba en un estado medianamente decente teniendo en cuenta las demás que rodeaban la plaza. Hicieron falta un par de golpes más para que alguien diese señales de vida dentro de ella; pero por fin la mirilla se abrió y se escucharon unos pasos ligeros que se alejaron rápidamente. Poco después otros más pesados y calmados se acercaron y la puerta se abrió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Bungar? ¿Eres tú?&lt;br /&gt;- Pues claro que lo soy, no me digas que no te acuerdas de mí Abuela...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2010/07/campamento-base-iii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-2190300327951051798?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/2190300327951051798/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=2190300327951051798' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/2190300327951051798'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/2190300327951051798'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2010/07/campamento-base-ii.html' title='Campamento base (II)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-6586227790739872348</id><published>2010-06-30T23:34:00.003+02:00</published><updated>2010-07-12T22:54:00.355+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo sexto'/><title type='text'>Campamento base</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Habían llegado a la capital ya entrada la noche. Durante las últimas horas de camino habían aminorado el paso, como queriendo retrasar el fin del viaje, y habían alcanzado la entrada más tarde de lo previsto. Las puertas de la ciudad estaba ya cerradas pero, a pesar de su elevado número, no habían tenido problemas para entrar. Bungar conocía bien a los guardias y estos no pusieron impedimento alguno en dejarlos pasar; ni siquiera había tenido que mostrarles la misiva del Emperador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buena parte de la compañía se había dispersado por la ciudad, no en vano muchos eran naturales de la capital del Imperio o sus alrededores y tenían familiares o amigos a los que visitar. Bungar, Izzan, Tokei y apenas una docena de hombres más se adentraban con paso calmado en los suburbios de la ciudad.&lt;br /&gt;- Entonces Bungar - preguntó Izzan -, ¿cuál es el plan?&lt;br /&gt;Bungar se sonrió; comprobaba que Izzan seguía tan impaciente como siempre. Con un gesto lo instó a que esperara unos minutos mientras los conducía a su destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tardaron mucho en llegar al final del trayecto, una plazuela bastante amplia rodeada por casas viejas y, en algunos casos, semiderruidas. Estaban en la parte más pobre de la ciudad, y buena fe de ello daban los mendigos que habían encontrado a su paso y los que se refugiaban de la luz de los candiles en las callejuelas aledañas a la plaza.&lt;br /&gt;- Aquí nos quedaremos - dijo Bungar por fin -. Esta es la zona más pobre de la ciudad, ¡seguro que no tardamos mucho en cazar alguna rata!&lt;br /&gt;Entre risas apaciguadas por la prudencia y alguna que otra carcajada más sonora comenzaron a aliviar a los caballos del peso de sus alforjas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de las risas todos eran conscientes del riesgo que correrían allí. Meses atrás, cuando la Compañía deambulaba por la Costa Azul tras algunas refriegas con unos nómadas poco amistosos que se habían adentrado desde fuera de los límites del Imperio, un mensajero llegó con orden expresa de hablar con Bungar. Traía una misiva urgente del Emperador, al que Bungar había servido durante años, que lo instaba a retornar a su servicio; le pedía que tanto él como su Compañía volvieran a la capital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las grandes ciudades siempre habían sido el lugar perfecto para ladronzuelos de poca monta, alborotadores en busca de problemas y demás baja calaña; y Ranavva no era una excepción. Pero en la capital del Imperio hacía algún tiempo que los pequeños robos habían empezado a convertirse en emboscadas en medio de la noche, las pequeñas disputas en palizas y las desavenencias en asesinatos. Una especie de banda criminal se estaba adueñando de las calles mientras la guardia de la ciudad no podía hacer nada por evitarlo; controlaban los barrios bajos, se movían por los callejones y se escurrían por las cloacas mientras los soldados no eran capaces de seguir su rastro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la hoguera recién encendida ardía una misiva, la cera del sello imperial se derretía mientras Bungar miraba fijamente la llama. El campamento estaba levantado, la trampa estaba tendida; sólo había que esperar a que el ratón olisqueara el queso.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2010/07/campamento-base-ii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-6586227790739872348?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/6586227790739872348/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=6586227790739872348' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/6586227790739872348'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/6586227790739872348'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2010/06/campamento-base.html' title='Campamento base'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-5697194205289110477</id><published>2010-06-01T23:24:00.002+02:00</published><updated>2010-07-01T01:14:09.212+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo sexto'/><title type='text'>Viaje en compañía (V)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A pesar del cansancio generalizado los ánimos porque el viaje terminaba se habían hecho notar aquella mañana. Y no sólo por eso; más madrugadores que nadie Izzan y Thanos se habían adentrado en el bosque y habían conseguido abatir un gran ciervo, tanto que hubieron de desvelar a otros compañeros para que les ayudaran a llevarlo al campamento. El olor de la carne asada había despertado a los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora los dos oficiales acompañaban a Bungar y Tokei. Izzan cabalgaba con normalidad, sólo una leve cojera le recordaba el ataque sufrido varias semanas atrás.&lt;br /&gt;- Entonces Tokei, ¿qué vas a hacer cuando lleguemos a Ranavva? - inquirió éste -. ¿Continuarás con nosotros?&lt;br /&gt;- Pues me temo que no, si me lo permitís os acompañaré durante el tiempo que os quedéis en la ciudad, pero cuando os marchéis me quedaré; tengo algunos asuntos pendientes allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Izzan paseó la mirada de Bungar a Tokei durante unos segundos.&lt;br /&gt;- Bungar, ¿será posible que no te hayas molestado en decirle a Tokei que nos quedamos en Ranavva?&lt;br /&gt;- Estaba esperando a que lo hicieras tú, para asegurarme de que te habías recuperado completamente – repuso Bungar.&lt;br /&gt;- Pues sí Bungar, vas a tener razón en que Izzan no es el más indicado para confesiones indiscretas, a menos que quieras hacerlas públicas, claro - dijo Tokei con una sonrisa en los labios -. Ya me contó que cuando os dijo en secreto el motivo del viaje tardaste sólo un par de jarras de aguamiel en contárselo a todos.&lt;br /&gt;Izzan volvió a pasear la mirada de uno a otro con los ojos entrecerrados hasta que Thanos le dio una palmada en la espalda y todos comenzaron a reír.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acababa el viaje, pero sin duda era una de las mejores compañías que Tokei habría podido desear.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2010/06/campamento-base.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-5697194205289110477?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/5697194205289110477/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=5697194205289110477' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/5697194205289110477'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/5697194205289110477'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2010/06/viaje-en-compania-v.html' title='Viaje en compañía (V)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-7163294330816339368</id><published>2010-05-26T23:46:00.002+02:00</published><updated>2010-06-01T23:27:16.776+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo sexto'/><title type='text'>Viaje en compañía (IV)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se acercaba el atardecer de un nuevo día y, como ya era costumbre, Tokei y Bungar cabalgaban en la delantera de la comitiva. Como también era ya costumbre habían estado manteniendo hasta pocos minutos antes una recurrente charla acerca de la existencia o no de la magia; la explicación de los extraños sucesos, para Bungar, que habían presenciado; o la proveniencia de aquellas criaturas. Como era costumbre no había llegado a nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cómo está la pequeña? - preguntó Bungar tras unos minutos de silencio.&lt;br /&gt;- Supongo que igual - contestó Tokei con resignación -. Sigue comiendo muy poco, aún no ha dicho ni una palabra y cada vez está más pálida.&lt;br /&gt;- Perder a tu madre y hermanos es duro para cualquiera, pero de esa forma... demasiado para una niña.&lt;br /&gt;La niña de la que hablaban no era otra que la pequeña a la que Tokei había salvado en Sanqua; la pequeña que había visto morir brutalmente a sus dos hermanos y a su madre; la pequeña que se había interpuesto cuando Tokei perdía el control de sí mismo. Tras recuperar la conciencia en el campamento y, después de que los ánimos se calmasen por lo ocurrido en la tienda, la volvió a encontrar. Bungar no había querido abandonarla a su suerte y la había llevado con ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- A pesar de que, por desgracia, no está sirviendo de mucho, tengo que darte las gracias por los cuidados que tu gente le está dedicando Bungar.&lt;br /&gt;- No es necesario agradecer que hagamos lo que esté en nuestra mano por una niña desamparada; además, no entiendo porqué tienes que agradecernos nada.&lt;br /&gt;- Bueno, en cierta forma me siento responsable de lo que le ocurra. La salvé a ella, pero no pude salvar a su familia.&lt;br /&gt;- No te culpes por ello, hiciste lo que pudiste. Si no hubiese sido por ti estaría muerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- En unos días llegaremos a Ranavva - continuó Bungar -. Allí la dejaremos con una buena familia que sabrá cuidarla bien.&lt;br /&gt;- Si tenemos la suerte de encontrarla, claro.&lt;br /&gt;- No te preocupes, conozco a una donde la acogerán con agrado. A menos que tengas algo que objetar, por supuesto.&lt;br /&gt;- No, creo que es lo mejor que podríamos hacer. Una compañía de soldados no es lugar para una niña pequeña, y yo no podría hacerme cargo de ella.&lt;br /&gt;- Pues entonces, así será.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante varias horas más ambos jinetes continuaron  liderando la comitiva hasta que, al ascender a lo alto de una colina, divisaron, en la ya casi oscuridad de la noche, su destino. Ranavva se encontraba a un día escaso de camino, pero desde allí el sendero descendía atravesando de nuevo un gran bosque, en el que se internarían al día siguiente. Establecieron el campamento con más parsimonia de lo habitual, sabedores de que el viaje llegaría pronto a su fin. También por ello la cena no fue tan copiosa como en otras ocasiones, las provisiones comenzaban a escasear. Al final todos se retiraron con mayor prontitud de lo acostumbrado a sus tiendas de campaña; el cansancio del viaje se hacía notar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tokei también lo hizo, pero no para descansar; aquella noche tendría que meditar sobre lo que Crisannia le había pedido que hiciera.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2010/06/viaje-en-compania-v.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-7163294330816339368?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/7163294330816339368/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=7163294330816339368' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/7163294330816339368'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/7163294330816339368'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2010/05/viaje-en-compania-iv.html' title='Viaje en compañía (IV)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-4887114993010880550</id><published>2010-05-05T23:30:00.002+02:00</published><updated>2010-05-26T23:48:56.800+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo sexto'/><title type='text'>Viaje en compañía (III)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tokei había dejado a Bungar continuar el relato de lo ocurrido durante aquella interminable noche, de cómo el sol había vuelto a salir y de cómo los supervivientes fueron uniéndose de nuevo poco a poco hasta la formación del nuevo imperio; un relato que sabía equivocado.&lt;br /&gt;- Y, ¿de verdad te crees todo eso que me acabas de contar? - preguntó tajante cuando Burgar hubo terminado -. Si casi parece un cuento trágico que acaba en final feliz...&lt;br /&gt;- Hombre, no te niego que la creencia popular esté un poco adornada, sobre todo teniendo en cuenta que todo desemboca en la creación del imperio; pero en esencia ocurriría así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tokei se levantó, en parte para estirar las piernas, en parte para dar más importancia a sus próximas palabras.&lt;br /&gt;- Las cosas no ocurren por casualidad Bungar, deberías saberlo. No cae una luna sobre tierra firme por simple designio del azar provocando una noche permanente durante a saber cuánto tiempo hasta que un día cualquiera de nuevo el cielo se abre. ¿No se te ocurre algún motivo más... tangible?, ¿la magia por ejemplo?&lt;br /&gt;- La magia pudo ser un motivo para muchas cosas hace mucho tiempo, antes de que desapareciera, según cuentan. Pero, la verdad, dudo que existiese alguna vez; no suelo creer en lo que no ven mis ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bien - continuó Tokei tras volverse a sentar; Bungar iba a ser difícil, no hay más ciego que el que no quiere ver -, partamos entonces de lo que ya han visto tus ojos, ¿cómo explicas lo ocurrido en la tienda de campaña hace unos días?&lt;br /&gt;- Una especie de alucinación, seguro que tuvo que ver con esa vela tan extraña que encendiste.&lt;br /&gt;- ¿Y lo que viste en Sanqua? No me dirás que también fue cosa mía...&lt;br /&gt;- Es cierto, eso no puedo explicarlo. Sin duda alguna extraña criatura, que por otra parte ni tú mismo sabes lo que es; y bastante tangible, así que dudo que tenga que ver con una supuesta magia que dejó de existir hace siglos.&lt;br /&gt;- ¿Y quién ha dicho que tal cosa sea cierta? - respondió desde detrás una voz femenina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bungar se levantó rápidamente y se giró ya poniendo la mano en el pomo de la espada. Su total intención era desenvainarla amenazante contra quien se había colado en su campamento sin invitación; por la voz parecía ser una mujer, pero su larga experiencia le había enseñado de sobra que las apariencias engañan. Sin embargo la espada permaneció en su funda, Tokei intervino.&lt;br /&gt;- Tranquilo Bungar, es una vieja conocida. Tiene la costumbre de aparecer de improviso cuando menos te lo esperas pero es de confianza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocos rasgos femeninos dejaba entrever la toga que la cubría por completo, incluyendo la capucha que le ocultaba el rostro; sólo la voz dejaba clara su sexualidad.&lt;br /&gt;- Me gustaría tratar un asunto de importancia con Tokei, si no te importa.&lt;br /&gt;Bungar la miró con desconfianza, pero al final cedió; no era asunto suyo.&lt;br /&gt;- Está bien, me retiro que va siendo hora, ya hablaremos Tokei.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se hubo asegurado de que Bungar se había alejado lo suficiente por fin habló:&lt;br /&gt;- Tokei, necesito que hagas algo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2010/05/viaje-en-compania-iv.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-4887114993010880550?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/4887114993010880550/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=4887114993010880550' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/4887114993010880550'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/4887114993010880550'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2010/05/viaje-en-compania-iii.html' title='Viaje en compañía (III)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-5584728915793419392</id><published>2010-03-31T22:38:00.003+02:00</published><updated>2010-05-05T23:33:29.352+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo sexto'/><title type='text'>Viaje en compañía (II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por fin, tras largos días, la lluvia les había dado un respiro; al menos durante unas horas. A medida que habían acampado la leve llovizna había cesado y, incluso, las nubes se habían abierto un poco, dejando entrever alguna estrella. La noche era fría, pero el calor de la fogata donde poco antes se asaba la cena lo remediaba en buena medida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alrededor del fuego la hierba y el suelo ya estaban completamente secos, o al menos lo suficiente como para que Bungar y Tokei compartieran una jarra de aguamiel allí sentados. La noche estaba bien entrada y al margen de los encargados de la vigilancia, que caminaban de un lado para otro en su tarea, todos dormían. Quizás fuese un buen momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bungar no había vuelto a preguntar sobre aquello, habían estado hablando de otros muchos asuntos sin importancia; pero Tokei sabía que una de las mejores cualidades de su compañero era la paciencia, y que un defecto que no tenía era la mala memoria.&lt;br /&gt;- Estás esperando a que terminemos la conversación que empezamos hace unas horas, ¿verdad? - preguntó.&lt;br /&gt;Bungar respondió con un movimiento de cabeza, se enderezó un poco y cruzó las piernas; estaba dispuesto a escuchar. Tokei se irguió igualmente, tomó la espada y la puso en su regazo.&lt;br /&gt;- Bien, comencemos por el principio; por lo ocurrido antes de la creación del imperio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bungar arqueó las cejas, el hecho de que fuera hombre de acción no significaba que no fuese lo suficientemente docto como para conocer la propia historia del imperio al que había servido durante años.&lt;br /&gt;- Al contrario de lo que pareces creer no soy ningún ignorante; además ya sabes que he servido largos años a las órdenes del emperador, vigilando a los miembros del Consejo y codeándome con los eruditos más prominentes de la corte. ¿No crees que aún para un burdo guardia - sus palabras dejaban entrever claramente un tono irónico - es más que suficiente para adquirir un poco de cultura?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tokei no pudo menos que sonreír por la respuesta de Bungar.&lt;br /&gt;- Sin duda sabrás más que otras muchas personas acerca de lo ocurrido, pero eso no significa que sepas lo que ocurrió realmente.&lt;br /&gt;- ¿Qué quieres decir?&lt;br /&gt;- Es cierto, como sabrás, que antes de que surgiera el imperio los que hoy son los parias de ese mismo imperio, los &lt;i&gt;Konomi&lt;/i&gt;, eran los que dirigían los designios del resto de los humanos, en lo que antaño se conocía como la Tierra del Sol. También es cierto que algo ocurrió...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En vista a que Tokei se había interrumpido Bungar se tomó la licencia de continuar.&lt;br /&gt;- La mayor de todas las lunas de Runnia y a la que se dice que estos adoraban, &lt;i&gt;Kurai&lt;/i&gt;, cayó sobre la Tierra del Sol y el Gran Continente quedó sumido en la oscuridad.&lt;br /&gt;- Bien - lo interrumpió Tokei - ¿y luego?&lt;br /&gt;- Pocos &lt;i&gt;Konomi&lt;/i&gt; sobrevivieron a la hecatombe, y no mejor suerte sufrieron los que vivían en estas tierras. La oscuridad duró tanto tiempo que las cosechas se arruinaron; el hambre y las epidemias empezaron a extenderse y murieron también buena parte de los que habitaban el Gran Continente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2010/05/viaje-en-compania-iii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-5584728915793419392?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/5584728915793419392/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=5584728915793419392' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/5584728915793419392'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/5584728915793419392'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2010/03/viaje-en-compania-ii.html' title='Viaje en compañía (II)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-5747707555864073662</id><published>2010-03-10T20:58:00.003+01:00</published><updated>2010-03-31T22:42:47.937+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo sexto'/><title type='text'>Viaje en compañía</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt; - ¿Qué son esas cosas?&lt;br /&gt;Esa era la primera pregunta que Bungar le hacía sobre aquello desde lo ocurrido en la tienda semanas atrás, cuando además le ofreciera la hospitalidad de la compañía. Ahora se encontraban cabalgando uno junto al otro al frente de la veintena de carros y al menos otros tantos caballos que formaban la comitiva; llovía y bien podrían estar resguardados en alguna carreta pero, como había escuchado decir a Bungar repetidas veces, “el perro viejo tiene que estar al frente de la manada si quiere llegar a tiempo a la presa”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bastantes veces lo había sorprendido la lluvia durante alguna travesía sin poder llegar a algún refugio, o sin tiempo que perder en buscarlo y guarnecerse; aunque pocas de ellas lo había hallado en compañía. No es que prefiriera viajar solo, todo lo contrario, pero por su forma de viajar cambiando constantemente de rumbo y por su preferencia por no responder a demasiadas preguntas le era difícil encontrar a otros viajeros con los que compartir la marcha. Tampoco es que le resultara una insidiosa molestia el que le hiciesen preguntas; el problema era, como en aquel caso, que normalmente se trataba de preguntas difíciles de responder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta ocasión había encontrado buena compañía para el viaje, quizás algo más lenta en la marcha de lo que le hubiese gustado pero, como solía decir su maestro, “no llega a su destino quien más prisa tiene, sino quien más pacientemente recorre el camino”. De todas formas aquellos días de tranquilidad le habían venido bien para sanar de sus heridas completamente y recuperar las fuerzas; tampoco algo a desmerecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No puedo responderte a esa pregunta, me temo - contestó por fin.&lt;br /&gt;La lluvia, fina pero constante, caía con un leve rumor. El chapoteo de los caballos era más molesto, pero seguía sin ser fuerte. Tomando la negativa de Tokei como recelo a la hora de hablar cerca de oídos indiscretos Bungar agarró las riendas de los caballos y los adelantó un poco más en el camino.&lt;br /&gt;- Mis hombres son de total confianza, pondría la mano en el fuego por cada uno de ellos; pero comprendo que quieras mantener tu secreto. Sin embargo Thanos y yo estamos al tanto, lo sabes, y sobre todo me preocupa el bienestar de Izzan.&lt;br /&gt;- Si me tomara tantas precauciones para ocultar eso que llamas “mi secreto” seguramente me ahorraría algún que otro problema - esbozó una sonrisa -. Pero es bastante más simple que eso, no puedo darte unas respuestas que ni yo mismo tengo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguieron cabalgando mientras Bungar lo miraba con extrañeza, hubiera esperado cualquier respuesta menos esa; aún así por su expresión suponía que le quedaba algo por decir, y así fue.&lt;br /&gt;- Realmente sí se algo, pero no tiene sentido. Es largo de contar y, te aviso, nada creíble.&lt;br /&gt;Bungar sonrió, era curioso que alguien como Tokei le dijese aquello.&lt;br /&gt;- Bueno, supongo que entonces será algo digno de contarse al fuego de una hoguera con una buena jarra de aguamiel. Pero antes paremos y acampemos, que pronto se hará de noche y este sitio es tan bueno como cualquier otro.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2010/03/viaje-en-compania-ii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-5747707555864073662?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/5747707555864073662/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=5747707555864073662' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/5747707555864073662'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/5747707555864073662'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2010/03/viaje-en-compania.html' title='Viaje en compañía'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-5396691101093727908</id><published>2010-02-10T23:19:00.002+01:00</published><updated>2010-03-10T21:05:02.281+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo sexto'/><title type='text'>La Compañía del Dragón (VI)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los acontecimientos, rápidos, casi precipitados, transcurrieron lentamente a los ojos de Bungar. La sangre chorreaba espesa sobre el suelo mientras el último grito agónico  resonaba en sus oídos. La criatura se convulsionó durante unos segundos hasta que cayó al suelo, ya libre del brazo que la había atravesado. Entonces comenzaron a aparecer de nuevo, poco a poco, las facciones de Izzan a la vez que, sin explicación alguna, el agujero en su pecho comenzaba a cerrarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La entrada de la tienda se abrió de pronto. Los guardias y su ahijada, expectantes desde el comienzo en el exterior, acudían tras el último alarido escuchado. La celeridad con la que abrieron la lona provocó que la corriente de aire apagara la vela que seguía al pie de la cama, única fuente de luz. Todo quedó a oscuras momentáneamente; una oscuridad que, habría jurado, no era natural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Confirmando su última sensación el candil que colgaba del centro de la tienda se encendió tan repentinamente como se había apagado. Debajo el hombre herido días atrás que, una vez sanado sorprendentemente, había prometido intentar salvar a su amigo. A sus pies, Izzan, temblando de frío o fiebre, pero vivo y sin ningún agujero en el pecho ni sangre a su alrededor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acercó, le tendió la mano y le ayudó a levantarse. Luego habló:&lt;br /&gt;- Quizás ya sea momento de presentaciones. Mi nombre es Tokei, y soy cazador - un gesto inequívoco con los ojos indicó a Bungar que no se refería a una caza usual.&lt;br /&gt;Reafirmó el apretón de manos y, serenamente, respondió.&lt;br /&gt;- Tokei, se bienvenido a La Compañía del Dragón. Yo soy Bungar, antiguo Dragón Rojo de la guardia personal del Emperador y quien tiene el privilegio de estar al frente de la misma. Considérate como uno más de nosotros el tiempo que desees.&lt;br /&gt;-  Será un honor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2010/03/viaje-en-compania.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-5396691101093727908?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/5396691101093727908/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=5396691101093727908' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/5396691101093727908'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/5396691101093727908'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2010/02/la-compania-del-dragon-vi.html' title='La Compañía del Dragón (VI)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-6097975611586152976</id><published>2010-01-31T20:04:00.001+01:00</published><updated>2010-02-10T23:21:26.301+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo sexto'/><title type='text'>La Compañía del Dragón (V)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No había salido de su asombro cuando un brusco forcejeo lo sacó de este repentinamente. El movimiento de Izzan no fue tan fuerte; pero la sorpresa hizo que le soltara las muñecas y diera un paso hacia atrás, con tal suerte que tropezó con algo y acabó por caer de espaldas en la parte más abarrotada de trastos de toda la habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estruendo resultante no pasó desapercibido para los que estaban fuera de la tienda; al igual que tampoco lo hizo para Bungar el escudo contra el que se golpeó la cabeza. Durante unos instantes las voces de su ahijada disuadiendo a los guardias que querían entrar para que esperasen en el exterior le sonó hueca y acolchada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por suerte se despejó rápido y volvió a levantarse. Por suerte o porque durante los segundos que había estado en el suelo pudo ver como Izzan, o lo que fuera en lo que se estaba convirtiendo su amigo, desgarraba a mordiscos las correas que lo ataban y saltaba sobre él. Agarró el escudo que instantes antes casi lo dejaba fuera de juego y, en el momento justo para evitarle un zarpazo, lo interpuso entre los dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Zarpazos, mordiscos y choques se sucedieron uno detrás de otro; cada vez más precisos, cada vez más fuertes. Bungar evitó los primeros envites, pero tuvo que usar el escudo a medida que los ataques recrudecían. De repente su atacante saltó hacia atrás, y entonces pudo verlo de nuevo. Ya no quedaba rastro de Izzan, era otro demonio más, otro como el que noches atrás había masacrado a una madre y dos hijos pequeños; no permitiría que Izzan acabara así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desenvainó su vieja espada. Muchas veces había luchado con ella, muchas veces había derramado sangre, muchas veces le había ayudado a seguir con vida; pero nunca había matado con ella a un amigo.&lt;br /&gt;- Lo siento Izzan.&lt;br /&gt;Como si hubiese entendido el significado de aquellas palabras el demonio arqueó las patas y saltó sobre Bungar. Este sonrió, era justo lo que estaba esperando; alzó el escudo y cargó a su encuentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el choque no llegó a producirse, al menos no por donde Bungar esperaba. De pronto algo lo golpeó fuertemente en un costado, arrojándolo hacia el lado y haciéndolo rodar por el suelo. Se enderezó todo lo rápido que pudo para plantar cara a lo que fuese y entonces recordó que no estaba sólo en la tienda. Su compañía había entrado en acción, él era quien se les había echado encima; o mejor dicho, aquello en lo que se había convertido noches atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De un fuerte golpe en el hombro había hecho caer al demonio como si le hubiese propinado un mazazo. Le rodeó a continuación el cuello con el brazo izquierdo y lo alzó hasta que las patas se separaron del suelo. Bungar, que estaba justo enfrente, pudo ver entonces cómo se abría de pronto un agujero en la parte derecha del pecho de la criatura, salpicando sangre por doquier.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La  había atravesado de parte a parte; un brazo le salía por el pecho y en la mano aún llevaba un corazón palpitante.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2010/02/la-compania-del-dragon-vi.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-6097975611586152976?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/6097975611586152976/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=6097975611586152976' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/6097975611586152976'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/6097975611586152976'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2010/01/la-compania-del-dragon-v.html' title='La Compañía del Dragón (V)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-6122681018784845020</id><published>2010-01-02T03:08:00.002+01:00</published><updated>2010-01-31T20:06:33.791+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo sexto'/><title type='text'>La Compañía del Dragón (IV)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mientras Bungar lo miraba fijamente, aún con desconfianza, aquel extraño que parecía ser el único capaz de hacer algo por su amigo le daba las últimas instrucciones:&lt;br /&gt;- Aunque esté amarrado no te confíes, agárrale los brazos tan fuerte como puedas; necesito que ganes tiempo antes de que rompa las correas. Y lo más importante, ocurra lo que ocurra, veas lo que veas, sólo agárralo, no hagas nada más.&lt;br /&gt;Al tiempo que afianzaba el nudo de la última correa asintió levemente. Estaba preparado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tokei asintió igualmente; también estaba preparado. Había arrastrado una mesa a los pies de la cama, donde había dejado la vieja caja lacrada. De ella había sacado la última vela que le quedaba de su maestro; esperaba no tener que usarla aún, pero al fin y al cabo no era mala ocasión. Arrojó la capa a un lado para que no fuese un estorbo y cogió el pedernal de la caja. Tras respirar profundamente procurando concentrarse encendió fácilmente la llama de la vela raspando un par de veces el pedernal con el cuchillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aparte de vieja y ajada la vela no parecía nada especial; no fue acertada la primera impresión de Bungar, y lo descubrió enseguida. Una especie de oscuridad se extendió por el interior de la tienda en cuanto se encendió. El candil que había colgado en el centro de la misma se apagó repentinamente y durante unos instantes todo quedó en penumbra. Luego la vela emitió luz, una luz mortecina y casi apagada que fue ganando intensidad por momentos, iluminando a su alrededor y proyectando sombras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguía agarrando fuertemente las muñecas de Izzan mientras comenzaba a revolverse para evitar que pudiera mover los brazos, siguiendo las instrucciones recibidas; pero una extraña sensación le embargó de pronto. Comenzó a notar frío en las manos procedente del cuerpo de Izzan, un frío que se extendió rápidamente desde las palmas hasta dejarle las manos heladas. Miró hacia abajo con preocupación vio como una especie de bruma rodeaba el cuerpo de su amigo, tomando forma poco a poco, una forma que le recordó al demonio al que se habían enfrentado noches atrás. Al levantar la vista en busca de alguna respuesta a lo que estaba ocurriendo su asombro fue en aumento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vela hacía el efecto deseado y comenzaba a verse el demonio encerrado en el cuerpo del enfermo, que empezó a agitarse frenéticamente; aún estaba débil y se resistía a salir. Tokei también empezaba a sentir la sensación esperada, el dolor aún latente de las heridas se diluía y la debilidad se convertía en fuerza. Su compañero lo miraba con estupefacción desde la cabecera de la cama; nunca se había visto a si mismo en aquel estado, pero comprendió perfectamente su expresión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había sido reticente a creer las palabras de extraño pero ahora no le quedaba más remedio que reconocerlas como ciertas; Izzan estaba endemoniado y podía sentirlo en sus propias manos mientras luchaba por sujetarlo. Sin embargo no era esa su única preocupación. Al otro extremo de la cama el que decía poder curarlo estaba rodeado por una bruma mucho más oscura y espesa que iba moldeándose con una forma similar a la que rodeaba a Izzan, pero de proporciones mucho más preocupantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la forma de la criatura se hubo definido lo miró directamente con unos rojizos ojos y enseñó los dientes en una especie de sonrisa. Un escalofrío le recorrió la espalda.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2010/01/la-compania-del-dragon-v.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-6122681018784845020?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/6122681018784845020/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=6122681018784845020' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/6122681018784845020'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/6122681018784845020'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2010/01/la-compania-del-dragon-iv.html' title='La Compañía del Dragón (IV)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-4066062360661730278</id><published>2009-11-30T23:50:00.002+01:00</published><updated>2010-01-02T03:10:51.073+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo sexto'/><title type='text'>La Compañía del Dragón (III)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Parecía que la joven iba a volver a romper en una marea de llanto, pero contra todo pronóstico aguantó el impulso y mantuvo la compostura.&lt;br /&gt;- Mi padre es lo único que tengo; no se quién eres ni qué puedes hacer, pero eres la única esperanza que me queda para seguir teniéndolo a mi lado. Por favor, ayúdalo - a pesar del esfuerzo por contenerse las lágrimas estaban a punto de volver a aflorar.&lt;br /&gt;Tokei la miró fijamente, asintió levemente con la cabeza mientras reflexionaba, y contestó.&lt;br /&gt;- Necesito mis cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras un gesto de su acompañante la joven salió apresuradamente de la tienda, dejándolos solos.&lt;br /&gt;- Izzan es uno de mis mejores hombres, y un buen amigo. Dime la verdad, ¿qué le ocurre?&lt;br /&gt;- Lo que he dicho es cierto, el demonio lo infectó al morderle. Y si no conseguimos curarlo pronto tendremos que matarlo.&lt;br /&gt;La expresión del grandullón pasó de una repentina sorpresa a una fría dureza.&lt;br /&gt;- Ni se te ocurra pensar que voy a permitir...&lt;br /&gt;- No tendrás más remedio - lo interrumpió Tokei secamente -. Si no lo haces nos mataría a todos. Lo único que podemos hacer es intentar curarlo antes de que ocurra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Quien eres? - dijo por fin después de que sus miradas se enfrentaran durante unos interminables segundos -. O, mejor dicho, ¿qué eres? Vi en lo que te convertiste, vi cómo también te mordía y resultabas herido de gravedad; y ahora estás aquí completamente curado. No creas que he olvidado lo que ocurrió.&lt;br /&gt;Justo en ese momento entró la joven con un petate y la espada de Tokei colgando pesadamente de un brazo; inmediatamente se percató de que había tensión en el ambiente.&lt;br /&gt;- Esto es todo.&lt;br /&gt;- Bien - respondió Tokei cogiendo lo que traía -. Ahora déjanos, y procura que nadie nos moleste bajo ninguna circunstancia.&lt;br /&gt;La muchacha asintió gravemente y salió de la tienda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acercó a una pequeña mesita y vació en ella casi todo el contenido del petate: Una bolsita con algunas monedas, un poco de comida reseca, una daga que usaba como cuchillo y una vieja caja lacrada decorada con una fina banda dorada en sus bordes. Metió la mano en el petate y sacó lo que buscaba, un par de correas; estaban algo desgastadas por el uso, pero servirían. Se volvió y se las arrojó al grandullón.&lt;br /&gt;- Procura que no pueda moverse - le arrojó también un pequeño bastón que había encontrado a un lado de la cama mientras la rodeaba -; y ponle esto en la boca para que no se trague su propia lengua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como no veía que su compañero diese muestras de querer seguir sus instrucciones se paró y lo miró fijamente.&lt;br /&gt;- No tengo tiempo de explicarte cosas que no vas a querer creer, así que no te queda más remedio que confiar en mí. O lo haces o morirá, lo sabes perfectamente.&lt;br /&gt;Apretando los puños mientras gruñía por fin el grandullón se acercó a la cama; no tenía otra opción que aquel desconocido si quería salvar a Izzan.&lt;br /&gt;- Está bien, ¿qué quieres que haga?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2010/01/la-compania-del-dragon-iv.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-4066062360661730278?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/4066062360661730278/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=4066062360661730278' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/4066062360661730278'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/4066062360661730278'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/11/la-compania-del-dragon-iii.html' title='La Compañía del Dragón (III)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-4163038742577419068</id><published>2009-11-29T17:06:00.003+01:00</published><updated>2009-12-02T20:47:42.512+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo sexto'/><title type='text'>La Compañía del Dragón (II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las últimas palabras del guerrero antes de salir de la tienda habían pasado de la afabilidad a un tono serio, incluso imperioso. Sin hacer caso a la sensación de mareo que lo había asaltado desde el momento de levantarse, sin duda a causa del tiempo que llevaba inmóvil en posición horizontal, Tokei siguió sus pasos. Al salir pudo ver que el lugar donde había estado durmiendo era parte de un campamento improvisado formado por al menos una veintena de tiendas distribuidas desigualmente alrededor de una fogata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo que podía ver estaban en un claro de un espeso bosque; aunque una fresca brisa lo había recibido nada más salir fuera. Recordó entonces de que la única ropa que llevaba eran sus viejos pantalones y unas toscas sandalias con las que  alguien había reemplazado sus botas.&lt;br /&gt;- Será mejor que te pongas esta capa si no quieres coger frío - dijo el grandullón a su lado -. Luego nos encargaremos de darte ropa y procurarte un buen aseo, y quizás tengas a bien aclararme qué ocurrió la otra noche y cómo esas heridas han desaparecido en pocas horas; pero antes tenemos que tratar un asunto mucho más preocupante - mientras hablaba había cogido una capa de dentro de la tienda, que ahora le acercaba -. Ponte esto y sígueme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cruzaron buena parte del campamento a paso rápido ignorando a los pocos que encontraron a su paso; caminaron por la parte exterior de las tiendas y la mayoría de la gente que podía verse estaba alrededor de la hoguera. Tokei seguía a duras penas el ritmo que imponía el grandullón mientras observaba alrededor para ver un poco mejor dónde se encontraba. Algunos, sobre todo los que se cruzaron en su marcha, estaban ataviados con petos y armas; aparentemente vigilando los exteriores del campamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya junto a la hoguera, que podría ver a intervalos por los huecos que quedaban entre las tiendas, había mujeres y hombres vestidos con ropa más común ocupados en distintos quehaceres; pero raro era el que no portaba alguna u otra arma. Por fin se detuvieron frente a una de las tiendas, algo más apartada del resto y custodiada por un par de guardias. Estos se separaron de la puerta haciendo una inclinación de cabeza a modo de saludo; a lo que su guía respondió posando las manos en sus hombros mientras entraba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo siguió hacia el interior y nada más entrar comprendió el porqué de tanta prisa: en una camilla estaba el hombre al que había herido la criatura durante el enfrentamiento. Tenía mal aspecto, estaba pálido y sudoroso; a pesar de ello temblaba casi con espasmos mientras balbuceaba torpemente palabras ininteligibles; no le cabía mucha duda de porqué. Junto a la cama donde estaba tendido había una joven que en cuanto los vio entrar se levantó rompiendo a llorar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras conseguir tranquilizarla el grandullón se volvió hacia él con expresión afectada. No llegó a decir nada, Tokei se le adelantó.&lt;br /&gt;- Está infectado, si no hacemos algo pronto morirá.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2009/11/la-compania-del-dragon-iii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-4163038742577419068?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/4163038742577419068/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=4163038742577419068' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/4163038742577419068'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/4163038742577419068'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/11/la-compania-del-dragon-ii.html' title='La Compañía del Dragón (II)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-7005343565753752053</id><published>2009-10-26T20:43:00.001+01:00</published><updated>2009-11-29T17:10:46.428+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo sexto'/><title type='text'>La Compañía del Dragón</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Su mente fue volviendo a la consciencia lentamente a medida que el murmullo que había a su alrededor se hacía poco a poco más real. Su cuerpo magullado y cansado le dio la bienvenida mientras recobraba la noción de sí mismo y acudía a su mente el recuerdo de los últimos acontecimientos. Intentó moverse, pero algo se lo impedía; por acto reflejo abrió los ojos, que tardaron unos instantes en acostumbrarse a la luz antes de permitirle ver a su alrededor y evaluar la situación en la que se encontraba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parecía estar en el interior de una improvisada tienda de campaña, en un camastro rodeado de innumerables bultos. No había demasiada luz, de hecho posiblemente estuviese atardeciendo; pero la luz que pasaba por el trozo de tela levantada que hacía las veces de entrada le daba de lleno. Aún así su atención no se centró en el entorno, sino en sí mismo; estaba atado al camastro. Tenía el torso desnudo y rodeado por fuertes correas, al igual que pies y manos; sólo podía mover la cabeza para mirar alrededor. En ese justo momento se percató de que no estaba sólo; en la entrada de la tienda, asomado hacia el interior, había un niño que lo observaba fijamente. Intentó llamarlo, pero en cuanto vio que lo había descubierto salió corriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Instantes después unos pesados pasos se acercaron y uno de los que providencialmente habían aparecido para ayudarle, no sabía muy bien cuanto tiempo atrás, entró en la tienda: era el que desde su espalda había lanzado el hacha que había tirado a la criatura de espaldas. Ahora que lo veía no le extrañaba en demasía; era un tipo alto y ancho, ataviado con una cota similar a la que vagamente recordaba haberle visto puesta. Observado con detenimiento se apreciaba que había dejado atrás la juventud hacía bastante tiempo; aún así por su porte daba la impresión de seguir manteniendo la fuerza y la maestría en la lucha de tiempos pasados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras examinarlo detenidamente separó la mano del pomo de una espada que llevaba al cinto, gesto que no pasó desapercibido a Tokei, pero que no tardó en justificar.&lt;br /&gt;- Disculpa las formas, poco adecuadas para tratar a alguien que puede considerarse nuestro invitado y no nuestro prisionero; pero no sabía si era seguro después de lo ocurrido, no se si me entiendes...&lt;br /&gt;Tokei alargó el silencio unos segundos mientra valoraba la situación. No sabía dónde se encontraba, pero las palabras de aquel desconocido parecían ser sinceras, no guardar ningún significado oculto.&lt;br /&gt;- Comprendo, habría hecho lo mismo de estar en tu lugar. Y, ciertamente, no te culpo por ello; ni yo mismo controlaba mis actos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desenvainando finalmente la espada del cinto el guerrero se acercó al camastro y cortó las correas que lo ataban.&lt;br /&gt;- Supongo que ya no habrá peligro; parece que ya estas lo suficientemente lúcido para saber lo que haces.&lt;br /&gt;Tokei se levantó pesadamente; aún le dolían las heridas y sus fuerzas eran escasas, pero no tardaría en recuperarse.&lt;br /&gt;- Te lo agradezco - dijo esbozando una sonrisa-. La verdad es que hubiese sido bastante incómodo seguir así mucho tiempo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Recibió como respuesta una palmada en la espalda que lo hizo tambalearse; después su anfitrión se dirigió hacia fuera de la tienda.&lt;br /&gt;- Ya tendremos tiempo de intercambiar agradecimientos; ahora sígueme, tengo algo que mostrarte.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2009/11/la-compania-del-dragon-ii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-7005343565753752053?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/7005343565753752053/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=7005343565753752053' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/7005343565753752053'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/7005343565753752053'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/10/la-compania-del-dragon.html' title='La Compañía del Dragón'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-6504138778190334284</id><published>2009-10-11T17:14:00.003+02:00</published><updated>2009-10-11T17:18:41.023+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo quinto'/><title type='text'>El legado (IV)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt; - ¡No, no tiene sentido, nada de eso es real! Te lo estas inventando todo, no se con qué propósito, pero sólo quieres asustarme - era la única alternativa a todo aquello, la estaba superando aquella incertidumbre, aquel cúmulo de cosas en las que debía de creer sin nada certero que lo demostrara, tenía que ser mentira.&lt;br /&gt; - Mei, sabes que digo la verdad, lo sientes - respondió Crisannia pausadamente.&lt;br /&gt;Era cierto, lo sentía dentro de sí misma y no podía evitarlo. Sentía que cada palabra, cada hecho relatado, eran ciertos. Y sentía miedo.&lt;br /&gt; - Pero, ¿qué puedo hacer yo? ¿Qué voy a hacer yo para defenderme de unas asesinas, si casi no pude escapar de unos burdos matones de barrio? Estoy sola, indefensa y... tengo miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Crisannia se levantó de la cama y se acercó, momento en el que ella cerró los ojos para forzarse a contener las lágrimas. En un gesto de cariño más allá de lo que le hubiera creído capaz de hacer se sentó a su lado acurrucándola, le acarició la mejilla y posó los labios en su frente. El tacto de su mano era suave y frío, igual que el de sus labios; pero le produjeron una sensación de calor y bienestar que no podía describir.&lt;br /&gt; - No estás sola. Estoy aquí para ayudarte. Vendrán a buscarte y, antes o después, te encontrarán; pero me ocuparé de que cuando lo hagan aprendan a temerte, sean ellas las que sientan el verdadero miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Mei por fin abrió los ojos Crisannia se había levantado y estaba a un par de pasos de ella. Había vuelto a adoptar su postura fría y distante de siempre, pero el haber sentido su proximidad instantes antes la hacía verla de una forma más humana.&lt;br /&gt; - ¿Miedo de mi, una simple &lt;i&gt;Konomi&lt;/i&gt;?&lt;br /&gt; - Muchacha, no eres una simple &lt;i&gt;Konomi&lt;/i&gt;, créeme. Dentro de ti hay mucho más de lo que piensas, sólo necesitas que te muestren el camino. Y lo primero será enseñarte a usar esas dagas tan bien como lo hacía tu madre; aunque no seré yo quien se ocupe de eso, estoy ya demasiado mayor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De nuevo Mei estaba desconcertada por las afirmaciones de Crisannia, pero esta se había alejado unos pasos más y, conociéndola, eso significaba que iba a volver a marcharse dejándola a medias; así que preguntó lo más urgente.&lt;br /&gt; - Entonces, ¿quién lo hará, yo misma?&lt;br /&gt; - No, alguien que conocerás pronto, tengo la impresión. De hecho puede que ya esté en la ciudad. Pero eso pronto lo sabrás.&lt;br /&gt;Y se encaminó ahora con más decisión hacia fuera de la habitación; aún así Mei tuvo tiempo de hacer una última pregunta.&lt;br /&gt; - Crisannia, ¿cómo conociste a mi madre?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando salía ya al exterior, a la misma vez que los primeros rayos de sol irrumpían en una nueva mañana y, justo antes de volver a desaparecer, su respuesta quedó flotando en el aire.&lt;br /&gt; - Intentó asesinarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Fin del capítulo quinto. &lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/05/ndice-de-contenidos.html"&gt;Volver al índice &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-6504138778190334284?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/6504138778190334284/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=6504138778190334284' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/6504138778190334284'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/6504138778190334284'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/10/el-legado-iv.html' title='El legado (IV)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-4703993355368602770</id><published>2009-09-30T20:06:00.006+02:00</published><updated>2010-09-12T21:27:52.339+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo quinto'/><title type='text'>El legado (III)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt; - ¿Cómo? - Mei no cabía en sí de asombro por lo que acababa de oír - ¿Qué tontería es esa?, no puede ser verdad – por un momento se interrumpió, aunque aquello parecía una burda invención tenía la sensación de que Crisannia no mentía. Se esforzó por desviar ese pensamiento en voz alta -. Y, suponiendo que pudiera, apenas han pasado unas pocas generaciones desde que ocurrió el desastre, ¿cómo iba a ser cierto eso que dices de decenas de ellas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Las Hijas de La Noche existen desde mucho antes de la caída de La Sombra, algunos escritos incluso afirman que desde antes de que los &lt;i&gt;Konomi&lt;/i&gt; fuésemos un gran pueblo – ese fuésemos no había pasado desapercibido a Mei, que por fin sabía algo más de Crisannia que lo que podía ver a simple vista, pero no la interrumpió -. No se sabe cómo, pero algunas de ellas sobrevivieron al gran desastre y a los años de confusión y locura que vinieron después; y por supuesto hoy en día siguen existiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mei cada vez se sentía más confusa por lo que estaba escuchando, pero con más solidez aún crecía en su mente la idea de que era cierto. Sin darle tiempo a reflexionar Crisannia continuó.&lt;br /&gt;- Las Hijas de La Noche fueron desde sus inicios sacerdotisas de &lt;i&gt;Kurai&lt;/i&gt;, la luna oscura, que, aunque desde la caída de La Sombra es temida, siempre fue muy venerada por nosotros – hizo una breve pausa en la que se arrebujó un poco en la toga y se hundió aún más en las profundidades de su capucha -. Pero, en la grandeza de la Tierra del Sol, cuando la arrogancia de los nuestros casi nos destruye a todos, algo cambió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de lo increíble del relato a Mei ya no le quedaban dudas de su veracidad. La forma de hablar y el tono de Crisannia la embelesaban de tal manera que casi la hacían recordar por si misma lo que le estaba contando. Se percató en ese momento de que Crisannia guardaba silencio, se había interrumpido cuando parecía que iba a relatar un hecho importante. Al final Mei pregunto.&lt;br /&gt;- ¿Qué ocurrió?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras unos segundos de reflexión continuó.&lt;br /&gt;- Impelidas por la necedad o la locura de la Sacerdotisa Suprema el resto de sacerdotisas dejaron de venerar a su diosa y se convirtieron en asesinas. Asesinas crueles, despiadadas y fraticidas, mataban a su propio pueblo.&lt;br /&gt;- Y, ¿por qué iba mi madre a formar parte de eso?, ¿por qué iba a ser una asesina? Si ni siquiera ella conocía a su madre biológica, ¿cómo supones que su madre también lo era?&lt;br /&gt;- Según se sabe la responsabilidad de ser sacerdotisa de &lt;i&gt;Kurai&lt;/i&gt; pasaba de madres a hijas; no era una elección, sino una obligación, aunque por supuesto también un privilegio. Resumiendo, cuando una sacerdotisa moría su hija mayor pasaba a ocupar su puesto; y esa tradición la siguen manteniendo hoy en día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mei reflexionó unos instantes antes de sacar conclusiones.&lt;br /&gt;- Entonces, por eso crees que vendrán a buscarme. Querrán que forme parte de todo eso – su voz se tornó alterada - ¡pretenden que sea una asesina!&lt;br /&gt;- No exactamente, tu madre las abandonó; te buscarán para matarte.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2009/10/el-legado-iv.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-4703993355368602770?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/4703993355368602770/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=4703993355368602770' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/4703993355368602770'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/4703993355368602770'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/09/el-legado-iii.html' title='El legado (III)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-9188731564778374713</id><published>2009-09-15T22:16:00.003+02:00</published><updated>2009-10-11T15:15:16.666+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo quinto'/><title type='text'>El legado (II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La cara de Mei se había tornado en un interrogante tras las últimas palabras de Crisannia. Estuvo tentada de preguntar, pero empezaba a conocerla y sospechaba que lanzar cualquier pregunta sólo retrasaría la respuesta. Permaneció en silencio, expectante, mientras Crisannia caminaba calmadamente delante de la cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Te creo lo bastante inteligente como para haberte percatado de la segunda intención de mis palabras - dijo por fin parándose frente a ella -. Debo entender que no sientes interés o que, por fin, estás aprendiendo a ser paciente.&lt;br /&gt;- Tengo la impresión de que sea lo que sea sólo me lo contarás si quieres; que preguntarte no serviría de nada. Así que supongo que será mejor esperar a que llegue el momento oportuno.&lt;br /&gt;- Mmm - paladeó la expresión lentamente -. Me temo que aún no es tiempo de que llegue ese momento; pero dadas las circunstancias es preferible no esperar más. Siéntate, tengo algo que darte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Haciendo acopio de fuerzas Mei consiguió incorporarse y sentarse apoyando la espalda en el cabezal de la cama. Para su sorpresa el dolor había remitido en los pocos minutos que llevaba despierta, aunque seguía notando un entumecimiento en la parte de la espalda en la que la daga la había alcanzado. Crisannia se sentó al pie de la cama, mirándola. Era lo más cerca que la había tenido hasta ahora, pero aún así no le veía la cara; la sombra proyectada por el halo de luz de luna que se colaba por la pared tras ella se lo impedía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras hurgar durante unos instantes en su toga extrajo una mano algo escuálida pero en apariencia fina, con unas uñas no muy largas aunque sí visiblemente afiladas.&lt;br /&gt;- Aún me quedaba por darte un regalo de cumpleaños, el mío - dijo tras dejar algo envuelto en su regazo -. Pero no lo abras aún.&lt;br /&gt;- ¿Se trata de otro acertijo para que descubra cosas de mi pasado o del de mi madre que sin duda ya sabes pero aún yo no?&lt;br /&gt;- No, se trata más bien de algo que te permitirá intentar labrarte un futuro. Son unas dagas, pero no unas dagas rotas e inútiles, aunque sí bastante viejas. Pertenecían a tu madre, al igual que antes a muchas otras que se dedicaron al mismo trabajo, y ahora te pertenecen a ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dudó un momento si lanzar o no la pregunta, pero la pausa de Crisannia le indicó que era lo que esperaba.&lt;br /&gt;- ¿A qué te refieres con lo del mismo trabajo? ¿Acaso tiene relación con la advertencia que me hacías sobre los que vendrían a buscarme? ¿Estás pretendiendo algo de mí?&lt;br /&gt;Hubiera hecho alguna pregunta más de no haber sido porque Crisannia había levantado la mano en claro gesto de que parara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajó la mano cuando el silencio hubo reinado de nuevo en la habitación y, volviéndolo a romper, respondió.&lt;br /&gt;- Efectivamente.&lt;br /&gt;- ¿Efectivamente? ¿Esa es a única respuesta que vas a darme? - el tono  denotaba cada vea más impaciencia; como otras veces hablar con Crisannia era un esfuerzo constante de serenidad y temple. Esta vez los estaba perdiendo.&lt;br /&gt;- Tu madre - continuó haciendo caso omiso del tono nervioso de Mei -, al igual que la suya y cada uno de sus ancestros femeninos en quizás decenas de generaciones, era una asesina; pero no una cualquiera. Era una Hija de La Noche.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2009/09/el-legado-iii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-9188731564778374713?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/9188731564778374713/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=9188731564778374713' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/9188731564778374713'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/9188731564778374713'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/09/el-legado-ii.html' title='El legado (II)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-6293445305197333491</id><published>2009-08-26T14:02:00.003+02:00</published><updated>2010-09-12T21:23:47.290+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo quinto'/><title type='text'>El legado</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se despertó sobresaltada y aturdida. No recordaba qué pero tenía la certeza de que había soñado algo, y precisamente no algo tranquilo y placentero; casi con toda seguridad de nuevo una de esas pesadillas. No le había vuelto a asaltar ninguna desde la noche antes de entrar en la ciudad, incluso estaba empezando a albergar la esperanza de haberse librado de ellas; tendría que hacerse a la idea de que no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como el cubo de agua fría que despierta al magullado reo en medio de un cruel interrogatorio un pinchazo la devolvió a la realidad. Inconscientemente había intentado incorporarse a causa del brusco despertar; aunque instantes después mientras se despejaban sus sentidos y la devolvían a la oscuridad de la noche había vuelto a caer de espaldas, tendida como estaba en una mullida superficie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le dolían punzantemente la cabeza y el hombro derecho, tenía el brazo entumecido y apenas lo podía mover, se sentía bastante débil y algo desorientada; pero al menos seguía con vida, que era más de lo que podía haber esperado si la hubiesen capturado de nuevo. Estaba en su propia cama; no sabía cómo había llegado allí, al pensarlo se percató de que sus últimos recuerdos eran algo borrosos. A duras penas los hiló hasta llegar a cuando intentaba subirse al tejado, momento en el que resbaló y...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Veo que has despertado, antes de lo que esperaba. Has heredado la fuerza de tu madre.&lt;br /&gt;La voz, que no tardó en identificar como la de Crisannia, procedía del tejado. Miró hacia la abertura en el muro y, efectivamente, tapando la luz de una noche que iba ya acercándose a su fin, estaba la esquiva y extraña amiga de su madre. Se sorprendió de no haberse percatado antes de su presencia, hubiera jurado haber mirado ya hacia allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Crisannia? - preguntó tras unos segundos de estupor.&lt;br /&gt;- La misma – respondió la voz familiar con tranquilidad -. ¿Cómo te encuentras muchacha?, me tenías preocupada. ¿Qué es lo que te ha pasado?&lt;br /&gt;- Un pequeño percance – respondió Mei después de pensarlo detenidamente. No le gustaba poner en conocimiento de nadie sus propios asuntos y, aunque creía poder confiar en Crisannia, decidió no darle importancia a lo ocurrido ni relatarle nada más de lo necesario -. Unos viejos amigos con los que tenía una cuenta pendiente; no se la han tomado demasiado bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con pasos calmados Crisannia entró en la habitación y se acercó a la cama, siempre de espaldas a la luz de la luna.&lt;br /&gt;- Pues sí que tienen malos humos esos amigos tuyos, incluso usan dagas envenenadas – dijo con una mordaz sonrisa que Mei habría vislumbrado claramente de poder verle la cara.&lt;br /&gt;Aún así no le pasó desapercibido el tono sarcástico de la frase. Iba a responder con una evasiva, pero Crisannia se le adelantó.&lt;br /&gt;- No es necesario que me cuentes lo ocurrido, supongo que ya eres lo suficientemente mayor como para afrontar tus problemas como creas conveniente; pero déjame hacerte una advertencia: antes o después otros vendrán a buscarte, y no por cuentas pendientes – agudizó el tono en estas palabras -, sino por quién eres. Y entonces necesitarás ayuda.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2009/09/el-legado-ii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-6293445305197333491?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/6293445305197333491/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=6293445305197333491' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/6293445305197333491'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/6293445305197333491'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/08/el-legado.html' title='El legado'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-4637689772278341478</id><published>2009-08-13T22:01:00.002+02:00</published><updated>2009-08-26T14:05:36.011+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo quinto'/><title type='text'>Emboscada (IV)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No sabía muy bien si había ocurrido algo, si la habían dejado escapar o si estaban queriendo jugar con ella; pero sus perseguidores habían desaparecido de pronto. Durante al menos una hora caminó en círculos acercándose poco a poco de nuevo a su casa, vigilando cada sombra, escuchando en cada esquina. Quizás la estuvieran esperando aún y si volvían a apresarla no tenía demasiadas esperanzas de escapar de nuevo con vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le dolía mucho el hombro derecho, tanto que apenas podía mover el brazo sin sentir un fuerte pinchazo y sin que su faz se tornara en una mueca. Había perdido sangre y se sentía débil, aunque no creía que fuese por la sangre perdida, no había sido tanta; además empezaba a sentirse mareada y su visión se estaba volviendo borrosa. Tenía la desagradable sospecha de que el puñal que le habían lanzado estaba envenenado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todo el sigilo del que fue capaz se internó por fin en le callejón que, pasando junto a la casa, llevaba a la plaza. Saldría a la misma a pocos metros de la puerta por lo que, de estarla esperando, ese sería uno de los puntos que más vigilarían; pero no era su intención pasar por allí. Cuando llegó a la parte trasera de la casa, a la que daba su habitación, no pudo evitar un suspiro al comprobar que, por suerte, las balas de paja que había visto en otras ocasiones seguían allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se subió a la más cercana a la casa y tras un salto se agarró a la cornisa del tejado. No fue tan fácil el siguiente paso; colocando los pies en los salientes de la pared y haciendo fuerza con el brazo bueno pudo alzarse hasta conseguir apoyar el codo derecho en el tejado. Apretando los dientes para soportar el dolor hizo palanca con el brazo derecho mientras con el izquierdo empujaba para subirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pudo reprimir un grito de dolor cuando, debido a la humedad del tejado y a su cada vez más patente falta de fuerza, resbaló y se golpeó el codo izquierdo. Consiguió sujetarse precariamente al filo del tejado con la mano derecha, mientras el dolor del golpe se extendía por su espalda. Se le nublaba la vista por momentos y sentía como las fuerzas la abandonaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su mano se soltó del filo del tejado para dejarla caer sobre la bala de paja inconsciente; pero no cayó, una mano surgió y agarró la suya. Antes de que un velo de oscuridad cubriera sus sentidos alcanzó a identificar a su salvadora:&lt;br /&gt;- Crisannia...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2009/08/el-legado.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-4637689772278341478?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/4637689772278341478/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=4637689772278341478' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/4637689772278341478'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/4637689772278341478'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/08/emboscada-iv.html' title='Emboscada (IV)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-4661671653418381392</id><published>2009-08-02T01:05:00.001+02:00</published><updated>2009-08-13T22:04:14.317+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo quinto'/><title type='text'>Emboscada (III)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt; - ¡Matadla! - escuchó gritar Mei a su espalda mientras entraba con dificultad en un estrecho callejón con la esperanza de esconderse en su oscuridad y pasar desapercibida.&lt;br /&gt;Instantes después sus perseguidores pasaban corriendo sólo a unos centímetros de donde se había ocultado con clara intención de no dejarla escapar viva si volvían a dar con ella. No era la orden tajante de muerte la que le había hecho darse cuenta de que instantes antes había tentado excesivamente a la suerte, sino el punzante dolor que había sentido antes siguiera de poder girar la primera esquina en su repentina huida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esperó a que se hiciera el silencio para separar la cara de la pared y llevarse la mano a la espalda, a la altura del hombro derecho. No pudo reprimir un gemido de dolor al extraer la daga que tenía profundamente clavada, había sido lanzada con tanta fuerza que, de haber alcanzado un punto más crítico la habría matado. Una gota de sudor frío le recorrió la frente lentamente para luego deslizarse por su mejilla izquierda mientras permanecía inmóvil en la protectora oscuridad; por primera vez en mucho tiempo sentía miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podía quedarse mucho tiempo allí oculta, en cualquier momento sus perseguidores se darían cuenta de que la habían dejado atrás y no tardarían en volver; sin duda conocían aquellos callejones mejor que ella, no conseguiría esconderse tan fácilmente. Corrió hacia el otro extremo del callejón y salió de nuevo a una calle, solitaria como todas a esas horas pero al menos distinta a por donde había venido. Instantes después escuchaba pasos en el callejón, le estaban pisando los talones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de llevar poco tiempo en la ciudad tenía la suerte de haber transitado lo suficiente por aquellas calles como para saber casi con total certeza dónde se encontraba. Mientras los ecos de los pasos que la seguían se alejaban y se acercaban alternativamente corrió por calles y callejones intentando perderlos, pero no lo conseguía. Estaba herida y cansada, era cuestión de tiempo que le fallaran las fuerzas y la acabaran alcanzando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se escucharon un par de gritos y luego varias voces de los asaltantes espoleándose a sí mismos para la lucha, incluso le pareció oír el sonido de desenvainar espadas. No entendía muy bien lo que ocurría, pero sabía que iban a por ella y que no podría huir durante mucho más tiempo; era mejor hacerles frente ahora que no estaba del todo exhausta. Haciendo acopio de todo el ímpetu que tenía apretó los dientes y aceleró la marcha para sacarles uno metros más de ventaja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se internó en una calle algo más estrecha buscando tener un poco menos de desventaja en la clara inferioridad numérica en la que estaba, avanzó unos pasos y se detuvo enfrentando el lugar por el que aparecerían sus perseguidores. Esgrimió la daga manchada con su sangre que aún llevaba con la mano izquierda, con la derecha intentó buscar su cuchillo, pero el dolor la atenazó y hubo de olvidarlo. Con mirada furiosa esperó el desenlace de la caza a la que la habían sometido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada ocurrió.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2009/08/emboscada-iv.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-4661671653418381392?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/4661671653418381392/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=4661671653418381392' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/4661671653418381392'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/4661671653418381392'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/08/emboscada-iii.html' title='Emboscada (III)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-3071548000292770853</id><published>2009-08-01T20:11:00.002+02:00</published><updated>2009-08-02T01:08:44.432+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo quinto'/><title type='text'>Emboscada (II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pudo ver surgir de los laterales de la plaza a otros dos encapuchados igualmente armados con dagas antes de girarse sobre si misma y darles la espalda. Frente a ella aparecieron otros tres más que, sumados al que le aferraba la garganta, sumaban un total de ocho; sin contar a alguno más que podría seguir aún escondido. Estaba claro que ese tal Ulgor quería capturarla viva a toda costa, sino no habría enviado a tantos de sus esbirros a por ella. No podía esperar a saber cuáles eran sus intenciones, tenía que intentar escaparse lo antes posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vamos, el jefe espera ansioso, y cuanto más se impaciente tanto peor será para ti – escuchó Mei cerca del oído; luego su captor se dirigió a los demás mientras les daba instrucciones -. Vosotros dos, adelantaos y aseguraos de que no hay nadie en el camino; - continuó mirando por turnos a cada uno de los aludidos – vosotros, vigilad que nadie nos siga, no quiero sorpresas; y vosotros tres, seguidnos. Si veis a alguien ya sabéis lo que hay que hacer, nada de mirones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras comenzaba a andar vio como dos de los que había delante de ella se adelantaban a paso rápido y escuchó como detrás de ellas otros dos hacía lo mismo; eso la dejaba rodeada por tres más aparte de su captor. No estaba demasiado intranquila, al menos no de momento, no era la primera vez que se encontraba en una situación similar; sus solitarias andanzas en la vida le habían llevado en más de una ocasión a tener que escapar de algún aprieto. Contaba a su favor que evitarían hacerle daño, eso estaba reservado a su jefe y no querrían hacerlo enfadar; una ventaja que pensaba aprovechar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando juzgó que los cuatro enviados a la delantera y a la retaguardia se habían alejado lo suficiente puso en marcha su estrategia: comenzó a andar un poco más lento de lo que su captor le apremiaba a hacer. Como esperaba éste intentaba obligarla a andar más rápido increpándola entre dientes y haciendo más presión en su nuca con la daga, pero sin llegar a hacerle daño. Tras tentar varias veces a la suerte y comprobar que efectivamente contaba con la ventaja que pensaba pasó a la segunda parte del plan: se paró en seco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La acción pilló desprevenido al asaltante, que no tubo más remedio que frenar igualmente su marcha; provocada por su repentina parada Mei sintió una punción en su nuca, y notó cómo un hilillo caliente se deslizaba desde ese punto hacia abajo. La sorpresa jugó en su favor cuando la mano que le atenazaba la garganta aflojó su presión para comenzar a deslizarse a la vez que escuchaba un gruñido; como había previsto su captor instintivamente optaría por empujarla violentamente para obligarla a andar. Era el momento justo que estaba esperando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprovechando la fuerza del empujón Mei se dejó caer hacia delante a la vez que extendía los brazos hacia abajo. Apoyando las manos en el suelo dio una voltereta en la que golpeó, fortuitamente, la cara de su agresor, ya que mutó su imprecación por un quejido de dolor. Plantó los pies en el suelo al lado del asaltante que los precedía en el momento justo en el que este se encaraba hacia ella daga en alto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le propinó un rodillazo en sus partes y posteriormente un codazo en la cara lo suficientemente fuertes como para dejarlo aturdido y salir corriendo mientras escuchaba los gritos de sus perseguidores.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2009/08/emboscada-iii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-3071548000292770853?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/3071548000292770853/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=3071548000292770853' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/3071548000292770853'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/3071548000292770853'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/08/emboscada-ii.html' title='Emboscada (II)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-8733307127616140433</id><published>2009-07-28T23:10:00.003+02:00</published><updated>2009-08-01T20:13:52.170+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo quinto'/><title type='text'>Emboscada</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Era ya noche cerrada cuando Mei volvía a la casa de la Abuela, a la que ahora también era su casa. El relato del viejo Hottai se había alargado hasta tarde y al salir e nuevo a la calle, tras dejarlo descansando después de las últimas emociones, había encontrado varias lunas en medio del cielo. Leinna le había insistido para que se quedara a dormir con ella, no quería dejarla volver tan tarde; había rehusado. Necesitaba dar un paseo para tomar un poco de aire y refrescar sus ideas. No eran su familia de verdad, pero para ella haberlos encontrado sin siquiera saber que existía significaba mucho. Al conocer el sufrimiento que habían padecido se había sentido identificada; a pesar de casi no conocerlos los había sentido como su familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de que la luna podía verse en lo alto del cielo, también muchas nubes lo surcaban. La noche era oscura, sobre todo por los callejones que recorría Mei. En otras circunstancias habría estado más atenta, pero en su ensimismamiento no se percató de las sombras que la acechaban. Intentando despejar su mente caminó lentamente recorriendo las calles hacia su destino. Aunque se esforzaba por vaciar su mente de todas las ideas que le asaltaban no lo conseguía, no era capaz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A aquellas horas la plaza estaba vacía y solitaria, le resultó tan extraña que se quedó unos segundos observándola desde las sombras de un callejón. Cuando salía a la plaza para cruzarla se dio cuenta de porqué le había parecido extraño, aunque fue demasiado tarde. Durante el día la plaza estaba en constante ajetreo; pero por la noche tampoco estaba nunca vacía, era el lugar elegido para pernoctar desde tiempo atrás por una familia de comerciantes ambulantes, y aquella noche no estaban, algo los había disuadido de quedarse allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes siquiera de que pudiese increparse por su estupidez vio un par de destellos en la oscuridad del otro lado de la plaza. Dio un paso atrás con la esperanza de no haber sido descubierta todavía cuando una mano le tapó la boca y algo puntiagudo y frío presionó en su cuello.&lt;br /&gt;- Si te mueves te mato, gatita – susurró una voz bronca en su oído -. Aunque el jefe preferiría tenerte viva, seguro que tiene algunos planes para ti – el gruñido de una risa apagada fue el final de la amenaza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el otro extremo de la plaza los reflejos se repitieron tambaleándose y acercándose hasta que se convirtieron en dos dagas portadas por sendos puños. Sus ropas eran las mismas que los esbirros que acompañaban a ese tal Ulgor, aunque cuando estuvieron delante pudo ver que estaban embozados y llevaban una capa; de todas formas no le cupo la menor duda, habían venido a por ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con un movimiento pausado la daga que le presionaba el cuello se deslizó por su contorno hasta colocarse en su nuca, no menos punzante. La mano que le tapaba la boca resbaló hasta su garganta, dejándola aprisionada con tanta fuerza que apenes podría respirar. De nuevo la voz bronca resonó en su oído:&lt;br /&gt;- Si se te ocurre hacer algún movimiento sospechoso o intentas si quiera alzar la voz no lo cuentas, ¿entendido?&lt;br /&gt;Ante la ausencia de respuesta de Mei, que no podía articular palabra a causa de la mano que aferraba su cuello, el raptor la obligó a andar.&lt;br /&gt;- ¡Marchando!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2009/08/emboscada-ii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-8733307127616140433?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/8733307127616140433/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=8733307127616140433' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8733307127616140433'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8733307127616140433'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/07/emboscada.html' title='Emboscada'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-4522775028590950437</id><published>2009-07-21T20:22:00.004+02:00</published><updated>2009-07-28T23:14:23.497+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo quinto'/><title type='text'>El viejo Hottai (V)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt; - Durante trece años no supimos nada de ella, durante trece años la consideré perdida. Entonces, un día volvió.&lt;br /&gt;Se acomodó un poco en la butaca; sin duda los achaques de la edad le hacían incluso incómodo estar sentado en el mullido asiento. Luego continuó.&lt;br /&gt; - Era la Yamiko dulce y alegre de su infancia, aunque algo más apagada. Una carga pesaba en su espíritu, pero se esforzaba por ocultarlo y nunca llegamos a averiguarlo.&lt;br /&gt; - Ni Leinna, ya una mujer, ni yo preguntamos; ni ella dijo nada. Todo volvió a ser como lo había sido, nadie miraba hacia atrás, a nadie le importaba ya lo ocurrido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - A pesar de todo, desde que llegó tuve la certeza de que no lo hacía para quedarse, y así fue. Apenas habían pasado tres meses cuando nos dejó otra vez.&lt;br /&gt;Se interrumpió unos segundos de nuevo para volver a acomodarse en la butaca. El monólogo se había alargado y el cansancio se hacía patente en su rostro.&lt;br /&gt; - Pero esta vez se despidió - continuó -. Una noche, sentados aquí mismo nos dijo que tenía que marcharse porque de quedarse con nosotros todos correríamos peligro, no quiso decirnos nada más. Ya era suficientemente adulta para elegir su camino, así que no puede hacer nada por evitar que se marchara. Al menos no fue a escondidas como la primera ves, sino que pudimos despedirnos de ella.&lt;br /&gt; - Antes de irse sacó unos viejos cuchillos de entre sus pertenencias, los partió en varios trozos y nos dejó la mitad de estos como muestra de su cariño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ceño de Mei se frunció interrogante; no había entendido el gesto de las dagas. Antes de que pudiera formular la pregunta el viejo contestó como si hubiese visto su rostro.&lt;br /&gt; - Supongo que no lo entenderás. En el pasado, cuando nuestro pueblo era grande, los &lt;span class="Apple-style-span" style=""&gt;guerreros &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;Konomi&lt;/span&gt; consideraban sus armas como parte de su propia alma. No se porqué lo hizo, pero significó mucho para mí; y esos trozos de metal son precisamente los que traes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - No fue un adiós para siempre; aunque cada mucho y sólo durante unos días, volvía a vernos. Nos contaba que se encontraba bien, incluso que era aceptada por todos allá donde vivía.&lt;br /&gt; - Siguió guardando sus secretos, como siempre lo había hecho. Algunas cosas nunca cambian por mucho tiempo que pase; pero parecía feliz, y eso bastaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - En cada visita nos advertía que podía ser la última, que no sabía si iba a poder volver a vernos.&lt;br /&gt;Hizo una breve pausa en la que no pudo contener un suspiro de tristeza.&lt;br /&gt; - Hace ya más de diez años que la vi por última vez. Vino un día en el que Leinna estaba fuera, llegó por la mañana y se marchó al atardecer. Estaba muy intranquila, dijo que tenía un mal presentimiento y que era mejor que se fuese.&lt;br /&gt; - Por la noche irrumpieron aquí unos extraños que la buscaban. Ni la encontraron ni consiguieron que les dijera nada; pero a cambio me dejaron un amargo recuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y deshaciendo el vendaje que le cubría parte del rostro mostró las cicatrices que recorrían las cuencas vacías de sus ojos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2009/07/emboscada.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-4522775028590950437?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/4522775028590950437/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=4522775028590950437' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/4522775028590950437'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/4522775028590950437'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/07/el-viejo-hottai-v.html' title='El viejo Hottai (V)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-3674729010279019254</id><published>2009-06-23T21:32:00.004+02:00</published><updated>2009-07-21T20:45:17.561+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo quinto'/><title type='text'>El viejo Hottai (IV)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt; - Bueno, creo que será conveniente empezar por el principio - dijo el anciano al terminar la que había resultado ser una escasa cena -. Aunque siempre la he considerado como tal, realmente Yamiko no era mi hija.&lt;br /&gt;- Eran unos malos años de hambre y enfermedades - continuó tras una breve pausa -. Mina, mi esposa, y nuestro primer hijo habían caído enfermos con la fiebre negra durante uno de los peores inviernos que recuerdo. Mina consiguió sobrevivir; pero nuestro hijo, de apenas dos años, sólo tuvo fuerzas para luchar durante un par de semanas, luego murió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nuestra existencia en aquel momento no tenía sentido - el amargo recuerdo le había obligado a hacer una interrupción en el relato -; habíamos perdido lo más importante en nuestra vida. El tiempo, que todo lo cura, sólo nos traía más dolor, era imposible continuar. Para luchar en esta vida necesitamos algo que nos impulse a hacerlo, y lo habíamos perdido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Entonces, cuando ya ni nos preocupábamos por comer, cuando ya nada nos importaba, cuando la amenaza mortal de la fiebre estaba a punto de volver a llamar a nuestra puerta, alguien la golpeó en medio de la noche.&lt;br /&gt;- Ni siquiera fuímos a abrir, pero entonces comenzaron a oírse unos llantos. En una pequeña cesta en el suelo, cubierta poco más que por una manta, había una niña, tu madre.&lt;br /&gt;- Esa niña los cambió la vida. Nunca supimos quién la había dejado en nuestra puerta, pero fue el mayor regalo que nadie jamás nos había hecho. Llenó el hueco que había dejado la muerte de nuestro hijo y, aunque no hizo que olvidáramos lo ocurrido, si nos permitió dejarlo atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pasaron los años y la vida nos dio otro duro golpe; Mina murió al dar a luz a Leinna - dijo agarrando la mano de su hija -. Yamiko, a pesar de ser aún poco más que una niña, fue para ella como una madre. Gracias a ella de nuevo esta familia siguió adelante, con su alegría y su cariño me devolvió la ilusión perdida por la muerte de mi esposa; volvió a ser un regalo de los cielos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pero de pronto un día todo empezó a cambiar. Yamiko se fue volviendo poco a poco más solitaria, más apática. Su alegría y su vitalidad se fueron diluyendo sin motivo aparente y, lo que era peor, sin remedio.&lt;br /&gt;- Intenté acercarme a ella - continuó tras un sorbo de agua -, pero fue demasiado tarde. Se habían encerrado en sí misma y no quería compartir nada con nadie; ni siquiera mostraba un poco de cariño hacia su hermana, por la que antes tanto se había preocupado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Comenzó a meterse en problemas cada vez con más frecuencia. Volvía a altas horas de la noche o se marchaba por la mañana temprano sin dar explicaciones. Aparecía a veces con ropas o caprichos que no nos podíamos permitir y no quería decir cómo los había conseguido. Se fue alejando de nosotros poco a poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Cada vez con más frecuencia gente con aspecto siniestro venía a buscarla, pero nunca decían para qué. Cuando no la encontraban se marchaban sin más; cuando estaba muchas veces ella se marchaba para no volver en varios días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Y así, un día, se fue sin más.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2009/07/el-viejo-hottai-v.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-3674729010279019254?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/3674729010279019254/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=3674729010279019254' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/3674729010279019254'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/3674729010279019254'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/06/el-viejo-hottai-iv.html' title='El viejo Hottai (IV)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-3311430687805668307</id><published>2009-06-06T12:36:00.003+02:00</published><updated>2009-06-28T11:57:56.738+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo quinto'/><title type='text'>El viejo Hottai (III)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aquellas palabras la habían dejado de piedra; Yamiko no le había hablado nunca de ninguna familia aparte de su padre. Durante su feliz infancia Kiria y Less habían sido para ella el resto de su familia y, aunque después de lo ocurrido se preguntó a veces si tendría algún otro pariente real, al final había aceptado estar sola. Ahora, cuando menos lo esperaba, descubría a dos desconocidos que podrían compartir su misma sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí, apoyado en la puerta, el anciano permanecía intrigado a la espera de una respuesta. Leinna lo seguía agarrando con cara de preocupación; no quería frustrar sus ilusiones, pero aunque su padre aún conservaba la esperanza sabía que su hermana no iba a volver.&lt;br /&gt;- No es más que una joven que se habrá confundido padre - dijo al tiempo que, tirando del brazo del viejo, lo obligaba a girarse hacia dentro de la casa -; Yamiko nunca volverá, ya lo sabes, se marchó para no volver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaban a punto de cerrar la puerta cuando Mei reaccionó.&lt;br /&gt;- Es cierto, Yamiko se fue hace mucho tiempo; murió hace diez años en extrañas circunstancias, lamento ser yo quien os de la noticia.&lt;br /&gt;- ¿Y quién eres tú para hacer tal afirmación? - apremió Leinna tras volverse repentinamente - . Y, ¿cómo sabes eso?, suponiendo que sea cierto.&lt;br /&gt;- Soy Mei - dijo tras descubrirse el rostro -, su hija.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la sorpresa de Mei al escuchar hablar de su madre había sido grande mayor lo fue la de Leinna, que al verle el rostro había visto el vivo reflejo de su hermana Yamiko. Y mayor aún fue la de su padre, que se hubiese desplomado de no ser porque Mei se percató y entre las dos consiguieron sujetarlo.&lt;br /&gt;- Ayúdame a sentarlo ahí - dijo Leinna dejando un poco de lado las últimas palabras vertidas y señalando una vieja butaca que había cerca de la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras sentarlo Leinna se acercó a un pilón que había al otro lado de la habitación y le trajo un poco de agua en un cuenco, luego cerró la puerta a la calle. Mei mientras tanto pudo observar que la habitación que tenía ante ella era gran parte de la casa; salvo otra más, donde se podían ver un par de futones. Sólo una pequeña mesa y varios trastos que hacían las veces de sillas ocupaban el centro de la habitación. En el resto, aparte de la butaca, algunos muebles viejos y los utensilios más indispensables de uso cotidiano. Se evidenciaba en sobremanera la pobreza de los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Konomi&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de un par de sorbos de agua y varios minutos de reposo el color pareció volver a las  recientemente pálidas mejillas de anciano. Leinna estaba visiblemente más tranquila al ver que su padre se encontraba bien.&lt;br /&gt;- Padre, ¿te sientes mejor? - le preguntó.&lt;br /&gt;- Si hija, sólo ha sido por la emoción, no te preocupes.&lt;br /&gt;- Siendo haber sido tan brusca - dijo Mei sintiéndose un poco culpable por la situación -; todo esto ha sido una sorpresa también para mí y... quizás no debería haberlo dicho así.&lt;br /&gt;- Realmente, aunque no queríamos verlo, sabíamos que Yamiko... - en ese momento el anciano vaciló -; bueno, no nos quedaba ya casi ninguna esperanza de que siguiera viva. Pero nunca nos imaginamos que tuviera una hija.&lt;br /&gt;- No se qué decir - reconoció Mei tras unos segundos de duda.&lt;br /&gt;- Pues creo que tenemos mucho de lo que hablar - dijo el anciano ya aparentemente repuesto -. Leinna, prepara un poco más de cena; esta noche tendremos compañía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2009/06/el-viejo-hottai-iv.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-3311430687805668307?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/3311430687805668307/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=3311430687805668307' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/3311430687805668307'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/3311430687805668307'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/06/el-viejo-hottai-iii.html' title='El viejo Hottai (III)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-1583750330691131327</id><published>2009-05-28T19:28:00.004+02:00</published><updated>2009-06-23T21:31:36.679+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo quinto'/><title type='text'>El viejo Hottai (II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Después de que la tal Leinna hubiese salido del mercado la había seguido durante un buen rato hasta aquella casa. Observada desde fuera no parecía ninguna herrería; pero, al fin y al cabo, ¿por qué iba a querer un herrero pétalos de flores? Era bastante posible que se estuviese equivocando de persona y que ese Hottai no fuera a quien buscaba, pero al menos tenía que intentarlo. Pacientemente había vuelto a casa de la Abuela, a esperar a que atardeciese; momento en el que seguramente habría mucha menos gente por la calle y podría acercarse más cómodamente a llamar a una casa desconocida. Y allí estaba de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había golpeado la puerta con los nudillos en un par de ocasiones, pero nadie había dado señales de vida en el interior de la casa; estaba empezando a pensar que no había nadie, o querían que lo pareciera. Se disponía a llamar por tercera vez cuando se abrió una pequeña rendija en la puerta por la que unos ojos asomaron.&lt;br /&gt;- Lo siento - dijo una vos que reconoció como la de Leinna -, no esperamos visita a estas horas. Mi padre está muy cansado y necesita descansar; márchese por favor.&lt;br /&gt;Y rápidamente volvió a cerrarse.&lt;br /&gt;- ¡Espera! - dijo todo lo rápido que pudo acercándose a la puerta -, sólo será un momento. Vengo desde muy lejos buscando a un herrero.&lt;br /&gt;La rendija se volvió a abrir durante unos segundos dejando ver de nuevo los mismos ojos.&lt;br /&gt;- Aquí no vive ni ha vivido nunca ningún herrero, ha debido de equivocarse. Por favor márchese.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba claro que no era a quien buscaba, pero eso significaba que volvería a quedarse sin nada; sin ninguna pista que seguir, sin ningún hilo del que tirar. No queriendo resignarse hizo un último intento.&lt;br /&gt;- Está bien, me marcharé y no os molestaré más, pero antes sólo una pregunta por favor. ¿No conocen al viejo herrero Hottai? Tengo unas dagas rotas que son muy importantes para mi, y me dijeron que lo buscara, que él podría repararlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esperó unos segundos, pero no hubo respuesta. Aquella gente seguramente le tendría miedo; para ellos era una desconocida, y un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Konomi&lt;/span&gt; no suele confiar en desconocidos. No la iban a ayudar, era inútil seguir insistiendo; resignándose se embozó un poco más en la capa y, dándose media vuelta, comenzó a alejarse. Entonces se escuchó el crujido de una puerta al abrirse y una cascada y anciana voz la llamó.&lt;br /&gt;- ¿Yamiko?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No era su nombre el que había pronunciado, sino el de su madre; pero lo había hecho refiriéndose a ella, estaba segura. ¿Sería entonces el Hottai al que estaba buscando cuando todo parecía indicar que no? Al volverse vio apoyado en el quicio de la puerta a un anciano escuálido y con el pelo canoso; no parecía demasiado mayor, pero apenas podía sostenerse en pie, era la propria Leinna quien lo ayudaba a caminar. Su ropa, como era de esperar por la zona en la que vivían, estaba vieja y raída, y una venda le cubría los ojos.&lt;br /&gt;- Yamiko, ¿eres tú hija mía?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2009/06/el-viejo-hottai-iii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-1583750330691131327?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/1583750330691131327/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=1583750330691131327' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/1583750330691131327'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/1583750330691131327'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/05/el-viejo-hottai-ii.html' title='El viejo Hottai (II)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-6737087816291474363</id><published>2009-05-19T21:59:00.003+02:00</published><updated>2009-05-31T11:57:55.315+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo quinto'/><title type='text'>El viejo Hottai</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los golpes en la puerta resonaron por segunda vez en la soledad de la calle. Aún no había oscurecido por completo, pero apenas había visto a nadie por las callejuelas del barrio. No era de extrañar, caminar en solitario por los barrios pobres de una gran ciudad podía deparar sorpresas desagradables; más aún si, como la mayoría de los que vivían en aquella zona, se te consideraba un paria. Los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Konomi&lt;/span&gt; en general no eran muy apreciados, pero estaba comprobando que en Ranavva aún lo eran menos si cabe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenía que reconocer que había sido buena idea confiar en la Abuela; le había costado decidirse, pero al final lo había hecho. Resultó que hacía más de diez años, cuando llegó a la ciudad intentando rehacerse tras lo que le había ocurrido a su familia, fue a una de las primeras personas a las que conoció. Según le contó, casi diariamente un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Konomi&lt;/span&gt; llamado Hottai le compraba pétalos de varias de las flores que ella salía a recoger al bosque. Un día, sin previo aviso, dejó de acercarse a donde ella los vendía y no lo volvió a ver nunca más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No era mucho, pero había sido un punto de partida para intentar saber algo de ese tal Hottai. Ni siquiera sabía si era a quien buscaba, pero realmente tampoco sabía a quién estaba buscando. Enfundada en su capa, para evitar desvelar qué era, había paseado durante una semana por media ciudad preguntando por cualquiera que pudiera necesitar pétalos: sanadores, alquimistas, artesanos... No había averiguado nada y ya estaba comenzando a darse por vencida cuando, de forma fortuita escuchó una conversación entre dos mujeres en el mercado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Leinna, eres tú verdad? - había dicho una tendera bastante harapienta dirigiéndose a una &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Konomi&lt;/span&gt; que pasaba cerca y a la que Mei llevaba un rato observando.&lt;br /&gt;La aludida había mirado con cierta sorpresa, seguramente temiendo un encuentro desagradable; pero la cara la había cambiado de momento.&lt;br /&gt;- ¡Elin, qué sorpresa; hacía años que no nos veíamos!&lt;br /&gt;Se había acercado y, tras un par de abrazos, habían comenzado a hablar. La conversación no tenía ningún interés, pero Mei se había quedado cerca examinando disimuladamente algunos objetos del tenderete; tenía la corazonada de que tener un poco de paciencia iba a dar sus frutos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y acertó, cuando ya parecía que se despedían intercambiaron un par de frases que hicieron merecer la pena toda la espera.&lt;br /&gt;- Por cierto, ¿cómo sigue tu padre? - había dicho la tendera.&lt;br /&gt;- Igual - había contestado Leinna, con cierto tono de resignación -; después de lo que le pasó dejó de ser el mismo, ni siquiera ha vuelto a pisar la calle en todos estos años.&lt;br /&gt;- Ya, comprendo, tiene que ser muy difícil para él; ¿seguís viviendo donde mismo?, me gustaría pasarme a verlo.&lt;br /&gt;- Claro, ven cuando quieras, ya sabes que serás bien recibida.&lt;br /&gt;- Ire en cuanto pueda, tengo aún que instalarme en la ciudad, llegué ayer mismo con la familia. Pero no le digas que he vuelto, me gustaría darle una sorpresa al viejo Hottai...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2009/05/el-viejo-hottai-ii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-6737087816291474363?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/6737087816291474363/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=6737087816291474363' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/6737087816291474363'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/6737087816291474363'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/05/el-viejo-hottai.html' title='El viejo Hottai'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-75574357834896903</id><published>2009-05-02T00:41:00.004+02:00</published><updated>2009-05-09T20:11:26.860+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo cuarto'/><title type='text'>Dagas gemelas (V)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tras llevar a la Abuela al salón y dejarla con los niños Mei había preferido subir a su habitación. A pesar de haberse sentido bastante convencida y segura durante lo ocurrido al sentarse en la cama le temblaban las piernas. En muchas ocasiones se había visto envuelta en problemas, se había escabullido docenas de veces de perseguidores que intentaban echarle el guante por una u otra razón; pero nunca la vida de nadie había dependido de ella. Se volvió a levantar y, luego de salir con cuidado de que nadie la viese al tejado para cerciorarse de que ninguno de los tipos de antes estaba cerca, caminó por la habitación hasta recobrar la calma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Minutos después se encontraba de nuevo observando las dagas. Había vuelto a poner sobre la cama los trozos intentando unirlos para formar las dagas, aunque no conseguía encajarlos. Ni los cuatro trozos de una de ellas y los tres de la otra parecían ser suficientes para componer las dagas al completo. ¿De qué le serviría tener varios trozos oxidados de unas dagas?, no lo entendía. Además, tampoco era capaz de interpretar los símbolos grabados en el metal; algunos estaban desgastados o deteriorados por el óxido, a otros simplemente no les encontraba significado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguía aún absorta observando los trozos de metal e intentando averiguar el motivo de todo aquello cuando unos golpes en la puerta la devolvieron a la realidad.&lt;br /&gt;- ¿Puedo pasar? - dijo la Abuela desde el otro lado.&lt;br /&gt;- Claro, al fin y al cabo estamos en tu casa, ¿cómo no ibas a poder pasar? - contestó Mei al tiempo que cubría las dagas.&lt;br /&gt;Tras abrir la puerta la Abuela entró y se sentó a los pies de la cama. Observó que justo a su lado una capa ocultaba algo, pero prefirió no preguntar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Quería darte las gracias por lo que has hecho - dijo -. Hasta ahora había conseguido lidiar con ellos; pero me temo que esta vez se me ha ido de las manos. Y lo que más lamento es que te halla pillado de por medio; aunque de no ser por ti no se lo que hubiera pasado.&lt;br /&gt;- Estoy acostumbrada a no contar con muchos amigos y vosotros sois los únicos que me habéis tratado como tal aquí, me correspondía hacer algo - respondió Mei en tono conciliador -. Ve abajo con los niños, seguro que te necesitan mucho más que yo.&lt;br /&gt;- Gracias de nuevo Mei, has hecho algo por nosotros que no olvidaré nunca. Considera esta como tu casa, y a nosotros como a tu familia. Ya se que la vida no te ha tratado bien y puede que te cueste, pero confía en nosotros, no te fallaremos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se levantó de la cama y salió lentamente de la habitación mientras Mei la observaba pensativamente. Cuando se alejaba ya pasillo adelante por fin se decidió:&lt;br /&gt;- Espera, hay algo que me preocupa... Tengo que encontrar a alguien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Fin del capítulo cuarto. &lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/05/ndice-de-contenidos.html"&gt;Volver al índice &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-75574357834896903?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/75574357834896903/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=75574357834896903' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/75574357834896903'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/75574357834896903'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/05/dagas-gemelas-v.html' title='Dagas gemelas (V)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-314968287099988846</id><published>2009-04-27T16:33:00.006+02:00</published><updated>2009-05-09T20:12:09.600+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo cuarto'/><title type='text'>Dagas gemelas (IV)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando la puerta se cerró tras de sí la Abuela exhaló un suspiro de alivio; luego dedicó una leve y sorprendida mirada a Mei. Al final sus ojos recayeron sobre Evven, quien había sido culpable de todo lo ocurrido.&lt;br /&gt;- ¡Pero vamos a ver muchacho! ¿Cómo demonios se te ha ocurrido robarle a uno de los hombres de Kran? ¡Y encima al más ruin de todos, Ulgor! ¿Pero se puede saber en qué estabas pensando?&lt;br /&gt;- ¡Estaba en el suelo Abuela! - acertó a defenderse Evven aún entre lágrimas -, vi la bolsa tirada entre un par de puestos y la cogí para nosotros, pero te juro que no sabía de quién era.&lt;br /&gt;A pesar de que había intentado mostrarse enfadada con el muchacho para hacerle aprender la lección sabía que sus palabras eran sinceras, y que al margen de los problemas que hubiese podido causar lo había hecho con la mejor de las intenciones; no era justo que además ella le regañase.&lt;br /&gt;- Ahh... - suspiró -. No puedes imaginarte en el lío que nos hubieses podido meter, suerte que estaba aquí Mei. Anda, ve adentro a secarte esas lágrimas, ya hablaremos luego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es muy fácil dejar una bolsa en el suelo y luego perseguir al primer desaprensivo que la coja, sobre todo si se tiene interés en culpar a alguien - dijo Mei mientras veía a Evven marcharse hacia la cocina con la cabeza gacha -. ¿Quiénes son esos Kran y Ulgor?, por lo que has dicho tengo la impresión que no una compañía muy deseable.&lt;br /&gt;- No te falta razón. Una de las peores lacras de la ciudad, por mucho que se empeñen en ocultarlo, son los ladrones y salteadores. La guardia no sabe quiénes son ni por dónde se mueven; pero aquí en los barrios bajos es distinto.&lt;br /&gt;- ¿Quieres decir que vosotros sí sabéis quienes son? ¿Por qué no informáis a la guardia entonces?&lt;br /&gt;- No es tan sencillo; por estos barrios todo el mundo teme a Kran, y es bien sabido que Ulgor es uno de sus hombres de confianza, y de los más mezquinos que están a su servicio. Pero también sabemos que no sólo se dedican a robar a los ricachones; aquí extorsionan a comerciantes, amedrantan a todo el que pueden y mantienen toda esta zona como su propio territorio. Nadie puede hacer nada que les disguste bajo pena de fuerte castigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Comprendo, es una situación difícil - dijo Mei tras unos segundos de reflexión -. Y apostaría a que no es la primera vez que alguno de ellos o sus subalternos aparece por aquí.&lt;br /&gt;- No, no es la primera vez. No les gusta que alguien robe en esta ciudad si no es para ellos; aunque sea un muchacho que lo hace para poder comer - contestó la Abuela visiblemente contrariada -. Cuando me vine a vivir aquí eso no esa así; pero ahora la gente está asustada y nadie se atreve a hacer nada. No se a dónde vamos a llegar.&lt;br /&gt;- Antes o después se solucionará todo, estate tranquila. Ahora mejor vamos dentro, que los niños estaban asustados - dijo Mei mientras agarraba a la Abuela del brazo y se dirigían al comedor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2009/05/dagas-gemelas-v.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-314968287099988846?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/314968287099988846/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=314968287099988846' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/314968287099988846'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/314968287099988846'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/04/dagas-gemelas-iv.html' title='Dagas gemelas (IV)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-7764083164757486893</id><published>2009-04-16T20:35:00.005+02:00</published><updated>2009-05-02T02:09:31.941+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo cuarto'/><title type='text'>Dagas gemelas (III)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt; - ¡No por favor! ¿Qué va a hacer con esa espada? ¡No le haga daño!&lt;br /&gt;Los gritos frenéticos de la Abuela eran cada vez más fuertes y desesperados. El temor se reflejaba en su rostro como el sol en una tranquila charca en un día despejado mientras la espada se alzaba amenazante sobre Evven. Este sin embargo permanecía en silencio con la cabeza agachada, como aceptando un merecido castigo, a sabiendas de que revelarse sólo resultaría en un mal aún mayor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Ja ja ja! - la fuerte risotada resonó incluso por encima de los gritos de la anciana -. Ahora tendrá su merecido; seguro que cuando aprenda que el castigo por robar es perder una mano se lo piensa dos veces antes de coger lo que no le pertenece.&lt;br /&gt;Justo en ese momento una mano surgió inesperadamente colocando un cuchillo en la garganta del visitante. Tras esa mano un brazo, y tras él, esbozando una desafiante mueca, Mei.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al salir a la vista del extraño Mei se percató de que no estaba solo. Al menos otros dos más, con apariencia de subalternos, estaban detrás de él en el exterior de la casa. También iban armados, pero eso no la amedrentó; ahora quien tenía la situación bajo control era ella.&lt;br /&gt;- Creo que con el susto el crío ya ha tenido bastante escarmiento.&lt;br /&gt;- ¡Maldita &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Konomi&lt;/span&gt;! - casi escupió como respuesta. Hubiera seguido increpando a Mei, pero esta apretó el cuchillo en su garganta haciendo que tuviera que levantar la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Normalmente utilizo este cuchillo para desollar conejos - le dijo tras agarrar al muchacho y hacer que se apartase -; pero creo que estará lo suficientemente afilado como para cortar el pellejo de cerdo. Si vuelves a abrir la boca para decir algo que no sea de mi agrado, o si tú o alguno de tus amiguitos hacéis cualquier movimiento sospechoso, no tendré ningún reparo en hacer la prueba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bien, parece que ya nos empezamos a entender - la mirada de Mei, fría y punzante, se clavaba en los ojos del desconocido -. Ahora, tranquilamente y sin hacer ningún movimiento brusco, vas a salir de nuestra casa. ¡Vamos!&lt;br /&gt;Sin oponer resistencia este, en parte por el cuchillo que notaba en su garganta, comenzó a dar pasos atrás mientras Mei lo seguía de cerca esgrimiendo el arma. A medida que avanzaba se iba viendo poco a poco el exterior de la casa; aunque era seguro que los gritos se habían escuchado, todo el mundo hacía como si nada estuviera pasando, el trasiego en la plaza no se salía de la total normalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un momento dado vio algo que no le gustó: al fondo de la plaza aparecieron un par de guardias. No parecía que hubiesen acudido al alboroto, ya que andaban con paso calmado; pero si se acercaban un poco más se percatarían de que algo estaba sucediendo. Siendo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Konomi&lt;/span&gt; tenía claro que no era bueno verse envuelta en ningún asunto que tuviese que ver con la autoridad.&lt;br /&gt;- ¡Señor, los guardias que os estaban buscando! - dijo inesperadamente uno de los que estaba fuera.&lt;br /&gt;- ¡Estúpido! - fue la respuesta, apagada por la presión del cuchillo.&lt;br /&gt;Mei sonrió, esa información le llegaba en un momento crucial.&lt;br /&gt;- Parece que tenemos intereses comunes. Yo quiero que os larguéis, y a vosotros os interesa iros, ¿qué me dices? - dijo justo antes de separarle el cuchillo de la garganta unos centímetros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras un gruñido el extraño dio un paso atrás y se giró aceleradamente poniendo rumbo al lado contrario de donde estaban los soldados. Antes de alejarse se volvió y señaló a Mei con gesto amenazante.&lt;br /&gt;- ¡Esto no quedará así!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2009/04/dagas-gemelas-iv.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-7764083164757486893?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/7764083164757486893/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=7764083164757486893' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/7764083164757486893'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/7764083164757486893'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/04/dagas-gemelas-iii.html' title='Dagas gemelas (III)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-4304906716137961356</id><published>2009-04-06T20:38:00.008+02:00</published><updated>2009-04-27T16:28:10.555+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo cuarto'/><title type='text'>Dagas gemelas (II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando llegó a la planta baja la Abuela ya había abierto la puerta y dialogaba sosegadamente; sin embargo el visitante parecía carecer de toda esa tranquilidad. Gracias a que había bajado rápidamente alcanzó a escuchar la conversación casi desde el principio.&lt;br /&gt;- ¿Dónde está? - decía en voz alta y visiblemente alterado -¿Dónde lo escondes vieja? ¡Hazlo salir o entraré yo mismo a buscarlo!&lt;br /&gt;- Tranquilizaos, no hay nadie escondido en esta casa, no se a quién estáis buscando - respondió la Abuela intentando controlar la situación, aunque sin mucho éxito.&lt;br /&gt;- ¡Si no me traes aquí a ese ladronzuelo ahora tendré que encargarme yo mismo de traerlo a rastras, y te aseguro que va a ser mucho peor para ti y tus criajos! - continuaba alzando cada vez más la voz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mei aún no conocía la casa a la perfección, pero sí lo suficiente como para recordar que en la entradita de la casa, que daba al salón donde solían comer, también había un trozo de pared derribado. Intentando hacer el mínimo ruido pasó por las habitaciones de los niños en busca de la que podría dar a la entrada. Allí encontró a los críos, escondidos bajo las camas o amedrentados en un rincón, como si supieran exactamente quién era el extraño y le tuviesen miedo; parecía que las visitas de aquel tipejo eran más habituales de lo que creía. Al fin, en la última habitación a la que se podía entrar desde el salón, encontró lo que buscaba. Traspasó el hueco y, pegada a la pared, se acercó poco a poco a la puerta. Mientras tanto la discusión iba tomando tintes poco alentadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pase que porque no sois más que unos muertos de hambre y sólo vendes flores marchitas os perdonemos el impuesto que nos pertenece por derecho por comerciar en nuestro barrio. Pase que haya permitido hasta ahora que esa sucia sabandija deambule por el mercado robando lo que nos pertenece. ¡Pero lo que no voy a permitir es que venga a robarme a mí mismo! - el enfado era cada vez mayor - ¡O me devuelve ahora mismo lo que me pertenece o te juro que entro y le rebano el cuello a cada uno de los mocosos andrajosos esos que tienes!&lt;br /&gt;- ¡No no, por lo que más queráis! Pagaré lo que haga falta, haré lo que queráis, pero a mis niños no les hagáis daño, ¡os lo suplico!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento Evven apareció corriendo desde el salón, llevando en la mano lo que parecía un emblema dorado con forma elíptica, y se arrodilló al lado de la anciana con las manos en alto.&lt;br /&gt;- Tomad, esto es lo que buscáis - mientras hablaba las lágrimas brotaban de sus ojos a borbotones -. No sabía que era vuestro; lo vi en el suelo y pensé que podría ayudarnos a comer durante mucho tiempo, pero os juro que no sabía que era vuestro. Por favor, no le hagáis daño a mis hermanos.&lt;br /&gt;Tras un desagradable gruñido el extraño arrebató el emblema de las manos del niño y lo guardó. Evven hizo intento de levantarse para irse, pero de pronto una fuerte mano le agarró por la muñeca.&lt;br /&gt;- Alto muchacho, ¿o creías que todo iba a ser tan fácil? Has intentado robarme, y eso lo vas a pagar - esbozando una maliciosa sonrisa desenvainó la espada que llevaba al cinto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2009/04/dagas-gemelas-iii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-4304906716137961356?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/4304906716137961356/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=4304906716137961356' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/4304906716137961356'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/4304906716137961356'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/04/dagas-gemelas-ii.html' title='Dagas gemelas (II)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-6771373015218335031</id><published>2009-03-24T18:12:00.007+01:00</published><updated>2009-04-06T23:40:42.237+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo cuarto'/><title type='text'>Dagas gemelas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A pesar de que no había podido conciliar el sueño hasta altas horas de la noche los primeros rayos de sol la habían encontrado ya despierta. Las palabras de Crisannia le habían desvelado algunas incógnitas sobre su madre, pero al precio de crearle muchas más. Y algo le decía que muchas otras preguntas le surgirían y muchas respuestas encontraría en las siguientes visitas de la misteriosa amiga de su madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Permanecía aún, varias horas después de haberse despertado, sentada en la cama con las piernas cruzadas. Sus pensamientos divagaban, cómo no, por el mismo camino que en las últimas horas. Pero no pensaba en lo ocurrido a su madre, seguro que tenía más oportunidades de hablar con Crisannia y esta le aclararía más las cosas; sino que pensaba concretamente en qué había pretendido Yamiko haciendo que todo aquello ocurriese precisamente en su vigésimo cumpleaños. En cuál era el significado y la importancia del paquete que le había hecho llegar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se levantó para estirar un poco las piernas, que ya tenía adormecidas de tanto tiempo sentada. Se asomó hacia afuera para observar el contraste de paisajes respecto a la casi total oscuridad de la noche anterior y volvió a dirigirse a la cama. Allí, a punto de caerse por sus movimientos durante la noche, seguía estando su "regalo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ropa estaba arrugada, así que la extendió cuidadosamente sobre la cama, para luego observarla con detenimiento. Lo que inicialmente le había parecido una simple tela para envolver el paquete realmente era una capa, provista de una gran capucha que sin duda serviría para ocultar con creces su rostro. Aparte de eso la ropa ya había visto someramente la noche anterior: unos pantalones, un chaleco, unos guantes y unas finas botas. Todo el conjunto era de color y estilo similares, parecía formar parte de algún tipo de uniforme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su mirada se detuvo sobre las dagas, que permanecían aún enfundadas. Las tomó para verlas y escuchó un extraño sonido dentro de las fundas, como el tintineo de varias piezas de metal al chocar entre sí. Las extrajo y comprendió el porqué del sonido, estaban rotas en varios pedazos. Como ya parecía que se estaba convirtiendo en costumbre, una pequeña nota se desprendió del interior de una de las fundas. No tenía la misma caligrafía que la carta de Yamiko, era mucho más hosca y sencilla. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Visita al viejo herrero Hottai"&lt;/span&gt; decía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más que la nota, que casi ni le sorprendía, lo que llamó su atención fueron los trozos de metal que otrora formasen las hojas de las dagas. Los había puesto sobre la cama al sacarlos de las fundas y, al destellar en ellos la luz del sol que entraba por la pared, el reflejo de unos crípticos símbolos se descubría. No tuvo tiempo de mirarlos con detenimiento cuando unos fuertes golpes se escucharon en la puerta de la casa, seguidos de una voz bronca.&lt;br /&gt;- ¡Vieja, abre la puerta si no quieres que la eche abajo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin pensárselo dos veces Mei guardó las dagas junto a las ropas, tomó su viejo macuto y salió rápidamente de la habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2009/04/dagas-gemelas-ii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-6771373015218335031?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/6771373015218335031/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=6771373015218335031' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/6771373015218335031'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/6771373015218335031'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/03/dagas-gemelas.html' title='Dagas gemelas'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-2271772260782509185</id><published>2009-03-06T19:49:00.003+01:00</published><updated>2009-03-30T17:27:10.572+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo cuarto'/><title type='text'>La despedida (IV)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sentada en la cama Mei esperaba impaciente a que Crisannia le contara lo ocurrido diez años atrás.  Por su parte, Crisannia meditaba mientras mirada hacia afuera, silenciosa e impasible, dejando pasar unos instantes de tiempo que a Mei le parecieron eternos.&lt;br /&gt;- Aquel día tu madre vio a verme - comenzó por fin -, algo le había pasado; estaba nerviosa, alterada. Después de insistirle varias veces me lo contó: el señor Drent, el que os acogía en su casa, le había pedido que os marchaseis. Al parecer era una exigencia de su hijo, o vosotros os ibais, o lo hacía él. El viejo no tenía elección, por mucho que apreciara a tu madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Aunque sólo tu madre se marcharía - continuó Crisannia tras una breve pausa -. Ella se esfumaría, desaparecería para siempre, pero tú te quedarías. Era el último favor que le había pedido y el viejo Drent no se había podido negar, al fin y al cabo le debía la vida. Tú te quedarías en la casa y crecerías junto a sus hijas, él se haría cargo de ti y te cuidaría como a una más de su familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me dio la carta y el paquete, y me hizo prometerle que te los entregaría cuando cumplieras los veinte años. Luego, sin más, se marchó. Noté que algo más le preocupaba, que no me lo había contado todo, pero la dejé marchar. No volví a verla con vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mei había permanecido en silencio, escuchando lo que Crisannia le tenía que decir. Ahora la observaba mientras más dudas surgían en su cabeza acerca de lo ocurrido, dudas que la asaltaban y para las que quería respuesta. Cuando ya abría la boca para lanzar una de las muchas preguntas que quería hacerle Crisannia la interrumpió.&lt;br /&gt;- Se que tendrás muchas otras preguntas, que habrá muchas otras cosas que quieras saber, pero ahora no es el momento. Cuando realmente sea necesario que tengas las respuestas nos volveremos a ver y te las daré. Hasta entonces procura no meterte en problemas.&lt;br /&gt;- Pero... - dijo Mei un tanto decepcionada -, ¿cómo podré encontrarte? No conozco la ciudad, no se dónde vives ni por dónde te mueves. Si ni siquiera he podido verte la cara, ¿cómo pretendes que te busque?&lt;br /&gt;- No necesitas buscarme, cuando llegue el momento yo te encontraré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y dando un par de pasos salió al exterior. Mei se levantó rápidamente de la cama, pero cuando llegó a asomarse hacia el tejado Crisannia ya había desaparecido en la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2009/03/dagas-gemelas.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-2271772260782509185?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/2271772260782509185/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=2271772260782509185' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/2271772260782509185'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/2271772260782509185'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/03/la-despedida-iv.html' title='La despedida (IV)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-996144358363072438</id><published>2009-03-02T19:30:00.005+01:00</published><updated>2009-03-15T21:35:31.900+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo cuarto'/><title type='text'>La despedida (III)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Permanecía aún mirando hacia el frente, sobre los tejados de buena parte de la ciudad, cuando escuchó un leve roce de ropas en el otro extremo del tejado. No se sobresaltó, ni siquiera miró; tenía la certeza de saber quién era.&lt;br /&gt;- Crisannia - dijo con tono calmado -, ¿olvidaste dejarme algo más y has venido a traérmelo?&lt;br /&gt;- No es mi costumbre olvidar nada, simplemente suelo omitir lo que no es conveniente recordar - respondió la misma voz que la había despertado la noche antes.&lt;br /&gt;Por fin Mei giró la cabeza. A varios metros de ella una figura se hallaba apoyada en la pared con los brazos cruzados. Llevaba lo que parecía una toga con una capucha, sin duda más para proteger su identidad que para protegerse a sí misma del frío de la noche. Tras unos segundos de silencio volvió a dirigir la mirada hacia el frente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No se lo que había escrito en esa carta - dijo Crisannia tras haberse sentado de espaldas a la pared -, pero supongo que después de leerla tendrás algunas preguntas.&lt;br /&gt;Desde que había leído la carta un sentimiento de ira había comenzado a crecer dentro de Mei. Ira por la muerte de su madre y por las circunstancias que parecían haberla rodeado. Ira por la forma en la que Yamiko aceptaba su destino sin intentar cambiarlo. Ira hacia aquella amiga que de pronto había aparecido de la nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si, hay una para la que no tengo respuesta - contestó Mei  por fin -. Me la repito una y otra vez intentando darle una buena respuesta; intento buscar una explicación creíble, pero no lo consigo. Si mi madre confiaba en ti ciegamente, ¿por qué no hiciste nada por evitarlo? ¿Por qué no evitaste que hiciera lo que hizo? ¿Por qué no la ayudaste cuando lo necesitaba? - Se percató de que había subido el tono de voz más de lo recomendable dadas las horas y el lugar;  de que la estaba culpando sin ni siquiera saber cuál había sido su participación en lo ocurrido. Intentando suavizar el tono volvió a repetir la pregunta - ¿Por qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Crisannia se volvió a incorporar y dio varios pasos hacia el frente, hasta llegar al borde del tejado. En ese instante Mei se percató de que podría saltar, marcharse y perderse para siempre; y con ella quizás la única oportunidad de saber algo más sobre su madre.&lt;br /&gt;- ¡Espera Crisannia! - dijo poniéndose en pie rápidamente -. No quería ofenderte, comprende que aunque sea después de diez años el recuerdo de lo ocurrido me sigue doliendo. No te marches ahora, no ahora que me has encontrado; eres la única que puede decirme lo que le ocurrió de verdad a mi madre. Por favor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque Mei no podía percibirlo una sonrisa se había perfilado en los labios de Crisannia.&lt;br /&gt;- Eres igual de impulsiva que tu madre; aunque tranquila, no pensaba marcharme. Hice una promesa a Yamiko y la pienso cumplir; además, aunque ni siquiera me recuerdes sigues siendo mi ahijada.&lt;br /&gt;- Entonces, ¿qué ocurrió? ¿Quién le hizo eso a mi madre? ¿Por qué?&lt;br /&gt;- No seas impaciente, poco a poco. Primero será mejor entrar en la habitación, aquí podrían vernos - sentenció mientras deshacía los pasos y entraba en la casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2009/03/la-despedida-iv.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-996144358363072438?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/996144358363072438/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=996144358363072438' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/996144358363072438'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/996144358363072438'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/03/la-despedida-iii.html' title='La despedida (III)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-1505460723184557669</id><published>2009-02-24T23:28:00.007+01:00</published><updated>2009-03-06T12:09:18.551+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo cuarto'/><title type='text'>La despedida (II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Hola Mei, hija mía. Si estás leyendo esta carta es porque hace mucho tiempo que me separé de ti; lo siento. Siento haberte dejado, siento no haber podido acompañarte durante todos estos años, siento no haber podido verte crecer... Espero que durante todo este tiempo hayas sido feliz. Espero que El Destino te haya tratado tan bien como a mí, que sin haberlo merecido tuve una hija maravillosa que me hizo la madre más feliz y orgullosa del mundo."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Que esta carta esté ahora en tus manos no es producto de la casualidad; es más bien gracias a una vieja amiga, Crisannia. Seguramente no la recordarás, pero durante cinco años cuidó de ti; los cinco primeros años de tu vida, en los que yo apenas pude estar a tu lado. Podrá parecer extraña, esquiva, e incluso siniestra; pero sin duda es alguien en quien puedes confiar y que te ayudará siempre que lo necesites. Haz caso de sus consejos."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Junto a esta carta le he dejado a Crisannia algo más para que te lo entregue. Es un resquicio de mi pasado, un poco de luz en todo lo que desconoces aún sobre mí. Pero no te aburriré ahora, Crisannia te contará lo que quieras saber mucho mejor de lo que podría hacerlo yo en una carta. Sólo quiero que sepas una cosa: fuera lo que fuera tú me cambiaste, tú me hiciste mejor, tú le diste sentido a mi vida."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"... llega el momento de decirte adiós. Me gustaría decirte que nos volveremos a ver, que sólo es cuestión de tiempo el que nos volvamos a encontrar; pero se que no es cierto. No estaré viva mucho tiempo más, han venido a buscarme y antes o después me acabarán encontrando. No sabes lo que me duele separarme así de ti, pero es la única forma que tengo de protegerte; espero que no me odies por lo que voy a hacer."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Como podrás comprobar por las marcas en el papel las lágrimas afloran en mis ojos con estas últimas líneas; no es el miedo a la muerte lo que las provoca, sino el miedo a perderte. Espero que no dudes de mis palabras y que la fe que se que siempre me has tenido no se desvanezca. Para mí se termina, pero tú aún tienes mucho camino por andar; pase lo que pase siempre estaré contigo."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Te quiere, Yamiko."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sentada en el tejado, justo al lado de la salida de la habitación, Mei releía la carta una y otra vez. Sus ojos estaban húmedos, pero no había llorado. Aunque fuera de aquella forma Yamiko había podido despedirse de ella, decirle que la quería. Aquella carta, aquella despedida, era lo que siempre había necesitado; saber que su madre no se fue sin más. Un mar de dudas le venía a la mente, muchas preguntas sin respuesta acerca de cómo y porqué murió Yamiko; pero ahora las apartaba sin más, había algo que le importaba más. Mirando a la oscuridad de la noche un pensamiento predominaba en su mente, un par de palabras: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Adiós, madre"&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2009/03/la-despedida-iii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-1505460723184557669?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/1505460723184557669/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=1505460723184557669' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/1505460723184557669'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/1505460723184557669'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/02/la-despedida-ii.html' title='La despedida (II)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-4269059115169962569</id><published>2009-02-21T15:10:00.005+01:00</published><updated>2009-03-02T13:00:26.710+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo cuarto'/><title type='text'>La despedida</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El poco aceite que quedaba en el candil, con el que había iluminado el camino hasta la habitación, se había consumido hacía tiempo. Iluminada ahora sólo por la tenue luz de luna que se colaba por el hueco de la pared, Mei permanecía aún sentada en la cama, mirando fijamente el trozo de pergamino. En su cabeza las tres palabras en él escritas resonaban una y otra vez, como el eco que se repite hasta la saciedad en una gruta amplia y vacía. Muchas preguntas le venían a la mente, pero pocas respuestas. Aquella mujer que había entrado por la noche en su habitación parecía conocerla demasiado bien, sin embargo no sabía de ella lo más mínimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se levantó y se dirigió hacia el muro semiderruido para observar el exterior y así intentar alejarse de los otros pensamientos; franqueó la parte más baja que quedaba en pie y salió al tejado. Al margen de la  parte trasera de la casa apenas se veía nada más, sólo las casas anexas por ese lado y más allá de las mismas una calle donde una luz se movía lentamente, seguramente proveniente de algún guardia que vigilara los alrededores. Las antorchas que posiblemente iluminaban la plaza no alcanzaban hasta allí, ya que al estar al extremo opuesto la propia casa hacía sombra; sólo la iluminación nocturna permitía distinguir los contornos de la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi por instinto esperó sin moverse hasta que la luz de la otra calle se alejó; estaba acostumbrada a no dejarse ver más de lo necesario y hasta ese momento no se sintió lo suficientemente a gusto como para observar detenidamente alrededor. Entonces, al separarse de la salida y dar varios pasos, comprendió cómo aquella desconocida había llegado tan fácilmente a su habitación: por uno de los laterales de la casa pasaba un estrecho callejón que iba desde la plaza a la calle por donde había pasado la patrulla. En la parte central el callejón era aún más estrecho, ya que había una docena de balas de paja apiladas que hacían que el paso fuera bastante dificultoso, pero que subirse en ellas y luego al tejado fuese bastante fácil. Como había varias calles cercanas el callejón sería poco transitado y, como precisamente por la plaza pasaban bastantes carromatos, no era difícil suponer que el callejón se había convertido en un lugar donde mantener algo de pasto fresco para las reses o los equinos que tiraban de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No le cabía duda, su inesperada visita se habría adentrado por el callejón y, al amparo de la oscuridad de la noche, habría subido al tejado con ayuda de las balas de paja. Seguía sin saber quién era, pero al menos sabía cómo había llegado hasta ella. Pero, ¿por qué? En ese momento, mientras se repetía la pregunta una y otra vez, vio algo más. No fue en el tejado, ni en el callejón, sino dentro de la habitación, entre la cama y la pared. Entró rápidamente y cogió un sobre, estaba lacrado y en él, escritas con una caligrafía que no tardó en reconocer,  había un par de palabras: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;"De Yamiko"&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2009/02/la-despedida-ii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-4269059115169962569?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/4269059115169962569/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=4269059115169962569' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/4269059115169962569'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/4269059115169962569'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/02/la-despedida.html' title='La despedida'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-5889676128298010448</id><published>2009-02-14T15:33:00.003+01:00</published><updated>2009-02-24T23:27:51.383+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo cuarto'/><title type='text'>El regalo de cumpleaños (V)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Era entrada la noche cuando Mei volvió a la que ya era su habitación. La Abuela le había ofrecido intentar aclimatar alguna de las otras, que aunque igual de ajadas al menos conservaban intactas las paredes, pero ella había preferido continuar en esa. Siempre le había gustado dormirse viendo las estrellas y nunca le había tenido miedo a la oscuridad de la noche. Quizás en noches frías o con mal tiempo le convendría quedarse en alguna otra habitación, pero de momento estaría bien allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo primero que hizo al entrar fue agacharse delante de la cama para coger el paquete que había escondido debajo por la mañana. Durante el día se había sentido intrigada pensando qué podía contener; pero por una parte el mensaje que traía y por otra la compañía de La Abuela le habían hecho posponer el momento de abrirlo. Ahora, después de que todos se habían ido a dormir, podría ver por fin lo que había dentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo puso sobre la cama, desató el par de nudos de las dos cuerdas que lo mantenían amarrado y comenzó a desdoblar la tela que lo envolvía cuidadosamente mientras intentaba adivinar lo que encontraría. A juzgar por el tacto parecía ser tela o similar, por que era bastante esponjoso; sin embargo el peso lo desmentía, pesaba mucho para ser sólo algo de tela. Al final abandonó las hipótesis y deshizo el paquete por completo sobre la cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuestión de segundos el contenido había sido descubierto. Sobre la cama había varias piezas de una vestimenta austera pero que parecía ser de buena calidad. También lo que parecían ser un par de dagas guardadas en sus respectivas fundas y unos correajes para portarlas. Aunque lo que más había llamado la atención de Mei había sido otra nota, escrita en aquellos símbolos extraños que había encontrado en los libros del escondite del gran árbol de la arboleda donde jugaba en su infancia, esos mismos símbolos que extrañamente había aprendido a escribir y a leer. Sólo una breve frase, pero la que menos se hubiese esperado: "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Feliz cumpleaños hassha&lt;/span&gt;".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2009/02/la-despedida.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-5889676128298010448?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/5889676128298010448/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=5889676128298010448' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/5889676128298010448'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/5889676128298010448'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/02/el-regalo-de-cumpleanos-v.html' title='El regalo de cumpleaños (V)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-2958972487928112009</id><published>2009-02-10T22:38:00.004+01:00</published><updated>2009-02-15T22:08:49.538+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo cuarto'/><title type='text'>El regalo de cumpleaños (IV)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt; - Como te decía ya has conocido a mis niños - dijo la anciana cuando el muchacho se hubo marchado, intentando retomar la conversación antes interrumpida -, y ahora también al mayor de ellos, Evven. Es un granujilla descarado, pero me ayuda bastante a cuidar tanto de su hermano como de los demás.&lt;br /&gt;Hizo una breve pausa en la que se inclinó hacia delante para recoger una a una las monedas que Evven había dejado en la mesa. Mei permaneció expectante hasta que la anciana continuó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Recojo flores para venderlas, aunque pocas son las monedas que puedo ganar. No me gusta que el muchacho tenga que robar, pero a veces cuando escasea la comida y no hay otra forma de conseguir más es el único camino que hay.&lt;br /&gt;- Se perfectamente lo que es pasar hambre, y que antes que eso preferible robar; no seré yo quien os juzgue por eso.&lt;br /&gt;- Gracias, esperaba que lo comprendieses. Desde que nos encontramos anoche supe que no habías tenido una vida difícil, que quizás la suerte te había sonreído demasiado poco.&lt;br /&gt;- Es cierto - reconoció Mei -, mi vida no ha sido precisamente un paseo. Pero  eso va a cambiar, a partir de ahora...&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:180%;" &gt;. . .&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Hacía mucho tiempo que Mei no le hablaba a nadie con tanta franqueza como lo estaba haciendo con la anciana; apenas la conocía y no sabía cuáles podían ser sus intenciones, pero tenía un aire extraño, acogedor, que la hacía sentirse bien. Ya había anochecido y seguían hablando, ahora en el comedor tras haber cenado, una vez los niños se habían ido a dormir. La Abuela, que era como todos la llamaban, le había contado cómo unos años atrás había perdido a su familia por un desprendimiento de rocas en La Gran Araña, una cadena montañosa situada al norte del gran continente; cómo había venido a vivir a Ranavva; y cómo había adoptado a aquellos a los que llamaba sus niños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mei, aunque sin mencionar cómo había ocurrido todo realmente, también había narrado buena parte de su vida; la soledad, el rechazo, el abandono. Cómo, tras quedarse sola y ser rechazada por los demás, había vagabundeado de pueblo en pueblo, subsistiendo como había podido, unas veces peor, otras mejor. Y cómo, después de verse envuelta por enésima vez en problemas había decidido viajar a Ranavva con la esperanza de iniciar una nueva vida. Normalmente, al recordar todo aquello siempre se sentía triste y sola, pero no ahora. Durante todo el día se había sentido distinta, como si su propósito de cambiar el rumbo se estuviese cumpliendo, se sentía feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mei - le había dicho la anciana poco antes de comenzar a prepara la cena con un poco de carne que habían comprado gracias a las monedas conseguidas por Evven -, esta mañana te dije que quería hacerte una propuesta.&lt;br /&gt;- Es cierto - había respondido Mei un tanto intrigada -, ¿de qué se trata?&lt;br /&gt;- Pues - hizo una breve pausa -, me gustaría que te quedaras aquí con nosotros. No soy quien para pedírtelo, pero necesito ayuda para cuidar de mis niños, yo sola no puedo hacerlo. De todas formas, decidas lo que decidas, aquí siempre tendrás un lugar para ti.&lt;br /&gt;Mei había sonreído, una sonrisa tan amplia que no le cabía en la cara.&lt;br /&gt;- Me encantaría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2009/02/el-regalo-de-cumpleanos-v.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-2958972487928112009?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/2958972487928112009/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=2958972487928112009' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/2958972487928112009'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/2958972487928112009'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/02/el-regalo-de-cumpleanos-iv.html' title='El regalo de cumpleaños (IV)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-5342512152233911044</id><published>2009-01-29T20:37:00.006+01:00</published><updated>2009-02-14T14:15:23.708+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo cuarto'/><title type='text'>El regalo de cumpleaños (III)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin mediar más palabras recorrieron el pasillo, compartido por otras dos habitaciones aparte del improvisado dormitorio de Mei. Tras bajar la escalera se encaminaron hacia la cocina, dejando a un lado la pequeña sala donde habían cenado la noche anterior. Los niños, que estaban allí jugando, se percataron de su paso y mostraron intención de acercarse, pero un gesto de la anciana los disuadió de ello y siguieron jugando tranquilamente en la estancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final pasaron por la cocina y entraron en una habitación anexa que podría hacer las veces de almacén o alacena pero que, dada la pobreza obvia de los habitantes de la casa, parecía estar destinada a otros fines. En ella había una pequeña mesa, donde estaba el saco que la anciana portase cuando se encontraron a las afueras de la ciudad. A un lado de la mesa había una mecedora, donde se acomodó la anciana tras encender un pequeño candil asido a la pared; al otro una silla, donde invitó a Mei a que se sentara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno, ya has conocido a mis niños - dijo -. Son algo traviesos, pero en el fondo bastante buenos.&lt;br /&gt;- Si, supongo que como todos los niños - contestó Mei insegura. Desde su infancia apenas había tratado con nadie más de lo necesario para procurarse comida o alojamiento, y mucho menos con niños.&lt;br /&gt;En ese momento se escucharon unos pasos provenientes de la cocina y un muchacho entró en la habitación; dejando un puñado de monedas sobre la mesa se dirigió a la anciana con cierto tono apesadumbrado, sin percatarse siquiera de la presencia de Mei.&lt;br /&gt;- Lo siento Abuela, pero no he podido conseguir más; no había mucha gente hoy por el mercado y parecía que la guardia estaba más atenta que de costumbre.&lt;br /&gt;- No te preocupes hijo. Con esto es más que suficiente para un par de días, a pesar de que tenemos una nueva invitada que espero que se quede - contestó la anciana haciendo un gesto hacia donde estaba sentada Mei.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era un muchacho joven y delgado, de poco más de quince años. Sus ropas estaban algo descuidadas y llenas de remiendos. Su tez tostada por el sol dejaba claro que pasaba mucho tiempo en la calle, posiblemente buscando algún transeúnte al que robar o huyendo de algún otro que lo hubiese pillado con las manos en la masa, a juzgar por lo que acababa de decir.&lt;br /&gt;- Eh... lo siento señora, no la había visto, buenas tardes - dijo cuando al girarse vio a Mei, alzando la mano hasta la nuca con un gesto despreocupado y esbozando una pícara sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mei al haberse visto referida a sí misma como "señora" frunció el ceño en desacuerdo, lo que hizo que el muchacho se percatara del error cometido.&lt;br /&gt;- ¡Tan mayor ya y aún tan descuidado! - exclamó la anciana sonriendo -. Discúlpate y ve a vigilar a los niños, que están solos en el comedor.&lt;br /&gt;- Esto... lo siento... - balbuceó mientras sus mejillas se tornaban en un color sonrojado.  Hizo una especie de gesto de despedida y salió corriendo de la habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2009/02/el-regalo-de-cumpleanos-iv.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-5342512152233911044?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/5342512152233911044/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=5342512152233911044' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/5342512152233911044'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/5342512152233911044'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/01/el-regalo-de-cumpleanos-iii.html' title='El regalo de cumpleaños (III)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-216379444488499621</id><published>2009-01-20T21:06:00.004+01:00</published><updated>2009-02-04T11:01:36.738+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo cuarto'/><title type='text'>El regalo de cumpleaños (II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La puerta comenzó a abrirse y, cómo era de esperar, varios pares de curiosos ojos se asomaron a la habitación. No sorprendió a Mei que, tras varios segundos de espera y varias risas mal disimuladas al otro lado de la puerta, tenía bastante claro quiénes serían los curiosos. Lo que si la sorprendió es ver algunos ojos rasgados, ojos de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;konomi&lt;/span&gt;, entre los demás. Al fin la puerta se abrió por completo y media docena de niños y niñas de distintas edades entró en la habitación y se quedaron frente a la cama mirando intrigados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Niños! - Exclamó la anciana, que había llegado por detrás sin que se diesen cuenta -, ¿Cuántas veces os he dicho que es de mala educación molestar a los huéspedes, sobre todo cuando duermen?&lt;br /&gt;A pesar de que el tono era de reproche Mei veía en su cara que no estaba enfadada realmente, pero los niños no parecían haber apreciado lo mismo y habían agachado todos la cabeza como signo de arrepentimiento.&lt;br /&gt;- Lo siento abuela - Dijo apenado uno de ellos.&lt;br /&gt;Para restar un poco de peso al asunto decidió intervenir, apartando la manta a un lado.&lt;br /&gt;- Bueno, no importa, si realmente ya estaba despierta. No pasa nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los niños la miraron sorprendidos. La preocupación se borró de sus caras en un instante, dando paso de nuevo a la curiosidad; Mei también los observó detenidamente. En total eran dos niñas y cuatro niños, dos de ellos con claros rasgos &lt;span style="font-style: italic;"&gt;konomi&lt;/span&gt;. Durante unos segundos nadie dijo nada, hasta que volvió a intervenir la anciana, dirigiéndose a los niños.&lt;br /&gt;- Bueno, ¿qué os he enseñado a decir?&lt;br /&gt;- ¡Buenos días tita Mei! - Dijeron todos al unísono.&lt;br /&gt;- Muy bien, y ahora bajad que los adultos tenemos que hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras hacerse de rogar un poco por fin los niños abandonaron la habitación para encaminarse a las escaleras. Por su parte Mei se había destapado por completo y estaba sentada recordándose a ella misma cuando era una niña feliz y curiosa como aquellos despreocupados críos. Le había alegrado bastante la inesperada visita, pero sobre todo la presencia de dos niños &lt;span style="font-style: italic;"&gt;konomi&lt;/span&gt;, y más aún si sonreían felices.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando dejó de escucharse el eco de las pisadas procedente de la escalera la anciana, que miraba a través del marco de la puerta, se volvió hacia Mei.&lt;br /&gt;- Disculpa la intromisión, pero desde que al levantarse hace unas horas vieron tu capa en la entrada no han parado de acosarme a preguntas; a veces son demasiado curiosos.&lt;br /&gt;- No importa - contestó Mei esbozando una sonrisa -,  yo también fui una niña curiosa y traviesa, no se les puede culpar por ello.&lt;br /&gt;- Eso es cierto, ya tendrán tiempo de crecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de unos segundos de pausa Mei se levantó de la cama y alisó sus arrugadas ropas.&lt;br /&gt;- Bueno, será mejor que me vaya antes de que sea más tarde, ya he molestado bastante - dijo -. Sólo tengo mi gratitud para pagarte el haberme dejado dormir aquí esta noche, pero si puedo hacer algo por compensártelo...&lt;br /&gt;- Nadie ha dicho que debas marcharte - la interrumpió la anciana -, de hecho tengo algo que proponerte; sígueme - y saliendo de la habitación se encaminó hacia las escaleras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2009/01/el-regalo-de-cumpleanos-iii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-216379444488499621?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/216379444488499621/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=216379444488499621' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/216379444488499621'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/216379444488499621'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/01/el-regalo-de-cumpleaos-ii.html' title='El regalo de cumpleaños (II)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-1071611901181463224</id><published>2009-01-12T22:08:00.007+01:00</published><updated>2009-04-06T20:30:14.254+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo cuarto'/><title type='text'>El regalo de cumpleaños</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se despertó descansada como si hubiese dormido una eternidad. No ha había despertado la luz del sol que se colaba entre las ramas, ni el frío de la mañana helándole los huesos, ni siquiera un sonido inesperado la había sobresaltado. Simplemente se había despertado, tranquilamente. Por primera vez en mucho tiempo había dormido en una cama, cómoda y abrigada, no encaramada en las ramas de un árbol o bajo cualquier saliente que la protegiese mínimamente del aire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A juzgar por cómo penetraba la luz por el hueco de la pared la mañana estaba bastante entrada. Prueba de ello eran los ruidos provocados posiblemente por las ruedas de los carromatos que cruzaban la empedrada calle. También resonaban las voces de los tenderos y tenderas que seguramente se reunían alrededor de la plazuela intentando vender cada uno su mercancía. Pero nada de eso la había sacado de su plácido sueño, nada la había despertado aquella vez, nada...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, como un vago recuerdo perdido en el tiempo, vino a su memoria lo ocurrido aquella misma noche. Aquella figura que había aparecido de pronto y la había despertado. Aquella voz desconocida pero a la vez familiar. No conseguía evocar apenas detalle alguno, parecía como si el recuerdo pugnase por borrarse de su mente. Ni la forma exacta de la silueta, ni los rasgos de la cara, ni el color de sus ropas... Lo único que recordaba nítidamente era que al entrar en la habitación había pronunciado unas palabras de un lenguaje desconocido para ella que habían resonado con un extraño eco metálico. Lo siguiente que ocupaba su memoria era el tranquilo despertar de varios minutos atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba comenzando a pensar que no era más que otro de los extraños sueños que de vez en cuando la asaltaban durante la noche cuando al moverse un poco se percató de que había algo sobre la cama, junto a su pierna. Se incorporó rápidamente para ver como, efectivamente, había un paquete cuidadosamente envuelto en una tela oscura, acompañado de una nota. Alargando el brazo cogió la nota, donde decía: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;"No abrir antes de media noche"&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tuvo tiempo de pararse a pensar ni el porqué de aquella visita, ni el motivo de la aparición de aquel paquete, ni el posible contenido del mismo. De pronto comenzó a escucharse un ruidoso zapateo procedente de las escaleras que llevaban a la planta donde estaba la habitación, y posteriormente en el pasillo que daba a la puerta. Sin tiempo para pensar otra cosa lo primero que hizo fue coger el paquete y ocultarlo debajo de la cama, lo segundo arroparse como si aún siguiese dormida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los pasos llegaron al otro lado de la puerta; pero no cesó el zapateo, más pasos se acercaban mientras Mei observaba la puerta arropada en la cama. Los pasos eran demasiado livianos, así que había descartado que pudiesen ser soldados que viniesen a por ella, por eso estaba más intrigada que intranquila. Entonces recordó la alusión a "mis niños" que había hecho la anciana al entrar en la casa la noche anterior. Sin duda serían esos niños los que estaban al otro lado de la puerta; y pronto lo comprobaría, ya que esta comenzaba a abrirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2009/01/el-regalo-de-cumpleaos-ii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-1071611901181463224?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/1071611901181463224/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=1071611901181463224' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/1071611901181463224'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/1071611901181463224'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/01/el-regalo-de-cumpleaos.html' title='El regalo de cumpleaños'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-8854693897739537081</id><published>2009-01-07T17:47:00.002+01:00</published><updated>2009-01-07T18:48:25.717+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo tercero'/><title type='text'>Furia (IV)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Providencial fue de nuevo la intervención de Bungar, que propinó tal patadón en el costado a la criatura que no sólo la quitó de encima de Tokei, sino que hizo que rodara por el empedrado hasta chocar con una de las casas. Aún así tardó poco en estar de nuevo en pie corriendo hacia ellos, pero Tokei ya la estaba esperando. Bungar vio que el brillo de su ojo izquierdo se había vuelto más intenso, más siniestro. Sin saber porqué algo lo impulsó a alejarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de que la criatura atacara de nuevo Tokei embistió enfurecido. Esquivó fácilmente el ataque de ésta y descargó toda la fuerza de la carrera golpeándola con el hombro izquierdo en el tórax. El golpe la dejó sin respiración, momento en el que Tokei aprovechó para atacar con la zarpa en la que se había transformado su mano izquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los golpes eran cada vez más rápidos, más furiosos, más sangrientos. La criatura ya apenas intentaba esquivarlos, estaba a su merced; pero Tokei no cesaba en su ataque. Al contrario, cada vez atacaba con más ímpetu, con más fuerza, con más furia. Lo que le quemaba por dentro había salido al exterior, no era dueño de sus actos. Al final la cabeza se desprendió del cuerpo y salió rodando mientras el cuerpo de la criatura caía inerte al suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto se volvió hacia Bungar, que lo había estado observando a distancia. No parecía calmado tras el fin de la lucha, sino todo lo contrario; en sus ojos se veía ira. No dudó ni por un momento en que su vida corría peligro y asió fuertemente la espada que aún llevaba al cinto, preparándose para el ataque. Escuchó al mismo tiempo cómo una ballesta se tensaba, sin duda Thanos, que permanecía aún junto a Izzan, también se había percatado del peligro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero algo ocurrió. Aquella niña olvidada ya por todos se cruzó en el camino de Tokei y lo miró fijamente mientras se acercaba corriendo. Contra todo pronóstico Tokei se detuvo, la miró y se dio cuenta de porqué había sentido antes que debía salvarla. Había recuperado el control, pero ni siquiera una palabra de agradecimiento salió de su boca, las fuerzas lo abandonaron y cayó inconsciente al suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Fin del capítulo tercero. &lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/05/ndice-de-contenidos.html"&gt;Volver al índice &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-8854693897739537081?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/8854693897739537081/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=8854693897739537081' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8854693897739537081'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8854693897739537081'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2009/01/furia-iv.html' title='Furia (IV)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-4111068069881320587</id><published>2008-12-31T23:47:00.009+01:00</published><updated>2009-01-07T18:48:10.682+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo tercero'/><title type='text'>Furia (III)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A causa de las palabras de Tokei, Bungar había parado su marcha y se había vuelto en redondo, sorprendido. Fue un acto reflejo, pero de haberlo pensado al menos un instante se hubiese dado cuenta de que no era para nada buena idea. Como un cazador que espera a que su presa se despiste para lanzar el ataque la negra criatura comenzó a correr hacia él, silenciosa pero rápidamente, alzando amenazante una de las garras, presta a embestir al descuidado guerrero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bungar, absorto por lo que estaba viendo, no se percató de la amenaza que se le acercaba rápidamente por la espalda. Sin embargo Tokei veía a la criatura de frente, de hecho no miraba a Bungar, lo miraba a él directamente a los ojos, lo desafiaba. En otras circunstancias habría intentado evadir el ataque, o al menos habría actuado con más precaución; pero una extraña furia lo dominaba. Frunciendo el ceño y asiendo fuertemente su katana embistió con fuerza al encuentro de la negra criatura, mientras Bungar no tenía más remedio que arrojare al suelo para apartarse de su camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras rodar durante unos instantes por el frío empedrado Bungar consiguió apoyar el brazo y detenerse justo a tiempo para contemplar el brutal choque. Inesperadamente la criatura había saltado con fuerza hacia Tokei, que sorprendido no pudo prepararse para asestar golpe alguno. Pero sí pudo interrumpir la trayectoria de la amenazante garra que se dirigía a su cuello interponiendo el brazo izquierdo, afortunadamente cubierto por una de las piezas de la armadura que portaba. Las uñas penetraron la protección y se clavaron en la carne del antebrazo, asiéndolo fuertemente, momento en el que Tokei aprovechó para girar violentamente el brazo y asestar un golpe con la katana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El movimiento circular provocó que la garra de la criatura, clavada y atrapada en la pieza de armadura,  se retorciese hasta tal punto que algunos de los dedos incluso crujieron al romperse. La criatura intentó liberar el brazo de la presa en la que involuntariamente había caído, pero no a tiempo para evitar que la katana de Tokei le impactara en la muñeca, cercenando la zarpa. Siguiendo el arco efectuado un nuevo ataque sobrevino sobre la ahora gimiente criatura antes de que pudiese retirarse, haciendo que la katana impactara primero en el hombro de la garra cercenada y luego rasgara parte de la mandíbula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Consiguiendo escapar de un tercer pase de la afilada hoja la criatura saltó hacia atrás y se encogió lastimada. Aunque fue sólo por un instante, ya que a continuación volvió a saltar hacia Tokei en el momento en el que éste se aproximaba rápidamente con intención de atacar de nuevo. Sabía que debía ser más cauto, pero no podía controlar completamente sus actos, no podía controlar la furia que lo estaba quemando desde dentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un fuerte zarpazo en la mano derecha hizo que la katana volase a varios metros de distancia, mientras Tokei era derribado a causa del choque; desarmado y en el suelo ahora estaba en  clara desventaja. A duras penas pudo evitar que aquellos sucios colmillos se clavasen en su cuello, pero no que las afiladas uñas se le clavasen en el costado; a pesar de su raquítico aspecto la criatura tenía mucha fuerza y era incapaz de contenerla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras un nuevo forcejeo los dientes se hincaron en su antebrazo derecho, Tokei tuvo que contener de nuevo el dolor. La situación empeoraba por momentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2009/01/furia-iv.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-4111068069881320587?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/4111068069881320587/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=4111068069881320587' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/4111068069881320587'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/4111068069881320587'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/12/furia-iii.html' title='Furia (III)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-4126132299535758420</id><published>2008-12-29T22:53:00.006+01:00</published><updated>2009-01-07T17:45:27.374+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo tercero'/><title type='text'>Furia (II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El gusto a sangre le inundaba el paladar. Consiguió aguantar una repentina arcada, pero no pudo evitar que una gota se le escapase por la comisura de los labios, tiñendo levemente de rojo el húmedo y empedrado suelo. El extraño que tenía al lado decía algo, pero no lo escuchaba. Estaba como aletargado, aturdido... parecía que un grueso velo lo separaba del exterior; pero a la vez estaba despierto, consciente, lúcido... todo transcurría lentamente, como si el tiempo dependiese de sus actos y no él de su paso irremediable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabía lo que estaba ocurriendo, sabía qué pasaba y qué pasaría; pero no por ello dejaba de temerlo. No era como la primera vez, cuando ni siquiera sabía el porqué, cuando ni siquiera era capaz de controlar sus actos; pero tampoco era como las otras veces, cuando lo había hecho conscientemente, en plenas facultades y con perfecto dominio de sí mismo. Estaba gravemente herido, casi al borde del desmayo a causa de la sangre que había perdido; notaba como poco perdía el control sin poder evitarlo. "No puedes darte por vencido" repetía insistentemente una voz dentro de su cabeza; "demuestra que eres capaz de luchar, ¡cumple lo que prometiste!". Sacudió la cabeza mientras instaba al desconocido a marcharse de allí lo antes posible. No se daría por vencido sin plantar cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apretando los dientes alzó la vista para mirar fijamente a los ojos de la criatura; estaba allí, esperándolo, desafiándolo, saboreando nueva sangre que derramar. Se levantó, al principio haciendo un gran esfuerzo, al final casi sin trabajo alguno. Se sentía ahora mucho mejor: ya no le dolía tanto la herida, de hecho parecía estar sanando rápidamente. El amargo gusto a sangre que permanecía en su boca empezó a disiparse, o mejor dicho, fue tornándose dulce y agradable. La abultada capa que llevaba comenzó a estorbarle; se desprendió de ella ya sin ninguna dificultad. A continuación con un rápido gesto desenfundó su katana, regalo póstumo de su maestro, y ajustó la funda a su cinto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero un fuerte dolor y luego una sensación de frío comenzaron a extenderse desde la mano izquierda al resto del brazo; pero no fue como las otras veces, no paró cuando creía que iba a hacerlo. El dolor le recorrió todo el brazo, luego el hombro y por último parte de la cara; un fuerte pinchazo en el ojo izquierdo incluso lo hizo encorvarse un poco. Por un momento sintió miedo, no sabía si podría controlar la situación, pero ya no había vuelta atrás, no la habría si no conseguía hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dolor pasó, quedando sólo el frío, una gélida pero extrañamente agradable sensación. Ante él todo permanecía igual, el transcurrir del tiempo se aceleró de nuevo, recobrando su velocidad normal. Justo en ese momento el desconocido que tenía delante se disponía a arremeter contra la criatura; lo interrumpió con unas palabras en las que ni siquiera reconoció su propia voz. Pero aquello no le importó, sólo una cosa le preocupaba en ese momento, sólo un pensamiento rondaba por su cabeza, sólo una palabra: ¡sangre!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/12/furia-iii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-4126132299535758420?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/4126132299535758420/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=4126132299535758420' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/4126132299535758420'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/4126132299535758420'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/12/furia-ii.html' title='Furia (II)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-5917201010679899043</id><published>2008-12-09T08:58:00.007+01:00</published><updated>2008-12-31T23:45:56.364+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo tercero'/><title type='text'>Furia</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nunca antes había visto nada igual a lo que estaba ocurriendo aquella noche. Todo había empezado con aquellos gritos, que lo había hecho salir de la tasca en la que estaba disfrutando de la noche con algunos compañeros. Tras atravesar un par de callejones habían visto cómo aquella criatura mordisqueaba un trozo de carne de lo que, luego se percataron, era un niño. A pocos metros se encontraba una mujer, que era la que gritaba, abrazada fuertemente a una niña. Bajo una de las patas de la criatura había también algo, pero no llegó a distinguir qué era.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque estaba cerca de uno de los callejones laterales, la luz de la avenida alcanzaba lo suficiente como para poder distinguir sus rasgos. Tenía aspecto semihumano, de complexión delgada, casi podría decirse que raquítica. Los brazos, largos y delgados, terminaban en grandes garras que daban la impresión de ser bastante peligrosas; las piernas, más robustas y buenas para correr o saltar; la cabeza, algo deformada y provista de una gran boca con fuertes mandíbulas y afilados colmillos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin pensarlo dos veces había hecho señas a sus compañeros, justo antes de desviarse con intención de atacar desde otro flanco. Mientras corría dando un rodeo escuchó el último grito de furia de la mujer, y no le costó mucho imaginar cuál había sido el desenlace. Cuando por fin tubo de nuevo a la criatura en el campo de visión presenció cómo aquel extraño salvaba a la niña y conseguía darle un certero golpe. En ese momento tanto él como sus compañeros, el sonido de las ballestas al tensarse le era inequívoco, aprovecharon para atacar. Inexplicablemente la criatura esquivó los dos virotes, pero no pudo hacer lo mismo con el hacha lanzada por él, que le impactó de lleno en el tórax haciéndola caer de espaldas, aparentemente sin vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto pasaba por su cabeza, repasando lo ocurrido, saboreando la victoria; cuando contra todo pronóstico la criatura se había levantado para atacar a Izzan, dejándolo gravemente herido. En un acto casi reflejo, sin siquiera pensar en que podía fallar el lanzamiento y herir a su compañero, había arrojado su segunda hacha, consiguiendo evitar que la criatura atacase a Thanos a traición y haciendo que se alejase. Una voz furiosa, la de su instinto guerrero, resonó en su cabeza: "Bungar, termina lo que has empezado, convierte a esa cosa en un montón de carne sanguinolenta". Pero cuando iba a comenzar su feroz embestida una voz más real lo detuvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al volverse vio cómo el tipo al que acababa de salvar la vida se levantaba sin que la grave herida que tenía en la espalda le afectara lo mas mínimo. Tenía el rostro ensombrecido, semicubierto por una extraña mancha negra; el ojo izquierdo, que quedaba dentro de esa mancha, le brillaba con un intenso color rojo fuego. La mancha también le cubría por completo el brazo izquierdo, que había tomado una apariencia similar a los brazos de la criatura, pero sin ser tan delgado como los de ésta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sabía si lo que estaba viendo era cierto o no. Si era producto de la abundante bebida de aquella noche, que era improbable ya que por regla general no solía afectarle tanto. O si era algún extraño ardid mágico, aún menos probable, ya que los magos habían desaparecido muchos años atrás. Fuese como fuese no se planteó dos veces el arrojarse al suelo cuando, esgrimiendo una katana, el extraño comenzó a correr enfurecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/12/furia-ii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-5917201010679899043?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/5917201010679899043/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=5917201010679899043' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/5917201010679899043'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/5917201010679899043'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/12/furia.html' title='Furia'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-8052485123559606165</id><published>2008-11-26T09:17:00.004+01:00</published><updated>2010-03-29T21:59:42.885+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo tercero'/><title type='text'>Gritos en la noche (IV)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En demonio se había incorporado de pronto cuando Izzan se acercaba para recuperar el hacha, cogiéndolo totalmente desprevenido. Lo aferró de un mordisco justo detrás de la rodilla para luego ponerse de pie y alzarlo en vilo, desgarrando carne y tendones. Tras zarandearlo varias veces como si de una marioneta se tratase lo arrojó por los aires hacia la esquina de la casa junto a la que estaban, golpeando con fuerza para luego caer inerte al suelo, quedando semioculto por las sombras del callejón de donde poco antes había surgido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Izzan! - Exclamó Thanos mientras corría hacia su compañero haciendo caso omiso del peligro que suponía darle la espalda a aquella criatura que, viendo la oportunidad, se dispuso a abalanzarse sobre él.&lt;br /&gt;- Maldita sea ¡Thanos! - Gritó el que aún permanecía junto a Tokei y la niña mientras esgrimía una segunda hacha y la lanzaba.&lt;br /&gt;Thanos se giró para ver como el demonio desviaba su trayectoria hacia él y saltaba a un lado para esquivar el hacha; desistiendo de su ataque de pronto dio varios saltos hacia atrás hasta alejarse considerablemente y permaneció observando la situación. Thanos, tras un momento de duda, siguió corriendo hacia Izzan para comprobar su estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Maldito engendro del infierno! - Exclamó el que permanecía junto a Tokei mientras comenzaba a andar hacia delante desenvainando una espada.&lt;br /&gt;- ¡Alto!, lo único que conseguirás es que os despedace a los tres - dijo Tokei -. Ocúpate de tu compañero y llevaos a la niña de aquí.&lt;br /&gt;Dándose por aludido se volvió para contestar; pero no llegó a hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tokei se había levantado y en su rostro ensombrecido se veía una mirada feroz. Se deshizo con un gesto de la ensangrentada capa, dejando ver varias piezas de lo que parecía ser una armadura ligera. Desenvainó su espada, una inusual katana con extraños reflejos purpúreos y se volvió a ajustar la funda al cinto. Mientras una mancha negra se extendía por parte de su cara y su brazo izquierdo una bronca y oscura voz salió de su boca.&lt;br /&gt;- ¡Es mío!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/12/furia.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-8052485123559606165?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/8052485123559606165/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=8052485123559606165' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8052485123559606165'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8052485123559606165'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/11/gritos-en-la-noche-iv.html' title='Gritos en la noche (IV)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-1925526869814028972</id><published>2008-11-24T21:58:00.001+01:00</published><updated>2008-12-02T15:56:47.143+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo tercero'/><title type='text'>Gritos en la noche (III)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt; - ¡Arrggg! - No pudo evitar el grito de dolor mientras trastabillaba hasta casi chocar de bruces con la pared cercana, donde consiguió apoyar una mano.&lt;br /&gt;Se había interpuesto en la trayectoria de la mortal garra a sabiendas de que podía resultar herido gravemente; pero había sentido que la vida de aquella niña era muy importante. Esta vez no era sólo un presentimiento, lo sabía. Soltó a la niña en el suelo, estaba sana y salva, de momento... La siniestra criatura profirió un desagradable gruñido, síntoma de que no tardaría en volver a atacar; su intervención no había sido más que un leve contratiempo, más sangre que derramar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intentando ignorar el fuerte dolor que le recorría la espalda se giró violentamente haciendo un arco con su espada aún enfundada. No fue en vano, consiguió propinar un golpe a la criatura, que se acercaba de nuevo presta a soltar otro zarpazo. En vez de esto tuvo que retroceder profiriendo un alarido mientras se llevaba una de las zarpas al ensangrentado ojo derecho, donde había recibido toda la contundencia del golpe. Tokei intentó continuar con el ataque, ahora que la criatura estaba indefensa; pero apenas podía mantenerse en pie a causa de la herida recibida y se desplomó hincando las rodillas en el suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, provenientes de un oscuro callejón lateral se escucharon un par de silbidos y dos virotes restañaron en la pared de una de las casas al otro lado de la calle. En un acto reflejo, y a pesar de estar aparentemente aturdido, el demonio los había esquivado haciendo un rápido movimiento; pero lo único que había conseguido era quedar totalmente expuesto. Tokei notó una ráfaga de viento sobre su cabeza, e instantes después se escuchó un golpe seco. El demonio cayó de espaldas con un hacha clavada en el tórax.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tokei, casi a gatas en el suelo mientras hacía lo posible por soportar el dolor de la herida sin desfallecer, alzó la cabeza para ubicar a su providencial ayuda. Desde las sombras del callejón donde habían sido efectuados los disparos aparecieron un par de individuos portando sendas ballestas. No eran soldados de la ciudad, pero a juzgar por la forma en la que estaban pertrechados tampoco parecían bandidos o ladronzuelos como los que le habían asaltado un rato antes. Cuando veía llegar a su altura al certero lanzador una punzada de dolor le obligó a bajar la cabeza y lo hizo tambalearse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No deberías intentar moverte con esa herida - Dijo dirigiéndose a Tokei -. Espera, les diré a mis chicos que te ayuden. Thanos - alzó un poco la voz -, ven aquí y ayúdame a levantarlo; Izzan, saca mi hacha de esa carne infectada antes de que se pudra y tráela.&lt;br /&gt;- ¡No! ¡No os acerquéis! - La voz surgió como un relámpago de la garganta de Tokei. Había sentido de nuevo la maldad de aquella criatura; no estaba muerta, y era mucho más peligrosa de lo que parecía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el aviso fue demasiado tardío. De nuevo otro grito de dolor rompió la noche...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/11/gritos-en-la-noche-iv.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-1925526869814028972?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/1925526869814028972/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=1925526869814028972' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/1925526869814028972'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/1925526869814028972'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/11/gritos-en-la-noche-iii.html' title='Gritos en la noche (III)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-1529483767089622854</id><published>2008-11-05T23:45:00.001+01:00</published><updated>2008-11-25T16:02:37.634+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo tercero'/><title type='text'>Gritos en la noche (II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"¡Maldita sea! ¿Cómo es posible?", fue lo único le que vino a la mente. Pero tenía que ser cierto, aquel grito de miedo, de horror, no podía significar otra cosa. Por culpa de aquellos ladronzuelos había perdido la concentración y no se había percatado de nada. Era obvio que se había descuidado, y aquel error le podía salir muy caro. Una criatura como aquella deambulando libremente entre las calles ahora que casi todo el pueblo saldría de la posada para volver a sus casas... no quería ni pensarlo, aquello se podía convertir en una verdadera matanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arrojó fuertemente al ladronzuelo que tenía agarrado por el cuello sobre el que intentaba atacarlo por la espalda, que se había quedado inmóvil por el grito. Ambos cayeron al suelo, momento en el que aprovechó para pasarles por encima buscando la salida del callejón a la avenida principal de la ciudad. Desde allí tendría una mejor visión de lo que estaba ocurriendo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; - ¡Detenedlo, que no escape! - Gritó desde el suelo el que definitivamente parecía ser el jefe de la banda. Tokei siguió corriendo haciendo caso omiso de los gritos, no podía perder el tiempo, estaba en juego la vida de mucha gente. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ni siquiera se detuvo cuando dos ladronzuelos más le salieron al paso. Uno de ellos le disparó con una ballesta, cuyo virote impactó en el antebrazo izquierdo y rebotó como si de un trozo de metal se tratase. El otro intentó desenvainar una espada, pero antes de conseguirlo recibió tal puñetazo en la cara que quedó aturdido. Tokei siguió corriendo imparable mientras más gritos de pánico desgarraban la otrora tranquila noche.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Rápidamente llegó a la avenida principal, iluminada generosamente con antorchas y candiles. Con tanta luz no le hizo falta buscar mucho para encontrar el origen de los gritos. A poco más de una veintena de metros una mujer con la cara ensangrentada abrazaba a una niña mientras gritaba desesperadamente. Justo delante de ella una negra criatura con aspecto semihumano mordisqueaba lo que quedaba de la pierna de un niño, que sostenía con una mano mientras arrancaba jirones de carne. En la otra mano sostenía el resto del cuerpo, casi partido por la mitad de un profundo desgarro. Y aún más; bajo una de las patas yacía, semiaplastado, el cuerpo de un bebé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un arrebato de ira la mujer se levantó apartando a la niña a un lado y echó a correr hacia la negra criatura, hacia la muerte. Tokei apenas tuvo tiempo de dar un paso hacia adelante para intentar evitar lo inevitable. Antes siquiera de poder proferir un grito de dolor la mujer se desplomaba con el pecho y la garganta abiertos en canal; el cuerpo inerte quedó a los pies de la niña, su hija.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un desagradable chasquido se escuchó cuando el cráneo del bebé cedió al peso del demonio, que habia dejado caer el cadáver ensangrentado que sostenía y miraba a la niña; esta, inconsciente del peligro que corría permanecía inmóvil, conmocionada por lo ocurrido. Tras arquear las patas se abalanzó levantando una de las garras para luego dar un mortal zarpazo. Se escuchó un desgarrar de ropas y la sangre salpicó el suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/11/gritos-en-la-noche-iii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-1529483767089622854?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/1529483767089622854/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=1529483767089622854' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/1529483767089622854'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/1529483767089622854'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/11/gritos-en-la-noche-ii.html' title='Gritos en la noche (II)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-6434590169960821164</id><published>2008-10-26T09:48:00.005+01:00</published><updated>2008-11-08T12:48:14.431+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo tercero'/><title type='text'>Gritos en la noche</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Era ya noche cerrada y Tokei paseaba tranquilamente. La representación de sombras había terminado hacía un rato y los espectadores no tardarían llenar las calles para volver a sus casas. Precisamente por eso paseaba por los callejones más estrechos y oscuros de la ciudad, necesitaba calma para poner en orden sus pensamientos y no quería que los curiosos lo abordaran por la calle al salir de la posada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La representación había salido a la perfección, había conseguido embaucar a los asistentes para que no pudieran darse cuenta de nada extraño; aunque el resultado no había sido el esperado. Se había dejado llevar sólo por un mal presentimiento al venir a esta ciudad, pero al fin y al cabo siempre viajaba movido por presentimientos y nunca antes le habían fallado. Durante los últimos días de camino hacia la ciudad había notado una extraña presencia en la misma que ya se había desvanecido, fuese lo que fuese ya no estaba; aunque algo extraño estaba por pasar, lo presentía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus cavilaciones se vieron interrumpidas por dos individuos que le salieron al paso desde uno de los callejones laterales. No tuvo necesidad de mirar para saber que tras de él otro más le cortaba la retirada.&lt;br /&gt;- ¡Anda!, pero, ¿qué tenemos aquí? - casi escupió con un falso tono de sorpresa uno de los que habían aparecido por delante -. ¡Pero si es la costurera que ha estado asustando a nuestros críos hace un rato! Seguro que Fenn el posadero te ha pagado mucho por montar esa farsa.&lt;br /&gt;- Ciertamente - respondió Tokei con calma mientras se daba un par de palmadas en el muslo -, ahora mismo llevo la bolsa repleta de monedas de oro. Creo que hasta voy a darte una para que pagues a alguien por limpiarte la mugre de la cara, que de no ser por el desagradable olor a vino rancio de tu aliento ni siguiera podría distinguirte con esta oscuridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La respuesta enfureció visiblemente al aludido, enfado acrecentado además por las risotadas de sus compinches a causa de la osada y ocurrente réplica.&lt;br /&gt;- Bien bien, con que tenemos a un listillo que encima se las da de valiente. Veremos si sigues teniendo ganas de bromear cuando tus tripas arrastren por el suelo. ¡Démosle su merecido chicos!&lt;br /&gt;Acto seguido sacó de sus vestimentas una herrumbrosa daga y dio un par de pasos al frente. El que lo acompañaba por delante se quedó a la espera, el callejón era demasiado estrecho como para que pudiesen moverse libremente uno al lado del otro. A su espalda el tercero de ellos, que se había descubierto con la risotada de antes, también comenzó a acercarse a juzgar por el sonido de las pisadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de estar aparentemente acorralado Tokei no dio muestras de nerviosismo. Estaba en desventaja, además de por encontrarse en minoría por no poder usar su arma, no seria manejable en tan poco espacio. Era de esperar que en el momento justo los dos se abalanzasen hacia él a la vez para que no tuviera opción a evitar ambos ataques, tendría que atacar primero. "Bah, acabemos con esto de una vez", pensó mientras se lanzaba hacia delante sorprendiendo a su atacante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No le fue difícil desviar la daga que iba hacia su rostro con un golpe seco en la muñeca del atacante; con la otra mano lo agarró fuertemente por el cuello y lo alzó en vilo. Entonces un agudo grito rompió la oscuridad de la noche.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/11/gritos-en-la-noche-ii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-6434590169960821164?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/6434590169960821164/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=6434590169960821164' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/6434590169960821164'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/6434590169960821164'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/10/gritos-en-la-noche.html' title='Gritos en la noche'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-8857698172468168327</id><published>2008-10-18T13:21:00.004+02:00</published><updated>2008-10-26T17:58:03.120+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo tercero'/><title type='text'>Baile de sombras (V)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Primero algunas exclamaciones de sorpresa por lo ocurrido, luego un murmullo general; todos estaban empezando a preocuparse. Unos pocos intentaron levantarse de sus asientos, pero la oscuridad era total y solo consiguieron golpearse y caer objetos al suelo, con el consiguiente escándalo; el nerviosismo crecía por momentos. Elioron alzaba la voz intentando y calmar a los presentes, pero sus esfuerzos eran inútiles; pronto el pánico reinaría. Entonces un fuerte siseo los acalló a todos y en un extremo de la oscura sala una llama se encendió, iluminando de cerca el descompuesto rostro de Leinos."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este punto en narrador hizo una pausa. Pausa que no hizo disminuir la atención en el relato ni distrajo a los espectadores; todo lo contrario. Estaban tan ensimismados que la asemejaron a la pausa que sin duda se estaba produciendo en la historia, mientras los asistentes a la celebración observaban la inesperada aparición de Leinos. Era tal la similitud entre la realidad y la ficción: una gran sala oscura, un ambiente tétrico y misterioso, la llama en un extremo de la habitación; era para todos totalmente indistinguible. Cuando la narración continuó parecía que los hechos ocurrían de verdad allí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"De su boca surgió un frío aliento que los paralizó a todos y luego, con una voz de ultratumba, pronunció unas palabras que casi congelaron la sangre de los presentes.&lt;br /&gt;- Nunca miréis a La Muerte a la cara, o ella os devolverá la mirada. ¡Habéis osado querer hacerlo, así que ahora la veréis mientras os arrebata vuestro último alarido!"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El miedo era palpable. Ellos y el relato se habían entremezclado de tal forma que ya no sabían distinguir la realidad. Se escuchaba el castañear de dientes y algunos se movían con nerviosismo. Temían la muerte que se les acercaba.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Poniéndose en pie alzó la caja. Sin siquiera hacer un gesto ésta se abrió, dejando escapar una espesa nube de humo negro que tomaba la forma de una horrenda criatura. De lo que parecían sus labios surgieron unas hirientes palabras que hicieron sangrar y ensordecer los oídos de todos."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esas palabras ni siquiera fueron oídas. Los gritos de pánico habían aflorado entre el público acallando las palabras del narrador. Sentían como si los oídos les sangrasen, como si el alma se les escapase por la boca; notaban el aliento frío de la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto las puertas se abrieron y los guardias que estaban en el exterior entraron alarmados por los gritos. Las antorchas que portaban iluminaron la oscura escena, ante la cual no pudieron más que mirar con perplejidad. Los espectadores, revolcándose en el suelo, volvieron a la realidad; nada ocurría, no era más que una ilusión provocada por la atención prestada en el relato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acompañando sus pasos con sonoras carcajadas el tejedor abandonaba la sala ante la atónita mirada de todos.&lt;br /&gt;- Y cuenta la historia que ese niño vaga de pueblo en pueblo portando su espectáculo de sombras. Por eso a los tejedores se nos teme por doquier.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/10/gritos-en-la-noche.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-8857698172468168327?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/8857698172468168327/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=8857698172468168327' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8857698172468168327'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8857698172468168327'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/10/baile-de-sombras-v.html' title='Baile de sombras (V)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-578125161282343738</id><published>2008-10-15T09:38:00.003+02:00</published><updated>2008-10-21T22:53:33.493+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo tercero'/><title type='text'>Baile de sombras (IV)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La representación estaba resultando perfecta, la música, el colorido de la llama, las imágenes y sombras representadas. Los espectadores se sentían tan dentro de la historia que algunos hasta estaban desilusionados porque el misterio de la caja no había sido desvelado. Mientras el tejedor de sombras escenificaba la huida del niño el ambiente en la sala se hacía más oscuro y la música más triste, algunos hasta sintieron un poco de frío. Se presentía entonces que el relato iba a tomar tintes más tenebrosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Pasó un año, un año completo con sus lunas y sus estaciones. Un año en el que Leinos apenas había salido de sus aposentos salvo por alguna necesidad extrema. Un año en el que aquel niño antes arrogante y engreído que se paseaba por las calles del pueblo mirando a los demás como si de una posesión suya se tratase se había convertido en una figura solitaria y raquítica que parecía odiar la luz del sol. Pasaba los días en su habitación, donde era aseado por los criados y donde tomaba la poca comida que su cuerpo aceptaba. Pero, sobre todo, pasaba los días pegado a aquella caja, aquella caja que aún nadie sabía qué contenía, ni su propio padre."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Afamados curanderos llegaron desde todas partes del imperio. Muchos remedios y bálsamos se usaron en balde. Nadie supo decir qué enfermedad achacaba a Leinos y nadie supo darle cura. No sólo se estaba consumiendo poco a poco, sino que su actitud también había cambiado; a medida que transcurría el tiempo se había vuelto más solitario, menos sociable, más violento... ni su propio padre reconocía a aquel hijo en el que antes veía reflejada su infancia."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Pasó un año y llegó un nuevo cumpleaños. No habría festejos ni celebración, adulaciones o regalos; nada se había preparado puesto que el estado de salud de Leinos decaía por momentos. Pero, aquel mismo día, Leinos hizo llamar a su padre, con quien no hablaba en solitario desde meses antes, y le pidió que reuniese a todo el pueblo: estaba dispuesto a representar un teatro de sombras.&lt;/span&gt;"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Elioron, que con desagrado había cancelado las celebraciones anuales donde se hacía ver superior a los demás y donde se le adulaba, no tardó en ordenar que comenzasen los preparativos. Realmente, desde que su hijo había dejado de ser la viva imagen de sus años jóvenes había dejado de importarle. Él mismo había procurado la venida de tantos curanderos que intentasen sanarlo, pero más movido por conservar el respeto del pueblo como buen padre que motivado por curar a su hijo."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No tardaron pues en llevarse a cabo los preparativos. Casi todos los sirvientes estuvieron atareados acondicionando en más grande de los salones familiares. El resto fue enviado de casa en casa para procurar que todo el pueblo fuese informado del acontecimiento y acudiese presto. Por supuesto no habría ningún teatro de sombras, Leinos apenas se podía mover y bastante sería con conseguir que mantuviese la compostura durante toda la noche. Elioron ya no estaba dispuesto a concederle ningún capricho a aquel que, aun siendo su hijo, ya no consideraba como tal."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Por fin la noche llegó. Como deseaba el ricachón todo el pueblo casi sin excepción estaba reunido bajo sus pies, para adularle; ahora ni siquiera tendría que estar contentando a su hijo con regalos o lisonjas, sería él el único protagonista. Entonces, inesperadamente, las puertas del salón se cerraron de golpe y un fuerte soplo de viento apagó todas la velas y candiles."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/10/baile-de-sombras-v.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-578125161282343738?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/578125161282343738/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=578125161282343738' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/578125161282343738'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/578125161282343738'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/10/baile-de-sombras-iv.html' title='Baile de sombras (IV)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-8600594263762011452</id><published>2008-10-09T19:49:00.010+02:00</published><updated>2008-10-16T19:04:17.749+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo tercero'/><title type='text'>Baile de sombras (III)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Nadie en la ciudad supo nada de lo ocurrido. Nadie encontró el cuerpo inerte de aquel viajero que por unas horas había llenado sus corazones de sueños e ilusiones. El tiempo fue pasando y todos se fueron olvidando. Todos, pero hay alguien que siempre recuerda... El Destino..."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Meses después llegó otro de los acontecimientos más importantes en el pueblo y parte de los alrededores: el cumpleaños de Leinos. Por una vez al año Elioron, que era el nombre del terrateniente asesino, dejaba de lado su habitual tacañería y organizaba una gran celebración a la que estaba invitado todo aquel que quisiera ir. No es que quisiera obsequiar con un festejo a todos los aldeanos, nada más lejos de la realidad, el único propósito era contentar a su caprichoso hijo haciéndole ver que tenía a sus pies a todo el pueblo."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Al final del festejo, que como todos los años había transcurrido lleno de alabanzas tanto al padre como al hijo, llegó el momento de la entrega de los regalos. Era evidente que la mayoría de los asistentes ni querían ni podían permitirse regalar nada a aquel niño, y mucho menos algo que fuese a ser de su agrado; pero entre los invitados también había gente adinerada. Hubo juguetes, armas de madera e incluso un caballo; pero el mejor regalo de todos se lo hizo su padre."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"A primera vista no era más que una vieja caja lacrada con los bordes decorados con una fina banda dorada. El primer gesto de Leinos fue de desagrado: aquella caja sucia y vieja no podría ser su esperado regalo de cumpleaños. Su primer impulso fue arrojarla con desprecio lejos de si y comenzar una larga sucesión de berridos e improperios contra los presentes. Y lo hubiese hecho de no haber visto la sonrisa de su padre, o más bien, la extraña mueca mezcla entre satisfacción e intriga que había formado en su rostro. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Lentamente el niño procedió a quitar una banda de tela que daba varias vueltas a la caja para evitar que se abriese; mientras tanto los presentes se preguntaban qué podría contener.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Realmente ni Elioron lo sabía. Al darse cuenta del brutal asesinato que había cometido sólo acertó a registrar superficialmente el cadáver y despojarlo de lo poco que encontró; luego lo escondió entre unos arbustos, donde no tardaría en ser devorado por los animales del bosque. Salvo las ropas, algo de comida y algunas monedas sólo encontró una vieja caja negra y dorada envuelta en tela; la misma que el tejedor portaba el día de la representación. La había guardó y salió corriendo. Nunca había tenido el suficiente valor para abrir aquella caja, asaltado cada vez que lo intentaba por el recuerdo del cruel asesinato, así que ahora estaba igual de expectante que los demás."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Finalmente Leinos abrió la caja, pero sin que nadie viese su interior. Acercó su cara y levantó cuidadosamente la tapa para observar lo que había dentro, como si temiese que los demás al verlo podrían quererlo para si. Durante unos largos instantes todos expectantes esperaban a la apertura de la tapadera, a que se retirase el velo de la incógnita que no les permitía ver aquel misterioso contenido. Sin embargo, de pronto, Leinos cerró de golpe la tapa y, apretando fuertemente la caja cual apreciado tesoro, echó a correr."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/10/baile-de-sombras-iv.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-8600594263762011452?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/8600594263762011452/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=8600594263762011452' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8600594263762011452'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8600594263762011452'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/10/baile-de-sombras-iii.html' title='Baile de sombras (III)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-1828337877850681856</id><published>2008-10-05T12:31:00.004+02:00</published><updated>2008-10-15T09:13:21.727+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo tercero'/><title type='text'>Baile de sombras (II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Antaño, cuando vuestros padres o vuestros abuelos aún eran niños, los tejedores de sombras viajábamos de ciudad en ciudad, de pueblo en pueblo. Hace años muchos de nosotros llevábamos nuestras sombras a cada rincón del imperio alegrando a los pequeños niños como vosotros, y también a los mayores; nuestro arte era muy apreciado. Pero, como seguro sabéis, ahora apenas se nos ve, pocos quedamos que sepamos manejar las sombras; y lo que es peor, en muchos lugares nos tienen miedo. Y a vosotros, jóvenes y no tanto, os voy a contar porqué."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La voz, que retumbaba en toda la sala, hizo un paréntesis y el silencio reinó. Todos estaban intrigados por aquellas palabras. Entonces una suave melodía aflautada comenzó a oírse, la llama se iluminó con más fuerza, y empezaron a surgir al principio varias y luego decenas de sombras distintas que parecían tener vida propia. Mientras, con una voz más suave que la anterior, el tejedor de sombras, como asimismo se había denominado, continuaba la narración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Hace mucho tiempo, más de cien años, un tejedor de sombras como yo pasó por un pequeño pueblo de la Costa Azul. Aquel tejedor, como siempre se hacía, preparó un teatro de sombras para deleitar a los habitantes del pueblo. Al ser un pueblo muy pequeño, casi una aldea, nunca antes habían visto nada igual. Muchos de ellos quedaron fascinados con el espectáculo, pero especialmente un niño arrogante y caprichoso, Leinos, hijo de un avaricioso ricachón que era dueño de casi todas las tierras del pueblo."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Tanto fue el empeño que puso aquel crío que su padre fue a ver al tejedor de sombras antes de que este abandonase la ciudad. El tejedor de sombras rechazó permanecer en el pueblo enseñando al niño, y tampoco aceptó llevarlo como aprendiz para que aprendiese.  Como respuesta a la insistencia desmesurada del ricachón, que parecía no aceptar un no por respuesta, al final el tejedor de sombras le reveló la verdad: no se aprende el arte de manejar las sombras por capricho, sino para entretener a los demás; y estaba claro que aquel niño de negro corazón nunca haría nada por los demás. Tras una acalorada discusión al final el enfadado terrateniente se marchó."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Pero el contrariado ricachón no dio el asunto por zanjado. Aquel estúpido pobretón había osado contradecirle y, aún más, había insultado a su propio hijo; pagaría por ello. Esperó a que se hiciese la noche, momento en el que sabía que el tejedor abandonaría el pueblo. Cuando éste abandonó la posada donde se alojaba lo siguió sigilosamente, primero por las callejuelas hasta la salida del pueblo, luego se adentró en un bosque cercano. Poco a poco, a cada pisada furtiva en pos del tejedor de sombras su ira se acentuaba, su odio iba creciendo."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Cuando se habían alejado lo suficiente del pueblo, cuando ya nadie los podría oír, cuando nadie podría acudir a los gritos de socorro, llegó el momento. El terrateniente se abalanzó con furia encima de su desprevenida víctima, haciéndola caer de bruces. Su intención inicial era inmovilizarlo para luego robarle lo que llevase pero, cegado por el odio y la ira, cogió un pedrusco y empezó a golpear una y otra vez la cabeza del pobre viajero hasta que quedó convertida en un amasijo de sangre, carne y huesos rotos. Se había cometido el crimen."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/10/baile-de-sombras-iii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-1828337877850681856?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/1828337877850681856/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=1828337877850681856' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/1828337877850681856'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/1828337877850681856'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/10/baile-de-sombras-ii.html' title='Baile de sombras (II)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-3587896168104998733</id><published>2008-10-03T18:06:00.005+02:00</published><updated>2008-10-26T09:51:19.009+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo tercero'/><title type='text'>Baile de sombras</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt; - ¡Vamos Dania! - el pequeño Thom daba tirones del brazo a su hermana mayor, impaciente porque esta terminase de mesarse el pelo - ¡Vamos Dania o llegaremos tarde! ¡Mama!, ¿por qué no  puedes venir conmigo?, Dania es muy lenta y seguro que llegamos tarde.&lt;br /&gt;- Thom, aún falta media hora para que empiece - tuvo que intervenir la madre con voz conciliadora -. Deja a tu hermana tranquila hasta que termine o seguro que sí vais a llegar tarde. Y no, ya te he dicho que no puedo llevarte - anticipó al ver el gesto de su hijo, que se aprestaba a volverlo a preguntar -, tengo que quedarme con tu hermano pequeño. Así que ten un poco más de paciencia.&lt;br /&gt;- Esta bien - refunfuñó finalmente el pequeño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No era esta una estampa inusual aquella tarde en la pequeña ciudad de Sanqua, todo lo contrario. Unos días antes había llegado un extraño viajero que, aún no teniendo dinero para pagar la estancia, se había alojado en la posada más cara de toda la ciudad. No es que pretendiese escabullirse sin pagar o robar a alguno de los ricachones que se paseaban jactanciosamente por las calles, sino que había ofrecido al posadero otra forma de pago. Aquel desconocido se había comprometido a representar un teatro de sombras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un par de días la noticia había pasado de boca en boca y pocos eran los que no se habían enterado. Casi todos los niños y bastantes adultos estaban deseando asistir al evento; y no era para menos, nunca antes habían presenciado nada igual. Tiempo atrás el arte de modelar las sombras había sido bastante conocido, pero con el paso de los años dicha sabiduría se había perdido y ahora pocos eran los capaces siquiera de preparar los ingredientes para encender la llama que iluminaba la escena y daba vida a las sombras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había llegado por fin el momento esperado. El salón principal de la posada estaba preparado con todas sus galas. Las puertas estaban cerradas a petición el extraño viajante mientras preparaba la actuación. En los exteriores de la posada la gente se agolpaba a la espera de poder entrar; niños y no tan niños, todos estaban expectantes. De pronto las puertas se abrieron y empezaron a entrar en el gran salón, repleto de sillas y cojines para que hubiese sitio para todos. En un extremo del salón había una gran cortina de lado a lado, ocultando al artista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando todos estuvieron acomodados los empleados de la posada se encargaron de apagar las luces y cerrar las puertas. Por último, sólo iluminados por un par de velas, descorrieron la gran cortina y se sentaron entre los demás, apagando las velas que portaban; todo quedó a oscuras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras un par de minutos se escucharon varios chasquidos y una llama prendió. En aquel extremo de la habitación había una tela colgando desde el techo hasta el suelo, separada un par de metros de la pared. A ambos lados de la tela había dos biombos que impedían ver nada desde los laterales. Y tras la tela se veía el refulgir de una llama. El silencio era absoluto, el espectáculo iba a comenzar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una voz cavernosa y profunda rompió el silencio, haciendo que a todos se les pusiesen los vellos de punta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/10/baile-de-sombras-ii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-3587896168104998733?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/3587896168104998733/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=3587896168104998733' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/3587896168104998733'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/3587896168104998733'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/10/baile-de-sombras.html' title='Baile de sombras'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-8745108937915754012</id><published>2008-09-28T19:21:00.002+02:00</published><updated>2008-09-28T21:33:28.691+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo segundo'/><title type='text'>Una extraña conocida (IV)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por primera vez en mucho tiempo dormía bajo techo, en una cama improvisada pero cómoda. Por primera vez en mucho tiempo dormía tranquilamente. Hasta que un ruido la despertó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se incorporó rápidamente y agarró su cuchillo, que siempre solía dejar cerca. De un rápido vistazo alrededor encontró el origen de aquel ruido, había alguien al otro lado del hueco de la pared.&lt;br /&gt; - ¿Quién anda ahí y qué es lo que quieres? - dijo esgrimiendo el cuchillo amenazante en aquella dirección -. ¡Fuera de aquí seas quien seas, nadie te ha invitado!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los segundos transcurrieron lentamente mientras el silencio se apoderaba de la escena, Mei sólo podía distinguir una silueta, la tenue luz de las estrellas no le permitía más. De pronto lo que pareció ser una femenina visitante rompió el silencio.&lt;br /&gt; - Buenas noches, siento haberte despertado.&lt;br /&gt;Un escalofrío le recorrió la espalda. Nunca había escuchado aquella voz, pero sintió como si la conociese de toda la vida. Además tenia algo tenebroso, algo que le había helado la sangre. Tenía un mal presentimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras Mei seguía inmóvil en el catre la extraña entró a través del hueco esgrimiendo una sonrisa.&lt;br /&gt; - No es necesario que me amenaces con ese cuchillo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;hassha&lt;/span&gt;, ¿acaso no te acuerdas de una vieja amiga de tu madre?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Fin del capítulo segundo. &lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/05/ndice-de-contenidos.html"&gt;Volver al índice &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-8745108937915754012?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/8745108937915754012/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=8745108937915754012' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8745108937915754012'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8745108937915754012'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/09/una-extraa-conocida-iv.html' title='Una extraña conocida (IV)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-6840163239544063800</id><published>2008-09-27T13:13:00.009+02:00</published><updated>2009-01-12T21:50:45.878+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo segundo'/><title type='text'>Una extraña conocida (III)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A su espalda se escuchaba aún el chirriar oxidado del cerrojo con el que los guardias cerraban la portezuela por la que acababan de pasar. Frente a ella se veía lo que debía ser la calle principal de la ciudad, iluminada con abundantes antorchas y candiles dispuestos cada pocos metros en las puertas de las casas. A los lados infinidad de calles semialumbradas y callejones oscuros y solitarios. Junto a ella permanecía inmóvil su breve compañera de viaje, esperando pacientemente a que ella observase alrededor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno muchacha, supongo que nunca antes has estado en la ciudad. Tienes la cara de un niño la primera vez que ve una torta de azúcar.&lt;br /&gt;Mei siguió observando unos instantes, pensando que estaba ante su futuro hogar, donde volvería a forjar su camino.&lt;br /&gt;- He estado en muchas ciudades antes de ahora, no tan grandes como esta evidentemente, pero no es la primera vez que veo una torta de azúcar -. Esbozó una leve sonrisa que rápidamente se transformó en una mueca, se había dado cuenta de la referencia de la anciana a su rostro.&lt;br /&gt;- No te preocupes hija, esta anciana ya aprendió hace tiempo que lo importante no son los rasgos del rostro, sino los del corazón. Lamentablemente no todos en la ciudad - hizo un leve gesto hacia los guardias que estaban detrás de ellas - piensan igual. Sígueme, te llevaré a un lugar seguro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin preguntar comenzó a seguir a la anciana, primero por la calle principal y luego por infinidad de callejuelas y callejones. A medida que se adentraban en las zona aparentemente más oscura y solitaria de la ciudad se empezaba a ver que la tranquilidad que parecía reinar en la misma no era tal. Comenzaron a ver a más gente por las calles, unos vagabundos, otros meros transeúntes que salían de algunas de las tabernas que luego encontraron; aquella parte de la ciudad brillaba con vida propia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después, tras haber dejado atrás el bullicio, llegaron a una pequeña plazuela rodeada de casas antiguas y descuidadas; claramente estaban en la parte pobre de la ciudad. Precisamente la anciana la llevó hasta una de esas casas y, tras abrir la puerta, la invitó a entrar.&lt;br /&gt;- Pasa, pero no hagas mucho ruido, es tarde y mis niños están dormidos ahora. Te ofrecería algo de comer, pero lamentablemente no dispongo de nada; al menos permíteme ofrecerte un sitio donde dormir.&lt;br /&gt;- Muchas gracias - respondió Mei visiblemente alegre tras entrar y quitarse la capa, no había sido común en su vida recibir ayuda desinteresada de los demás -, no esperaba tener un sitio donde dormir cuando vine a esta ciudad. Y respecto a la comida no es problema, tengo un poco de carne que bastará para nosotras dos.&lt;br /&gt;- Mmm, veo que tras esa capucha se oculta una linda muchacha, además de generosa. Bien, ven por aquí, prepararemos la mesa para una suculenta cena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una hora más tarde Mei estaba en un catre que habían improvisado en el trastero de la casa. No tenía ventana, pero una parte de la pared lateral estaba derribada y hacía las veces. Observando el cielo estrellado tras haberse disipado las nubes de la tarde se quedó dormida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/09/una-extraa-conocida-iv.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-6840163239544063800?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/6840163239544063800/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=6840163239544063800' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/6840163239544063800'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/6840163239544063800'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/09/una-extraa-conocida-iii.html' title='Una extraña conocida (III)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-3772703307535921174</id><published>2008-09-22T18:42:00.009+02:00</published><updated>2008-09-28T17:51:10.815+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo segundo'/><title type='text'>Una extraña conocida (II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En un acto reflejo Mei se giró bruscamente quedando cara a cara con una figura que, varios pasos atrás, avanzaba calmadamente hacia ella.&lt;br /&gt;- ¿Ocurre algo jovencita? - dijo la anciana sorprendida por la brusquedad de su reacción.&lt;br /&gt;- Eh, no nada nada, sólo que me ha sorprendido encontrar a alguien de repente a estas horas, sobre todo siendo mayor como usted - respondió Mei dubitativamente consciente de que la anciana posiblemente la habría descubierto apareciendo desde el bosque e intentando desviar la conversación.&lt;br /&gt;- Ah bueno, hija mía, mis piernas ya no son tan ágiles como antes y no camino muy rápido. Salí a recoger unas flores a un río cercano y el camino se me hizo más largo de lo esperado.&lt;br /&gt;La anciana siguió caminando. Mei se aseguró de tener correctamente puesta la capucha; no quería descubrir sus facciones, sabía que precisamente la gente de más edad solía ser la más propensa a no aceptar a los suyos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ya estuvo un poco más cerca pudo observarla más claramente. Efectivamente era una mujer bastante mayor, las arrugas en su cara así lo evidenciaban. Caminaba encorvada posiblemente debido a los achaques de la edad, pero no a un paso tan lento como podría esperarse. En la mano derecha llevaba una rama que usaba a modo de bastón para ayudarse a caminar; en la izquierda un pequeño saco del que sobresalían un par de capullos en flor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno jovencita - dijo la anciana al alcanzarla echando una mirada de soslayo a su rostro de la que Mei se percató; aún a pesar de la capucha estaba segura de que había advertido sus facciones -. Supongo que no tendrás reparo en acompañar a esta vieja por el sendero hasta la entrada de la ciudad.&lt;br /&gt;- Como no señora, ya es noche cerrada y cualquier compañía por los caminos es buen recibida - contestó Mei disimuladamente.&lt;br /&gt;- Además, seguro que los guardias no preguntan mucho si vas conmigo, ya me conocen. Ya se sabe, son demasiado insistentes con los extranjeros, y a estas horas lo que menos apetece es responder a preguntas - alzó el bastón hacia delante indicando el camino, comenzaron a caminar.&lt;br /&gt;- Cierto, ahora solo me apetece descansar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminaron con paso calmado dirigiéndose a la entrada de la ciudad. Mientras, Mei pensaba en la suerte que había tenido al toparse con aquella vieja. Parecía un poco extraña, pero al menos le brindaría la posibilidad de entrar en la ciudad. Además, estaba segura de que se había percatado de que ella era una &lt;span style="font-style: italic;"&gt;konomi&lt;/span&gt;, y no había dicho nada al respecto. Si aquello le hubiese sucedido sólo unos días antes habría desconfiado, pero ahora se esforzaba en no juzgar negativamente las intenciones de los demás; era sólo una viejecita, no había nada malo en ella, lo notaba en su mirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a la puerta uno de los guardias se acercó a preguntar.&lt;br /&gt;- Abuela, ¿otra vez caminando por los caminos a estas horas? ¿Cuándo aprenderá usted que sólo puede encontrarse ladrones y gente de esa calaña? - en ese punto miró disimuladamente hacia Mei.&lt;br /&gt;- Tranquilo - contestó la anciana -. Es mi sobrina, que viene desde Gozz y la he esperado a la entrada del bosque.&lt;br /&gt;- Bien bien, pasad entonces antes de se que haga más tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/09/una-extraa-conocida-iii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-3772703307535921174?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/3772703307535921174/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=3772703307535921174' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/3772703307535921174'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/3772703307535921174'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/09/una-extraa-conocida-ii.html' title='Una extraña conocida (II)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-4675791274430661589</id><published>2008-09-20T22:21:00.004+02:00</published><updated>2008-09-23T22:51:13.831+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo segundo'/><title type='text'>Una extraña conocida</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se despertó empapada en sudor como tantas otras veces; había vuelto a tener otra pesadilla. Aquellas criaturas aparecían de nuevo de la nada y la perseguían incansablemente mientras ella intentaba huir desesperada pero inútilmente. Nunca conseguía escapar, auqnue tampoco nunca llegaban a atraparla; siempre despertaba en el momento justo en el que sus zarpas estaban a punto de aferrarla. Pero aquella vez había sido distinto, había sido tan real. Ante ella tenía la misma visión que en el sueño, la misma muralla, las mismas luces, la misma oscuridad nocturna. Se estremeció.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No era momento de dejarse llevar por el miedo, sabía que sólo había sido una pesadilla, no había sido real. Lo que si era cierto es que debía apresurarse en llegar a la ciudad si no quería quedarse fuera cuando cerrasen las puertas. Se puso en pie y tomó el macuto, que estaba asido a una de las ramas. De su interior extrajo un trozo de tela que, al desenrollarse, se convirtió en una raída capa. No era gran cosa, pero la capucha le permitiría ocultar sus rasgos a la luz de las antorchas, lo que le sería bastante útil si los guardias se interponían en su camino. Una vez puesta se dispuso a descender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Minutos después salía, ya más tranquila, por la linde del bosque. A varios cientos de metros a la izquierda parecía surgir del mismo un camino que, presumiblemente, se dirigiría a la entrada de la ciudad. Sin separarse de la linde puso rumbo al mismo, no era mala idea hacer ver que era una viajante cualquiera llegando a través del camino. Si hubiese sido un poco más temprano incluso habría podido acercarse a alguna caravana y hacerse pasar por comerciante, pero a aquellas horas pocos serían los que aún vagasen por los caminos. Al final se le había hecho tarde y seguro que tendría que contestar a algunas preguntas de los guardias antes de poder entrar en la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A medida que se acercaba al sendero rodeó la linde del bosque lo suficiente como para tener a la vista las puertas de la ciudad. Aunque ya era noche cerrada ahora se encontraba a  poco más de quinientos metros de la entrada y se podía apreciar claramente que las puertas estaban cerradas, cerradas y vigiladas por al menos cuatro guardias. Quizás no consiguiese entrar, pero ya que estaba allí tenía que intentarlo. Cualquier cosa antes que resignarse a pasar otra noche en aquel bosque, sobre todo después de su última pesadilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justo antes de llegar al sendero se internó de nuevo varios metros en el bosque. El trayecto desde la linde a la entrada de la ciudad estaba parcialmente iluminado por antorchas y si alguno de los guardias estaba mirando podría percatarse de que ella no venía caminando por el mismo, sino que había aparecido desde el lateral del bosque. Una vez tubo la certeza de que nadie la podría ver retornó al sendero y comenzó a andar hacia la ciudad con paso algo acelerado, como si fuese una viajera que se había retrasado en llegar a su destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero entonces escuchó una voz a su espalda.&lt;br /&gt;- ¡Oh!, una joven muchacha, ¿acompañaría a esta pobre anciana hasta la ciudad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/09/una-extraa-conocida-ii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-4675791274430661589?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/4675791274430661589/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=4675791274430661589' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/4675791274430661589'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/4675791274430661589'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/09/una-extraa-conocida.html' title='Una extraña conocida'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-2225069041690120221</id><published>2008-09-14T14:12:00.002+02:00</published><updated>2008-09-21T19:44:56.787+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo segundo'/><title type='text'>Buscando un hogar (IV)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un soplo de aire frío la devolvió a la realidad. Se había quedado absorta pensando en los últimos días de viaje hacia Ranavva y el tiempo se le había pasado volando, ya era casi de noche. A lo lejos la muralla de la ciudad estaba iluminada por luces que se desplazaban en alto, sin duda eran las antorchas de los guardias que patrullaban por ella. Aparte de eso no debería haber demasiada actividad en los exteriores de la ciudad y, aunque desde donde estaba no alcanzaba a verlas, posiblemente por las puertas de la ciudad pasaran ahora pocos transeúntes. Era el momento de entrar, antes de que cerrasen las puertas durante la noche y tuviesen vigilancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se puso en pie sobre la rama y miro alrededor mientras estiraba un poco piernas y brazos para desentumecerlos. Todo estaba muy tranquilo, ni siquiera corría un poco de aire, "y eso que me acaba de despertar una brisa fría, cualquiera lo diría", pensó. Había algunas nubes, lo que hacía que la oscuridad fuera más pronunciada de lo usual a aquellas horas, pero no parecía que fuese a llover. Echó un último vistazo a la muralla y comenzó a descender con cuidado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de que a medida que se acercaba al suelo la oscuridad era mayor y veía con menos nitidez el descenso no le estaba resultando complicado. Además, el hecho de que tras haber quemado las cuartillas en su ahora liviano macuto no quedase casi nada aparte de un poco de carne de conejo hacía que fuese más fácil la bajada. Cuando más de tres metros la separaban del suelo ocurrió algo que la hizo detenerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás fuese por la falta de luz, quizás precisamente por el poco peso del macuto; la cuestión es que éste se enganchó entre el ramaje sin que Mei se percatase. A medida que descendía fue quedando el alto, de manera que se volteó y dejó caer todo su contenido, principalmente lo que aún quedaba del conejo asado. Pero la carne ni siguiera llegó al suelo; de la oscuridad surgieron dos extrañas criaturas que la atraparon el aire y se la disputaron ferozmente hasta que una de ellas consiguió imponerse y quedarse con la presa, que engulló si apenas masticar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mei se había quedado paralizada mientras sentía el miedo recorrerle la columna como un escalofrío. Se aferró fuertemente al tronco del árbol con la esperanza de que aquellas cosas no la viesen. Sólo eso. No fue capaz de ningún otro movimiento; se quedó ahí, mirando a aquellas criaturas de las que ni siguiera alcanzaba a distinguir la silueta, parecía como si un halo de oscuridad las envolviese.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo albergaba la esperanza de que no la viesen, de que no la oliesen. De pronto una de ellas gruñó y ambas alzaron la cabeza. Sus brillantes ojos, que traspasaban incluso la oscuridad que parecía envolverlas, la miraron. Entonces lo supo, no estaban ahí por casualidad, habían venido a por ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/09/una-extraa-conocida.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-2225069041690120221?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/2225069041690120221/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=2225069041690120221' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/2225069041690120221'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/2225069041690120221'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/09/buscando-un-hogar-iv.html' title='Buscando un hogar (IV)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-7360202249629283881</id><published>2008-08-31T13:38:00.003+02:00</published><updated>2008-09-21T19:44:56.787+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo segundo'/><title type='text'>Buscando un hogar (III)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Poco faltaba ya para el atardecer. Aunque aún se encontraba dentro del bosque a algo más de dos kilómetros podía ver las murallas de la capital, Ranavva. Su idea inicial había sido llegar a la ciudad antes del atardecer con el fin de tener tiempo de buscar un buen sitio para pasar la noche; pero finalmente decidió tomarse con más calma el trayecto que le quedaba y intentar la entrada en la ciudad al anochecer. Dada su condición de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Konomi&lt;/span&gt; le resultaría más fácil el acceso si la oscuridad mitigaba sus rasgos, y así aprovecharía sus últimos momentos de tranquila soledad antes de internarse en la maraña de gente que debía de ser la gran ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la mañana, tras un corto camino, había encontrado un pequeño riachuelo. El agua era tan clara que estuvo tentada de darse un baño y teñirla con la suciedad que seguramente se desprendería de su ropa. Como aún era temprano y hacía un poco de frío acabó desestimando la idea y se puso manos a la obra en prepararse el desayuno. Lo que antes fuera un pobre conejo no tardó mucho en convertirse en jugosos y tiernos trozos de carne. Por la corriente del riachuelo se deslizaron suavemente hilos de roja sangre, formando un curioso contraste con el agua cristalina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez el conejo había pasado a mejor vida y la carne estaba limpia recogió ramas secas del suelo y las amontonó para hacer una pequeña hoguera. Frotando con presteza dos trozos de madera sobre unas pequeñas astillas que había preparado no tardó mucho en conseguir que las llamas prendieran. Acercó algunas hojas para asegurarse de que el fuego no se apagaría y se alejó un poco del riachuelo en busca de algún trozo de madera algo más grande. A los pocos minutos la hoguera ardía vivaz y tenía varios trozos de leña amontonados para mantenerla encendida. Era el momento de preparar la comida, y de degustarla con apetito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora se encontraba de nuevo sentada en la rama de otro gran árbol, observando las murallas de la ciudad mientras saboreaba un trozo de carne de conejo. Por la mañana había asado toda la carne al fuego y la sobrante la había guardado cuidadosamente envuelta en unas hojas que había recogido. Después disfrutó del ansiado baño en las aguas del riachuelo. Aún hacía un poco de frío, pero avivó la hoguera, que ardía a la orilla, y se mantuvo cerca para que su calor la reconfortase mientras se secaba la ropa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, aprovechando los rescoldos que aún quedaban, había quemado las cuartillas, el frasco de tinta y la pluma. Esa había sido su forma de romper con el pasado, de dar paso a una nueva vida. Había arrojado las hojas al fuego una a una, lentamente, como deleitándose con cada nuevo trozo de papel que el fuego consumía. Mientras, permanecía absorta observando la azulada llama provocada por la abundante tinta que impregnaba cada hoja, como viendo de nuevo su vida pasar. Recordó cada detalle, cada momento, todo lo que había vivido, y sufrido. Cuando el fuego consumió la última hoja se levantó y continuó su camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/09/buscando-un-hogar-iv.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-7360202249629283881?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/7360202249629283881/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=7360202249629283881' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/7360202249629283881'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/7360202249629283881'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/08/buscando-un-hogar-iii.html' title='Buscando un hogar (III)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-8881998155364259738</id><published>2008-08-27T09:06:00.006+02:00</published><updated>2008-09-21T19:44:56.788+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo segundo'/><title type='text'>Buscando un hogar (II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Consumió la poca tinta que impregnaba aún la pluma perfilando el último de los símbolos; había terminado. Mantuvo la cuartilla alzada mientras se secaba la tinta y luego la guardó con las demás en el pequeño macuto en el que llevaba sus pertenencias. Prácticamente había finalizado el trabajo; sólo le quedaba la última parte, pero antes buscaría un lugar adecuado. Guardó con cuidado de no mancharse la pluma y el tintero en una pequeña bolsa que tenía amarrada a la cintura y se puso en pie para estirar los músculos antes de bajar. Mientras lo hacía le pareció ver un arbusto que se movía, justo antes de que un conejo saliese husmeando hacia un pequeño montón de hierba.&lt;br /&gt;- Bien bien, ya tengo desayuno - Susurró entre dientes, como queriendo evitar que su presa se enterase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mei se quedó observando tranquilamente mientras el conejo se acercaba poco a poco, desconfiado, a lo que ella sabía que sería su final. No en vano había hecho muchos trayectos a través de bosque, sabía que un buen puñado de hierba fresca era algo a lo que un pequeño herbívoro hambriento tras una larga noche no podía resistirse; o, lo que es lo mismo, la trampa perfecta. Esperó con calma mientras el conejo se comía cada brizna de hierba y lo vio volver a esconderse en el arbusto del que había salido. Era el momento de servirse el desayuno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se descolgó con cuidado de varias ramas y luego descendió agarrándose a los salientes de la áspera corteza del árbol hasta saltar al suelo cuando ya lo tenía cerca. Después de palmearse un poco la ropa con la vaga esperanza de conseguir quitarle algo de suciedad se encaminó hacia el lugar donde había visto al conejo. Introdujo la mano en el arbusto y, tras tantear un poco, sacó al adormecido animalito.&lt;br /&gt;- Amigo mío, lo siento por ti pero tu ya has comido, ahora me toca a mi - Dijo mirando al conejo fijamente a los ojos mientras lo sostenía en alto. Era extraño cómo le resultaba más fácil hablarles a los animales, incluso a los que iban a servirle de comida, que a las otras personas. Quizás fuese porque sabía que los animales sólo estaban ahí, no iban a reprocharle nada, fuese quien fuese e hiciese lo que hiciese.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El conejo estaría adormecido durante un buen rato después de lo que había comido, así que en vez de matarlo allí prefirió andar un poco en busca de algún arroyuelo donde poder desollarlo y despiezarlo más limpiamente; era preferible aguantar el hambre y dar un paseo a mancharse la ropa de sangre y atraer a los depredadores del bosque. Años atrás, cuando su madre insistía tanto en que prestase atención a las clases de aquel curandero no imaginaba ni por asomo que pudiesen serle de utilidad para conseguir comida en un futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras su mente divagaba por aquellas clases en las que aprendió a hacer fáciles pero útiles mezclas usando sólo lo que la naturaleza le proporcionaba comenzó a escuchar el fluir de una corriente de agua. Aligeró el paso, pues estaba hambrienta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/08/buscando-un-hogar-iii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-8881998155364259738?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/8881998155364259738/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=8881998155364259738' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8881998155364259738'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8881998155364259738'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/08/buscando-un-hogar-ii.html' title='Buscando un hogar (II)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-6850168695180193137</id><published>2008-08-25T11:09:00.005+02:00</published><updated>2008-09-21T19:44:56.788+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo segundo'/><title type='text'>Buscando un hogar</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un deslumbrante rayo de sol la despertó, sentaba como estaba, en una de las ramas altas de un gran árbol.&lt;br /&gt;- Vaya, parece que  me he quedado dormida - dijo en voz baja hablando consigo misma -. Al menos hoy no he tenido ninguna pesadilla y he podido descansar... bien; todo lo bien que se puede en lo alto de un árbol claro... suerte que pronto llegaré.&lt;br /&gt;Abrió y cerró varias veces los ojos hasta que se acostumbraron a la luz, luego entornó la cabeza hacia abajo, hacia la rama donde estaba sentada. Por suerte al quedarse dormida no había caído nada al suelo; allí estaban la pluma y el tintero, y en su regazo la última cuartilla donde había estado escribiendo la tarde anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dedicó un par de vistazos al mugriento papel. Los últimos trazos eran irregulares y los últimos símbolos no estaban bien dibujados, posiblemente porque había estado escribiendo hasta casi el anochecer sin ninguna luz aparte de la nocturna. Pero tampoco importaba, no creía que nadie supiese interpretar esos símbolos, ni siquiera sabía cómo ella era capaz de escribirlos y leerlos. Dejó el papel sobre sus piernas, que había cruzado, y cogió el tintero con la pluma. La primera impresión que daba era que la tinta se había secado irremediablemente después de toda la noche al aire, pero después de un par de tirones consiguió sacar la pluma húmeda. Quedaba aún un poco de tinta al fondo del recipiente, lo suficiente para terminar. Dejó el tintero a un lado y, tras inclinarse un poco hacia adelante, continuó escribiendo lo que no había podido terminar la noche anterior, su historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco más le quedaba por relatar, al menos poco importante. Después de huir de Reigba había vagabundeado sin rumbo durante varios días, subsistiendo con las frutas que podía coger de los árboles, hasta que llegó a una pequeña aldea. Pero nada la ataba allí, permaneció un tiempo y luego se marchó; al igual que se marchó de los siguientes lugares donde estuvo. No tenía nada ni nadie, nada la ataba a ningún sitio. Fue pasando por pueblos y ciudades, quedándose algún tiempo en cada uno de ellos, pero siempre sola, aislada, separada de los demás. Unas veces había subsistido mejor, otras peor, viéndose en ocasiones obligada a robar para no morir de hambre.  Había dormido cómodamente en un pajar o a cielo descubierto mientras llovía, había pasado frío o calor, había enfermado y sanado; pero sola, siempre sola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así había transcurrido su vida hasta unos días atrás, cuando se había dado cuenta de que no podía seguir sola, de que no quería seguir sola. Había decidido poner rumbo a la capital, de la que se encontraba a pocos días de camino, y empezar allí una nueva vida, sin pasado, sin soledad. Nada en particular había motivado aquella decisión, pero a la vez todo. Todo lo que hacía le recordaba que estaba sola; y siempre que recordaba que estaba sola recordaba el porqué. Era algo que debía dejar atrás; no quería olvidar lo sucedido, pero tampoco quería seguir cargando con ello a sus espaldas cada día. Era tiempo de volver a vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/08/buscando-un-hogar-ii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-6850168695180193137?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/6850168695180193137/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=6850168695180193137' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/6850168695180193137'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/6850168695180193137'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/08/buscando-un-hogar.html' title='Buscando un hogar'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-8672421095699903007</id><published>2008-08-17T19:23:00.002+02:00</published><updated>2008-09-21T19:44:56.788+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo segundo'/><title type='text'>Recuerdos (V)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dio un par de pasos para acercarse y abrazarlo con todas sus fuerzas, pero él con con un movimiento brusco alzó el brazo y la detuvo en seco.&lt;br /&gt;- Ahora no hay tiempo para nada más, hay varios grupos de soldados buscando al general - un gesto inequívoco con la barbilla le dejó claro que era precisamente el soldado que yacía muerto en la torreta -. Si te encuentran primero te matarán, luego preguntarán.&lt;br /&gt;- Pero si - intentó replicar, pero tuvo que callar y atrapar una bolsa que Yonas le había arrojado.&lt;br /&gt;- ¡Rápido! Vete de aquí y no vuelvas nunca más, si quieres seguir viviendo.&lt;br /&gt;Sus miradas se cruzaron un momento, la de ella indecisa y sorprendida; la de él seria y convencida. Dudó un momento, pero luego echó a correr.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justo cuando las luces de varias antorchas iluminaban la escena cruzaba la linde del bosque y su rastro se perdía en la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/08/buscando-un-hogar.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-8672421095699903007?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/8672421095699903007/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=8672421095699903007' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8672421095699903007'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8672421095699903007'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/08/recuerdos-v.html' title='Recuerdos (V)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-1190282150941994902</id><published>2008-08-16T18:20:00.006+02:00</published><updated>2008-09-21T19:44:56.789+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo segundo'/><title type='text'>Recuerdos (IV)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sólo se escuchó durante unos instantes el gorgoteo de la vida que se le escapaba al pobre infeliz que tenía delante; mientras la ira de sus ojos, que aún la miraban, se apagaba lentamente. Ahora sólo el silencio; el silencio y su agitada respiración. Agitada por el miedo, por lo que acababa de ocurrir y por los recuerdos que le venían a la mente. Los recuerdos sobre lo que había pasado la última vez que vio a alguien muerto. Recuerdos amargos y aún demasiado recientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Haciendo acopio de valor y fuerzas se levantó. Estaba claro que alguien había disparado aquella flecha, pero se resistía a mirar. No sabía quién había sido, y tenía miedo de saberlo. Todo lo que estaba pasando aquella noche era demasiado para ella. Toda la seguridad en sí misma que había adquirido en los últimos años de vida en solitario se había esfumado de un plumazo. Se sentía sola, abandonada, perdida. Las lágrimas pugnaban de nuevo por brotar después de tanto tiempo. Pero no, ahora no podía dejarse llevar, no era el momento de venirse abajo. Apretó los puños y apartó con el píe el cuchillo de su atacante, que estaba clavado en el suelo frente a ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras un par de pasos pudo ver que efectivamente había alguien abajo, portando un arco en la mano izquierda. No acertaba a verle la cara, la noche estaba ya demasiado oscura como para distinguirla claramente desde aquella altura. Fuese quien fuese acababa de salvarle la vida y estaba allí inmóvil, esperándola. Además por el pueblo se veían luces moviéndose; sin duda eran antorchas o candiles. Posiblemente estaban buscando a alguien y era mejor que no la encontrasen a ella, sería mejor que bajase rápido. Se agachó para asir la escalera y comenzó el descenso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al fin, con las piernas aún temblorosas, puso los pies en el suelo. Por un momento dudó, no sabía si sería mejor volverse o salir corriendo hacia el bosque sin ni siquiera mirar atrás. Pero, si había sido capaz de atravesarle el cuello al soldado desde el suelo en aquella casi completa oscuridad, sin duda podría acertarle a ella en plena carrera. No le gustaba nada aquella sensación de inseguridad que se apoderaba de ella. Entonces escuchó un ruido que la sobresaltó y, sin poder evitarlo, se giró instintivamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por primera vez en aquella noche sintió alegría; tanta que no pudo contener una pequeña sonrisa, en parte también de alivio. Allí estaba Yonas, a unos pocos metros frente a ella. Había dejado caer el arco y permanecía quieto y serio, como si no quisiese que nadie advirtiese su presencia. En aquel momento se percató, no estaba sola. No había estado sola en los últimos cinco años, Yonas siempre había estado ahí cada vez que lo había necesitado. Él la había cuidado. Ahora se daba cuenta, había sido siempre muy fría con él; ni siquiera le había dedicado una palabra de gratitud. Pero ahora no, ahora sólo quería acercarse y abrazarlo; darle las gracias por todo lo que había hecho por ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/08/recuerdos-v.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-1190282150941994902?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/1190282150941994902/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=1190282150941994902' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/1190282150941994902'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/1190282150941994902'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/08/recuerdos-iv.html' title='Recuerdos (IV)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-8514983182072808547</id><published>2008-08-13T12:30:00.003+02:00</published><updated>2008-09-21T19:44:56.789+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo segundo'/><title type='text'>Recuerdos (III)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Corrió durante un buen rato, buscando los callejones más oscuros y las calles más angostas en su huida. Ella los conocía bien, pero el soldado no, y confiaba en poder dejarlo atrás de aquella forma. Y resultaba, cada vez oía los pasos más lejos. Aunque debido al hambre y al cansancio de la carrera ya más andaba que corría, llegó a las afueras del pueblo habiendo despistado a su perseguidor. Paró un momento a recuperar el aliento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante ella tenía pocas opciones, o se adentraba de nuevo entre las callejuelas asumiendo el riesgo de poder encontrarse al furioso soldado tras cada esquina; o se internaba en el bosque, donde sin duda sería más difícil que la encontrase de nuevo. No le gustaba mucho la idea, pero era la mejor alternativa, así que, con paso firme, se dirigió hacia el bosque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justo en ese momento se percató de que estaba resguardada bajo la sombra de una de las atalayas de la guardia. Normalmente solía haber uno o dos soldados vigilando desde ella, pero aquella noche estaba oscura y abandonada. Miró alrededor para asegurarse de que no había nadie observando y comenzó a ascender por la escalera. Y una vez arriba se sentó de espaldas al lateral más alejado de la escalera, para que no se la pudiese ver desde abajo. A pesar de los nervios estaba demasiado cansada como para permanecer alerta; a los pocos minutos se quedo dormida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que pareció ser un crujido de madera seca la despertó bruscamente. A pesar de la sorpresa  y de que después de despertarse tardó unos segundos en volver a la realidad consiguió permanecer quieta y aplicar el oído. El más completo silencio, parecía que no era nada; llevándose la mano al pecho suspiró aliviada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero de pronto se escuchó otro crujido, ahora mucho más nítido. Y otro más. Alguien estaba subiendo por la escalera. Alguien que cada vez estaba más cerca. Alguien cuya respiración acelerada se asemejaba al bramido de una bestia furiosa. No sabía qué hacer, no podía huir, no podía esconderse, solo podía esperar. Al final ese alguien asomó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba allí, de pie frente a ella, con los ojos inyectados en sangre y los dientes apretados con furia. La había encontrado.&lt;br /&gt;- ¡Maldita! - soltó casi con un gruñido - Creías que podías burlarte de mi y salir corriendo tranquilamente, ¿verdad? Pues ahora te vas a enterar, vas a ver lo que les ocurre a las perras como tú que osan rechazarme.&lt;br /&gt;Mei estaba inmóvil, paralizada por el miedo. Sólo podía ver cómo el soldado comenzaba a reír estrepitosamente a carcajadas mientras extraía del cinto un basto cuchillo y lo alzaba contra ella. Parecía una mera espectadora de su propia muerte. Sólo mirando, encogida en el suelo, mientras ésta venía a buscarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, cuando parecía que iba a asestar el golpe, la risa del soldado se ahogó en un apagado gorgoteo mientras soltaba el cuchillo y comenzaba a tambalearse. Instantes después se desplomaba en el suelo con una flecha atravesando su garganta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/08/recuerdos-iv.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-8514983182072808547?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/8514983182072808547/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=8514983182072808547' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8514983182072808547'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8514983182072808547'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/08/recuerdos-iii.html' title='Recuerdos (III)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-11131710304185157</id><published>2008-08-08T18:53:00.008+02:00</published><updated>2009-01-15T16:15:36.119+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo segundo'/><title type='text'>Recuerdos (II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero llegó el día en el que se vio obligada a irse. Fue poco después de su decimoquinto cumpleaños. Hacía varios días que apenas comía nada, así que, casi con cierta alegría, se acerco al centro del pueblo, donde estaba el cuartel. Como las otras veces, para pasar desapercibida había aguardado a la caída de la noche; pero al llegar al lugar no encontró la tranquilidad esperada. En los alrededores del cuartel el alboroto era mayor al habitual, parecía que había algún tipo de celebración; y así se lo demostró el estado de embriaguez de los soldados que encontró la puerta del edificio, donde a pesar de todo se decidió a entrar acuciada por el hambre. El hambre que, sin ella saberlo, iba a jugarle una mala pasada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sabía muy bien que podría ser aquello, pero desde luego el número de soldados que encontró dentro superaba con creces la cantidad de soldados habituales en el pueblo, que al fin y al cabo era pequeño. Tenía que ser alguna especie de celebración, porque en las paredes colgaban estandartes y, contrariamente a la sobriedad habitual, el ambiente parecía bastante alegre. Le iba a resultar difícil encontrar a Yonas entre aquella algarabía, pero tenía que intentarlo. Durante un buen rato consiguió pasar de una habitación a otra sin que nadie notase su presencia, estaban demasiado ebrios como para percatarse de que había una adolescente fisgoneando. No encontró a Yonas, pero al final un grupo de soldados algo más sobrios, al frente del cual había otro de más edad que el resto de los que había visto, sí que se fijó en ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio sólo la seguían de lejos y la intentaban animar para que se les acercase; pero, después de un par de minutos en los que creía haberlos perdido se vio acorralada. La rodearon sin que se diese cuenta y, mientras los demás impedían que se marchase, el más mayor la tomó entre sus brazos agarrándola fuertemente. Estaba asustada, pataleando; y las palabras lascivas que aquel soldado le decía al oído sólo hacían que el miedo fuese mayor y el pataleo más fuerte. Casi sin quererlo le propinó un rodillazo en el estómago lo suficientemente fuerte para que la soltase. De nuevo en el suelo se sintió más decidida, tenía que salir de allí. Aprovechando la risa de los soldados por la desgracia de su compañero consiguió romper el cerco con un par de codazos y salió corriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no le importaba pasar desapercibida, sólo quería escapar de allí. En su carrera tropezó con varios soldados ebrios, cayó alguna silla e incluso se subió en una mesa. A su paso unos se exaltaban, otros la insultaban directamente; pero lo que le preocupaba era otra cosa, alguien más corría, la estaban siguiendo. Cuando por fin salió a la calle siguió corriendo hasta alejarse unos metros antes de volver la vista atrás; y justo cuando lo hizo el soldado salió. Venia solo, y por su expresión bastante malhumorado, si la volvía a coger sería mucho peor. Mientras escuchaba sus gritos echó a correr de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/08/recuerdos-iii.html"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/08/recuerdos-iii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-11131710304185157?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/11131710304185157/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=11131710304185157' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/11131710304185157'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/11131710304185157'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/08/recuerdos-ii.html' title='Recuerdos (II)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-8458031199257530589</id><published>2008-08-06T12:53:00.006+02:00</published><updated>2008-09-21T19:44:56.789+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo segundo'/><title type='text'>Recuerdos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Diez años. Diez años habían pasado desde entonces. Diez años de soledad, mitigada a veces por una leve compañía, la del recuerdo. No había vuelto a llorar desde aquel fatídico día, ni una lágrima más se había derramado de sus ojos; pero no olvidaba, jamás lo olvidaría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante cinco años siguió viviendo en Reigba. Casi todos la miraban mal, incluso los demás &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Konomi&lt;/span&gt;; bastante difícil era ya su vida como para que además los relacionaran con la hija de una  asesina. Pudo salir adelante y sobrevivir gracias a su madre. Gracias al empeño que ésta había puesto en que aprendiera a defenderse en un mundo hostil para ella. Gracias a las lecciones de  aquellas tardes pasadas en la arboleda junto a la casa. Y gracias al amor que aún sentía por ella. Eso era sobre todo lo que la hacía esforzarse por seguir adelante, como a Yamiko le hubiese gustado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquel pueblo para ella inhóspito, sólo Yonas, aquel joven capitán de la guardia que intentó capturar a su madre, la trataba de forma diferente. No veía en ella a la hija de una &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Konomi&lt;/span&gt; asesina, sino  a una pobre niña huérfana que no tenía a nadie. Durante los primeros días, cuando ella no hablaba y apenas comía conmocionada aún por lo ocurrido, incluso la refugió en el cuartel. O mejor dicho, ella permanecía inmóvil y casi sin dormir en una de las habitaciones para soldados y él procuraba que comiese algo para que al menos no muriese de hambre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde luego aquella caridad no era del agrado del resto del pueblo. Nadie aprobaba aquella situación, ni siquiera los soldados que estaban a su cargo y lo conocían bien. No era apropiado que un capitán de la guardia, que ha de velar por la seguridad de todos, se dedique a cuidar a los hijos de los asesinos; o al menos era lo que todos pensaban. Yonas no lo veía así, no era más que una niña y, dijesen lo que dijesen, no iba a dejarla abandonada. De todas formas desde el primer día tubo la sensación de que la estancia de Mei en el cuartel no iba a durar mucho tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una mañana cuando, como ya casi era una costumbre para el joven capitán, se acercó a la habitación con un cuenco de comida ella ya no estaba. No se extrañó demasiado, sabía que  aquello ocurriría, lo había visto en su mirada. Lo único que esperaba era que volviese, y así fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mei se había ido, no quería tener contacto con humanos "normales", y mucho menos con uno de los que habían acusado a su madre de asesina y habían intentado apresarla por ello. Pero el hambre era fuerte y, a veces, cuando estaba hambrienta y no encontraba nada que llevarse a la boca acudía de nuevo en busca de Yonas. Sabía que siempre le brindaría cobijo y tendría para ella un plato caliente; al fin y al cabo era el único que no la había tratado con odio. Cuando, horas o días después, volvía a marcharse lo hacía volviendo la vista atrás; aunque le costara reconocerlo se sentía bien a su lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/08/recuerdos-ii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-8458031199257530589?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/8458031199257530589/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=8458031199257530589' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8458031199257530589'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8458031199257530589'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/08/recuerdos.html' title='Recuerdos'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-2483333721989655725</id><published>2008-08-02T17:01:00.004+02:00</published><updated>2008-08-20T16:25:38.354+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo primero'/><title type='text'>El llanto de una niña (IV)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se despertó con tanta hambre que le dolía el estómago; pero no fue eso lo que hizo que abandonara el sueño. Tenía una sensación, una horrible y dolorosa sensación, como si algo malo hubiese ocurrido. Casi en el mismo instante en el que abrió los ojos ya estaba de pie, algo la impulsaba a salir de allí, tenía que bajar de aquel árbol como fuese, no le importaba la altura. Lo que sentía era más fuerte que el mismo miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin ser aún totalmente consciente de sus movimientos apartó la tela que tapaba la salida; la primera luz del día la recibió, estaba amaneciendo. Torpe e inconscientemente comenzó el descenso, aferrándose a las ramas o a los salientes de la corteza como podía. Aquellas ramas medio resecas y aquella dura y áspera corteza le hacían daño en manos y pies, no sabía ni como ni porqué pero estaba descalza. El dolor era cada vez más fuerte, cada vez se agarraba con menos fuerza y al final, resbaló.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caía mientras la angustia la envolvía, casi se encogía esperando recibir el doloroso golpe cuando, inesperadamente, paró. Atónita miró alrededor y a la lejana copa del árbol donde poco antes había despertado. Estaba en el suelo sana y salva, la caída no había sido de tanta altura como creía y, además, la suave hierba había amortiguado el golpe. Le dolía la espalda, así como manos y pies por el descenso; pero eso no podría pararla. Se levantó y echó a correr.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En pocos minutos salió de la arboleda y siguió corriendo hacia la parte delantera de la casa. No sabía porqué iba hacia allí, pero sabía que tenía que hacerlo, y cuanto más rápido mejor. Mientras llegaba vio que algunos sirvientes habían salido de la casa y se dirigían al frente, cruzando los muros de la propiedad. Siguió corriendo hacia la salida, al llegar la sorprendió la cantidad de gente que allí había. No le importó, con la cabeza agachada comenzó a pasar entre ellos empujándolos y apartándolos como podía, nadie decía nada, nadie intentaba detenerla. De pronto se dio cuenta de que ya nadie estorbaba y dejó de correr; bajo su pie derecho había un pañuelo con un bordado púrpura manchado de sangre, sintió que ya no tenía porqué correr más. Entonces, levantó la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que todos vieron allí era horripilante. En el suelo encharcado de sangre, inertes, yacían los cadáveres de varias criaturas de rasgos semihumanos pero que, aún después de muertas, causaban escalofríos. En el centro de la plaza, rompiendo el duro suelo de piedra, habían surgido tres largas estacas. Y allí, empalada y casi irreconocible estaba Yamiko.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos sintieron tal escalofrío que parecía que la sangre se les había congelado, sintieron tanto miedo que la rodillas temblaron e incluso algunos cayeron al suelo. Pero hubo algo que les llegó mucho más adentro, al mismísimo corazón, que casi parecía que se les rompía: el llanto de una niña...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Fin del capítulo primero. &lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/05/ndice-de-contenidos.html"&gt;Volver al índice &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-2483333721989655725?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/2483333721989655725/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=2483333721989655725' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/2483333721989655725'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/2483333721989655725'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/08/el-llanto-de-una-nia-iv.html' title='El llanto de una niña (IV)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-3342593796262316695</id><published>2008-07-31T15:18:00.004+02:00</published><updated>2008-08-20T16:25:38.355+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo primero'/><title type='text'>El llanto de una niña (III)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La guardia al completo y la mayoría de los habitantes del pueblo estaban reunidos en la plaza principal, justo delante de la casa del difunto. Aun no era noche cerrada pero la oscuridad era especialmente espesa y la mayoría de las antorchas estaban encendidas. Aquello era tarea de la guardia, como el capitán se había empeñado en remarcar, pero a la vista de la situación tuvo que dar su brazo a torcer y dejar que los aldeanos participasen en la búsqueda. Al fin y al cabo el señor Drent era querido por todos, y por otra parte los pocos efectivos con los que contaba no serían suficientes para peinar los alrededores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Un poco de silencio por favor! - casi gritaba el capitán Yonas intentando acallar a la muchedumbre para dar instrucciones - ¡silencio!&lt;br /&gt;Estaba en el centro mismo de la plaza, acompañado por el resto de la guardia y por un apesadumbrado pero visiblemente furioso Jilon. Por fin sus palabras tuvieron efecto y se hizo el silencio. Respiró hondo, era la tarea de mayor importancia que tendría que afrontar desde que entró en el cargo dos meses atrás; era el momento de acallar los rumores que había provocado el nombramiento debido a su juventud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No podemos perder más tiempo, hay que encontrar a la asesina o a su hija antes de que sea demasiado tarde, así que organizaremos varias partidas de búsqueda - comenzó alzando la voz para que se le escuchase bien -. Se formarán grupos de unos diez de vosotros y dos de mis soldados o de la guardia personal del señor Jilon. Primero recorreremos el pueblo y registrareis incluso vuestras propias casas; luego saldremos a los alrededores, por caminos y arboledas. Si encontráis a la asesina dejad que los soldados la apresen, puede estar armada y no quiero más muertes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En pocos minutos todo estuvo organizado, habría siete partidas de búsqueda que rastrearían la zona. La mayoría eran aldeanos, pero confiaba en sus soldados, todo saldría bien. Dio las últimas instrucciones antes de partir.&lt;br /&gt;- Ahora partiremos, tened cuidado y sobre todo acatad las órdenes de mis soldados. Al amanecer nos reuniremos todos aquí de nuevo y quiero que algún grupo traiga a la asesina, viva o muerta. Y ahora ¡en marcha!&lt;br /&gt;Solo quedaron un par de soldados en la plaza y el hijo del asesinado, no quería dejarlo solo temiendo que fuese la próxima víctima; también había mandado a proteger a las dos gemelas, nada podía salir mal.&lt;br /&gt;- Vamos Jilon, vendrás con nosotros, tenemos que dar caza a una asesina.&lt;br /&gt;La plaza quedó vacía y silenciosa, mientras la oscuridad de la noche se cernía desde los tejados cercanos al alejarse las últimas antorchas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche transcurrió. Primero se registraron casas y calles, ni rastro. Luego se buscaron rastros en los alrededores, pero con idéntico resultado. Las horas iban pasando y la desesperación y el cansancio iban creciendo. A veces se escuchaba algún sonido, algún crujir de ramas; pero solo era otro de los grupos que buscaba en vano. Al cruzarse sólo una palabra: nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó el amanecer y los grupos se dirigieron al lugar de reunión. Pero nadie llegó a entrar en la plaza. Todos quedaron paralizados por el horrendo espectáculo que allí los esperaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/08/el-llanto-de-una-nia-iv.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-3342593796262316695?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/3342593796262316695/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=3342593796262316695' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/3342593796262316695'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/3342593796262316695'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/07/el-llanto-de-una-nia-iii.html' title='El llanto de una niña (III)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-866724915082686203</id><published>2008-07-29T16:18:00.004+02:00</published><updated>2008-08-20T16:25:38.355+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo primero'/><title type='text'>El llanto de una niña (II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Había pasado mucho miedo después de lo que había visto, tanto que durante un buen rato había estado corriendo de un lado para otro, sin rumbo alguno; al final el cansancio le pudo y cayó rendida. Cuando despertó estaba allí, en el hueco secreto del gran árbol. No recordaba haber llegado allí, ni siquiera creía haber sido capaz de trepar tan alto; pero allí estaba, desconcertada y aún asustada por la escena presenciada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su madre la había llevado a aquel lugar un par de semanas atrás, en lo alto del gran árbol, el más grande de la arboleda en la que todos los días jugaba con &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Kiria&lt;/span&gt; y &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;Less&lt;/span&gt;. Cuando nadie las veía &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;Yamiko&lt;/span&gt; le había dicho que se agarrase a su cuello y, cuando se hubo asegurado de que estaba fuertemente asida, había trepado hasta lo alto del árbol. Una vez arriba &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;Yamiko&lt;/span&gt; le había mostrado aquel recóndito y protegido recoveco entre la vieja corteza. Aquel día había sentido miedo de estar a tanta altura y no tardaron en bajar de nuevo al suelo. Sin embargo ahora se encontraba mucho más protegida, incluso cómoda, al haberse despertado allí en vez de estar fuera en la oscuridad de la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justo cuando sentada miraba hacia afuera por una pequeña grieta en la corteza se percató de que ella no estaba a oscuras como el resto de la poca arboleda que podía observar entre el tupido ramaje. Sorprendida por ello miró instintivamente hacia arriba, de donde parecía provenir la luz, para quedar aún más sorprendida. Varias docenas de luciérnagas revoloteaban sin cesar un par de metros más arriba de su cabeza, iluminándola con una suave luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando sin salir de su asombro consiguió volver a bajar la mirada y contemplar la situación a su alrededor se dio cuenta de que lo que unos días antes le había parecido un oscuro y feo agujero era mucho más. Había dormido y se encontraba sentada sobre una suave manta que le evitaba el contacto con la dura madera; a un lado colgaba la tela &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;marronácea&lt;/span&gt; que ocultaba la salida, aunque con el tupido ramaje ésta era totalmente invisible desde el suelo; a otro había cuencos, botes, frascos, pergaminos enrollados, varias cosas que ni siquiera sabía qué eran, y libros, sobre todo libros, varias pilas de ellos. Aquello parecía el lugar secreto soñado por todo niño, lleno de misterios y cosas extrañas. Ni siquiera recordaba ya lo ocurrido por la tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como a cualquier niño le pudo la curiosidad y, poniéndose de puntillas, tiró del borde del libro más alto de todos hasta conseguir agarrarlo y prácticamente echárselo encima de lo pesado que era; la pila se tambaleó un poco, pero al final no ocurrió nada que tuviese que lamentar. Sonrió, se sentó de nuevo dejando el libro sobre sus rodillas y lo abrió por una página al azar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas sabía leer, además le parecía que aquella no era una escritura normal. De todas formas siguió hojeando el libro viendo dibujos de extrañas criaturas, unas hermosas, otras horripilantes, pero todas extrañas. Al final, varias horas después, volvió a quedarse dormida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/07/el-llanto-de-una-nia-iii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-866724915082686203?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/866724915082686203/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=866724915082686203' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/866724915082686203'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/866724915082686203'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/07/el-llanto-de-una-nia-ii.html' title='El llanto de una niña (II)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-2700252008673802149</id><published>2008-07-21T12:23:00.004+02:00</published><updated>2008-08-20T16:25:38.355+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo primero'/><title type='text'>El llanto de una niña</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al principio no hubo muchas dudas, todos coincidieron en pensar que Yamiko había sido la responsable del crimen. Al fin y al cabo las evidencias eran claras: la cadena con la insignia y la espada le pertenecían, era la última que había entrado en la habitación y los guardas podían confirmarlo; además, un cajón aparentemente oculto permanecía abierto en el viejo arcón, que se encontraba a los pies de la cama del difunto. En ese cajón era donde precisamente, según declaró Jilon consternado, Drent guardaba una bolsa de gemas obtenida como pago por uno de sus mejores trabajos años atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo eran evidencias en contra de Yamiko. No había ningún indicio que pudiera hacer pensar en su inocencia, aunque les costara creerlo; no en vano casi todos los habitantes de la casa la conocían y sabían que en el pasado le había salvado la vida a su señor. Desde luego nada de aquello tenía sentido, de haberlo querido así habría sido más lógico que el asesinato se hubiese producido en uno de los paseos diarios, donde ambos se encontraban a solas, y no dentro de la casa asumiendo tan alto riesgo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que en un primer instante era algo totalmente certero ya no lo era tanto; las dudas empezaron a surgir cuando el desconcierto de los primeros momentos se fue diluyendo y se empezaron a lanzar las primeras hipótesis entre los presentes. En ese instante los dos guardias que velaban la puerta de la habitación, rehaciéndose de su fracaso en proteger la vida de su señor, procuraron poner algo de orden. La habitación quedó vacía, las dos niñas fueron puestas al cargo de varios criados y otro de ellos partió al encuentro de la guardia del pueblo.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:180%;" &gt;. . .&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Reunidos varios sirvientes, mientras la guardia del pueblo intentaba obtener algo de información de sus nerviosas palabras para esclarecer el asunto, uno de ellos lanzó una pregunta que resumía lo que todos empezaban a pensar.&lt;br /&gt;- Pero, ¿por qué iba a hacer Yamiko algo así? El señor Drent la quería y la trataba como a una hija, y ella lo apreciaba como a un padre.&lt;br /&gt;En vista del silencio que produjeron sus palabras el sirviente, un jovenzuelo que la conocía bien e incluso la miraba con buenos ojos,  continuó.&lt;br /&gt;- No tiene sentido, Yamiko era como de la familia. ¿Alguien cree que tenía algún motivo para hacerlo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La duda se estaba volviendo más consistente y empezaba a inundar el ambiente. Quien sí parecía tener claro todo aquello era Jilon, que desde que llegó la guardia había permanecido algo apartado y en silencio, tanto que los guardias aún no se habían percatado de su presencia. Saliendo de su mutismo no tardó en desvelar algo que los demás desconocían.&lt;br /&gt;- Si hay un motivo - las primeras palabras fueron graves y retumbaron en las mentes de los asistentes  como el eco en una gruta, denotando la furia que había estado conteniendo -. Mi padre la mandó llamar esta mañana para cesarla de su puesto y decirle que tenia que marcharse. ¡Y ella como pago, lo asesinó!&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/07/el-llanto-de-una-nia-ii.html"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/07/el-llanto-de-una-nia-ii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-2700252008673802149?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/2700252008673802149/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=2700252008673802149' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/2700252008673802149'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/2700252008673802149'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/07/el-llanto-de-una-nia.html' title='El llanto de una niña'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-5975949910700331349</id><published>2008-07-14T21:53:00.003+02:00</published><updated>2008-08-20T16:25:38.356+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo primero'/><title type='text'>Traición (IV)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Víspera de su cumpleaños, y se había levantado más tarde de lo habitual. El sueño que la noche anterior le había costado conciliar no la abandonó hasta que Kiria y Less aporrearon la puerta de la habitación mientras gritaban llamándola. Traían una buena noticia, una gran noticia. Como aquel iba a ser su décimo cumpleaños el padre de ellas había dado orden la noche anterior de que las niñas no tuviesen clases durante un par de días; y, lo mejor de todo, ¡se estaba preparando una celebración!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante todo el día las niñas estuvieron jugando y molestando a Jilon, aunque ese día parecía más alegre de lo habitual y no se enfadaba como de costumbre por sus correteos. Pero eso les daba igual, tanto Mei como sus compañeras de juego estaban muy contentas. Mei porque jamás había tenido una fiesta de cumpleaños, y mucho menos como aquella; Kiria y Less por su parte estaban encantadas con el anuncio de la fiesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya al atardecer Kiria y Less fueron a los aposentos de su padre a buscarlo para la cena. Al parecer por la mañana temprano había ordenado que nadie lo molestara hasta la noche. Como era costumbre las tres compañeras de juego fueron juntas. Distraidas y quizás a causa del júbilo que tenían ni siquiera llamaron educadamente a la puerta, sino que la abrieron de par en par sin más miramientos. La alegría se truncó en seco. Por un momento las tres se quedaron congeladas. Mei sintió miedo, mucho miedo, más que nunca en toda su vida. Primero el miedo, luego los gritos. No pudo soportarlo y salió corriendo despavorida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su sillón, con los brazos caídos a ambos lados y rodeado por un charco de sangre yacía Drent. Un enorme tajo vertical le recorría el pecho, posiblemente provocado por la misma espada que le atravesaba el cuello. De la mano derecha aún pendía una cadena con una insignia...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/07/el-llanto-de-una-nia.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-5975949910700331349?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/5975949910700331349/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=5975949910700331349' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/5975949910700331349'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/5975949910700331349'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/07/traicin-iv.html' title='Traición (IV)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-1727980449182158807</id><published>2008-07-10T21:32:00.006+02:00</published><updated>2010-03-29T19:34:47.570+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo primero'/><title type='text'>Traición (III)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Durante unos minutos sólo hubo silencio. Yamiko reflexionaba sobre la situación no tan inesperada en la que se encontraba, evaluando las repercusiones de lo que iba a hacer. Drent continuaba inclinado hacia delante con la mirada fija en el suelo, como si cargara un gran peso sobre la espalda; parecía mucho más cansado que minutos atrás. Haciendo acopio de fuerzas se levantó para pasear vacilante por la habitación mientras intentaba recobrar la calma, volviendo al sillón poco después. Yamiko, absorta con la vista al frente, ni siquiera se percató.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Ah! - suspiró Drent, que una vez recobrada la calma continuó hablando - ya no soy más que un pobre viejo al que quizás le queden pocos años de vida. Pero hace mucho tiempo fui joven y arrogante como Jilon, y como él me creía superior a... vosotros - un acceso de tos le interrumpió.&lt;br /&gt;Yamiko se percató de que sobre la cama se encontraba uno de los pañuelos de Drent, con la misma insignia que llevaba enrollada en la mano bordada con fino hilo púrpura. Se acercó para cogerlo y entregárselo al anciano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pero, - continuó una vez recuperado - la vida nos enseña muchas lecciones. Algunas más valiosas, otras menos; y la más importante de todas me la enseñaste tú. Arriesgaste tu vida para salvar la mía cuando intentaron asesinarme, incluso te interpusiste en la trayectoria de una flecha que venía hacia mi y que te hirió gravemente. Dudo que ni siquiera mi hijo fuese capaz jamás de haber algo parecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se volvió a hacer el silencio durante unos  instantes, sus miradas se cruzaron por un momento, pero ambos instintivamente evitaron mantener la confrontación. No hacían falta palabras. Drent continuó hablando para evitar que la tensión siguiese creciendo.&lt;br /&gt;- Lamento no haber sabido educar a mi hijo para que no caiga en mis mismos errores, lamento que no sepa apreciar que las personas no son mejores o peores por lo que son, sino por cómo son. Ya es demasiado tarde para intentar cambiarlo, pero espero que algún día aprenda, como lo hice yo. La vida nos enseña muchas lecciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras una nueva pausa se levantó y comenzó a andar hacia los pies de la cama, donde había un viejo arcón, que había pertenecido a la familia durante generaciones.&lt;br /&gt;- Es inevitable que te marches. Pronto no estaré al mando de esta casa, ya casi no lo estoy, y es preferible que te marches ahora que esperar a que mi hijo... te invite a marcharte. Pero me gustaría que no te fueses con las manos vacías, que tanto tú como tu hija podáis tener una vida decente. Se agachó y abrió una especie de cajón secreto, de donde sacó una bolsa que dejó sobre el arcón.&lt;br /&gt;- Llévatelo cuando salgas y utilizalo como quieras. Mi hijo lo derrocharía, prefiero que te lo lleves tú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin cerrar siquiera el resorte secreto volvió al sillón para sentarse. Una vez allí cruzó los brazos y miró fijamente a Yamiko, que estaba de pié, con la mano apoyada en el pomo de la espada.&lt;br /&gt;- Espero que no me guardes rencor, esto tenía que llegar. Y ahora por favor, dame tu insignia y tu espada antes de irte.&lt;br /&gt;Dejando que la cadena de la insignia se desenrollase de su muñeca y desenvainando la espada Yamiko se acercaba al sillón.&lt;br /&gt;- Es justo lo que pensaba hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/07/traicin-iv.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-1727980449182158807?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/1727980449182158807/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=1727980449182158807' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/1727980449182158807'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/1727980449182158807'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/07/traicin-iii.html' title='Traición (III)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-8981718220874587602</id><published>2008-07-07T16:03:00.004+02:00</published><updated>2008-08-20T16:25:38.356+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo primero'/><title type='text'>Traición (II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando Yamiko acudía a una llamada de su señor solía hacerlo vistiendo el uniforme de su guardia personal; en esta ocasión y dada la celeridad con la que se la había convocado había preferido ahorrar tiempo y vestir una ropa normal. Sabía que su señor no pondría ninguna objeción al respecto, ya que él mismo le sugería que vistiese de una forma más mundana cuando lo acompañaba en sus paseos tras la sobremesa. Eso sí, portaba su espada y la insignia que la acreditaban como comandante; no quería verse retrasada porque algún nuevo miembro de la guardia se le interpusiese en el camino y no fuera capaz de reconocerla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al igual que seguía vistiendo el uniforme cuando acompañaba al señor en sus paseos, en parte para amedrentar a los posibles ladronzuelos, en parte para hacer notar a todos los que la miraran con desprecio quién era; también era su costumbre inclinarse en actitud sumisa a la espera de órdenes cuando su señor la llamaba. Siempre que lo hacía Drent, que en el fondo la quería como a una hija, no tardaba en hacer que se incorporase e incluso que tomase asiento. Esta vez no lo hizo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron unos segundos que parecieron eternos a ambos. Drent no sabía cómo comenzar, ahora que la veía allí delante todo le resultaba más difícil. Yamiko ya tenía claro a lo que había venido, era inútil seguir manteniendo el protocolo, seguir manteniendo aquella sumisión que le hacía sentir estúpida. Se incorporó lentamente mientras se enrollaba en la muñeca izquierda la cadena de la que colgaba su insignia y se ajustó a la derecha la espada, que se había deslizado hacia delante al inclinarse. Miró fijamente al que hasta ahora había sido su señor y con un par de calmadas pero firmes palabras rompió el silencio.&lt;br /&gt;- ¿Y bien?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo se había roto y quizás no se volviese nunca a reparar. Era inútil intentar retrasar la situación, lo único que conseguía así era alargar la agonía. Mientras notaba cómo se le humedecían los ojos Drent inclinó la cabeza hacia abajo y habló.&lt;br /&gt;- Yamiko, sabes que te quiero como si fueras una más de mis hijas - comenzó con voz temblorosa-, pero...&lt;br /&gt;- Pero Jilon no me ve precisamente como a una hermana mayor - interrumpió Yamiko -. Podemos ahorrarnos todo esto, hace mucho que espero este momento; solo era cuestión de tiempo. Comprendo que este es no es mi lugar, recogeré mis cosas y me marcharé en cuanto me sea posible.&lt;br /&gt;- Yamiko... - con voz cortada Drent intentó hablar, pero las lágrimas se lo impidieron -.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yamiko permaneció en silencio observando aquellas lágrimas, sabía que eran sinceras, pero aún así no podía reprimir el rencor que crecía en lo más hondo de su ser. No le importaba Drent, ni siquiera ella misma, solo pensaba en Mei. No podía permitir que la vida de su hija se rompiese de aquella forma, no era más que una niña de diez años y no estaba aún preparada. Sólo había una solución posible, era dolorosa y la apartaría de ella; pero era lo único que podía hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/07/traicin-iii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-8981718220874587602?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/8981718220874587602/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=8981718220874587602' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8981718220874587602'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8981718220874587602'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/07/traicin-ii.html' title='Traición (II)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-7634066232266989515</id><published>2008-06-30T17:59:00.006+02:00</published><updated>2008-08-20T16:25:38.357+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo primero'/><title type='text'>Traición</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yamiko se despertó de pronto, sobresaltada, había oído unos pasos que se acercaban, sentía el peligro. Se incorporó rápidamente, metió una mano bajo la almohada y la otra bajo el lateral del colchón en busca de sus... - ¡ah! - suspiró. Escuchó un par de golpes en la puerta.&lt;br /&gt;- ¿Sí? - susurró, no quería despertar a Mei.&lt;br /&gt;- Yamiko, el señor desea hablar contigo en cuando estés disponible - Susurró el ama de llaves desde el otro lado de la puerta -. Te esperará en sus aposentos.&lt;br /&gt;- De acuerdo, iré en un momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras oía los pasos que se alejaban Yamiko respiró profundamente para volver a relajarse. Aunque estaba en un lugar seguro y no tenía nada que temer aún se despertaba a veces sobresaltada por algún ruido. Al fin y al cabo había vivido durante mucho tiempo al borde del peligro, muchas habían sido las noches en las que había dormido atenta a cualquier sonido. Y eso ni siquiera el tiempo lo borra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se levantó despacio y comenzó a vestirse, quizás ese fuera su último día en el paraíso, y si no lo era no tardaría en llegar. Antes o después dejaría de vivir aquella vida que no le pertenecía y tendría que volver a vivir como lo que era, una &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Konomi&lt;/span&gt;. Realmente no le preocupaba, al menos por ella, había madurado y no le importaba ser discriminada por lo que era, incluso se sentía orgullosa. Pero Mei... eso sí que le dolía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminó de vestirse y abandonó silenciosamente la habitación; aún seguía intranquila, como si algo no marchase bien. No pudo evitar sentir una amarga sensación al cerrar la puerta tras de sí.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:180%;" &gt;. . .&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;En su habitación, sentado con comodidad en un gran sillón, Drent esperaba con paciencia. No había dormido en toda la noche y se sentía bastante cansado, ya estaba demasiado mayor para trasnochar. No era la primera vez que lo sorprendía la mañana sin haber conseguido conciliar el sueño, de hecho últimamente le había sucedido varias veces; pero ya había llegado el momento de resolver el problema, por eso había llamado a Yamiko.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Meditaba sobre si la decisión que había tomado era la adecuada. Mejor dicho, si había hecho lo correcto al dejar que su hijo Jilon dictaminase lo que se había de hacer. Su hijo pronto sería el dueño de la casa, así que  lo mejor era dejar que él tomara partido en la resolución de los problemas. Aunque le hubiese gustado ya no había marcha atrás, la decisión estaba tomada y sólo quedaba hacer que sus consecuencias fueran las menos posibles. En unos minutos todo estaría resuelto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres golpes suaves pero secos en la puerta rompieron el silencio. Sin esperar respuesta alguna la puerta se abrió, dando paso a Yamiko. Tras cerrarla de nuevo se acercó al sillón donde Drent se encontraba e inclinó la cabeza protocolariamente, para luego hincar una rodilla en el suelo y quedarse en posición de espera, aún con la mirada hacia el suelo. Había llegado el momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/07/traicin-ii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-7634066232266989515?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/7634066232266989515/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=7634066232266989515' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/7634066232266989515'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/7634066232266989515'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/06/traicin.html' title='Traición'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-6201711974467351452</id><published>2008-06-25T16:11:00.005+02:00</published><updated>2008-08-20T16:25:38.357+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo primero'/><title type='text'>Yamiko y Mei (IV)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aquella noche, aun estando cansada por las carreras de toda la tarde, Mei tardó más de lo habitual en quedarse dormida. Estaba nerviosa, o más bien intrigada. Solo faltaban un par de días para su décimo cumpleaños, y su madre le había prometido un regalo, un regalo muy especial. Durante las últimas mañanas, cuando su madre no estaba en la habitación y aún era temprano para salir a jugar había estado buscando y fisgoneando, pero sin éxito alguno. Estuvo dando vueltas en la cama un par de horas pensando qué podía ser aquello tan especial, al final al filo de la media noche se quedó dormida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yamiko tampoco pudo quedarse dormida hasta tarde, pero fue por otra razón bien distinta. El señor Drent y su hijo Jilon habían vuelto a discutir. Era algo que últimamente ocurría demasiado a menudo, y siempre a altas horas de la noche. No sabía el porqué de aquellas discusiones, pero lo intuía. Las cosas iban a cambiar... y no para bien...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/06/traicin.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-6201711974467351452?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/6201711974467351452/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=6201711974467351452' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/6201711974467351452'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/6201711974467351452'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/06/yamiko-y-mei-iv.html' title='Yamiko y Mei (IV)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-7355559612012193248</id><published>2008-06-10T08:20:00.009+02:00</published><updated>2010-03-29T19:32:31.746+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo primero'/><title type='text'>Yamiko y Mei (III)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- ¡Vamos Mei!, un poco más arriba, hasta que llegues a las primeras frutas.&lt;br /&gt;- Pero mamá, - el esfuerzo se notaba en su voz - ya he trepado a este árbol antes y he cogido todas las frutas a las que alcanzaba.&lt;br /&gt;- ¿Significa eso que si tienes hambre y sólo puedes coger frutas de éste árbol te quedarías con hambre? - Yamiko no había podido evitar que la pregunta pareciese más un reproche, quizás había sido demasiado dura con Mei, al fin y al cabo sólo era una niña pequeña.&lt;br /&gt;- ¡No mamá! - espetó la niña, convirtiendo la anterior duda en decisión, a la vez que comenzaba a encaramarse a la siguiente rama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yamiko sabía que Mei era aún demasiado joven, sabía que cualquier otra niña en su lugar se habría puesto a llorar, que ni siquiera habría sido capaz de trepar a las primeras ramas. Pero también sabía que su hija a pesar de aún no haber cumplido los diez años se comportaba con mucha más madurez que la mayoría de los niños. La observaba mientras se esforzaba por seguir trepando y se sentía orgullosa. A su edad ella a veces no tenía más remedio que subirse a los árboles para no morirse de hambre; Mei no necesitaba hacerlo, afortunadamente, pero sería capaz, lo que hacía que se sintiese aún más contenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mei había conseguido encaramarse a la siguiente rama. Ya tenía varios mangos al alcance de la mano, pero al alzar la mirada vio uno especialmente grande y jugoso. Ese, decidió, era el que iba a coger. Yamiko observaba desde el suelo cómo Mei intentaba coger un mango que estaba sobre su cabeza. Estiraba el brazo primero y luego todo el cuerpo, poniéndose de puntillas. Lo estaba rozando con la punta de los dedos, ya casi lo tenía, y de pronto... Yamiko saltó hacia adelante, cayendo al suelo justo después de atrapar a la niña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yamiko la soltó en el suelo de nuevo se miraron, Mei extendió los brazos con el mango entre las manos y comenzaron a reír. Poco después, sentada una al lado de la otra, madre e hija saboreaban su trozo de mango. Al final Mei había conseguido coger el más anaranjado de todo el árbol y estaba muy dulce, tanto que tenía los dedos pegajosos. Definitivamente había acertado, y lo mejor de todo era que había hecho reír a su madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando hubieron terminado Yamiko se levantó y se sacudió cuidadosamente la ropa. Mei, que sabía lo que eso significaba hizo lo propio, procurando que en su ropa no quedase brizna alguna de hierba ni grano alguno de arena; totalmente impoluta.&lt;br /&gt;- No hay que dejar nada en la ropa que se pueda caer y dejar un rastro por donde pasemos.&lt;br /&gt;- Muy bien - dijo Yamiko sonriente -. También hay que pisar con cuidado para no hacer ruido y no dejar huellas.&lt;br /&gt;- ¡Ah sí! Se me olvidaba, pero es que eso es muy difícil - contestó la niña con gesto de preocupación -. ¿Me enseñarás como hacerlo?&lt;br /&gt;- Claro que sí, ¡pero antes tendrás que encontrarme! - al tiempo que comenzaba a correr.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/06/yamiko-y-mei-iv.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-7355559612012193248?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/7355559612012193248/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=7355559612012193248' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/7355559612012193248'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/7355559612012193248'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/06/yamiko-y-mei-iii.html' title='Yamiko y Mei (III)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-8195341847004513466</id><published>2008-06-08T00:55:00.004+02:00</published><updated>2008-08-20T16:25:38.358+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo primero'/><title type='text'>Yamiko y Mei (II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mei vivía con su madre en la propia casa del señor Drent, en una gran habitación sólo para ellas dos. Vivía sólo con su madre, ya que su padre había muerto de unas fuertes fiebres poco antes de nacer ella. Pero no se sentía sola, el señor Drent la trataba como a sus propias hijas y en Kiria y Less veía a dos hermanas mayores, a la par de compañeras de juegos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su vida era fácil y cómoda, feliz. Jugaba durante toda la mañana correteando con sus hermanastras por toda la casa, burlando a sus cuidadoras y a veces al hermano mayor, Jilon, quien siempre estaba malhumorado y entraba en cólera cada vez que las veía trasteando en su estudio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de la comida acompañaba a las gemelas en sus clases. El curandero del pueblo les enseñaba cómo encontrar remedios naturales a las más diversas enfermedades y cómo diferenciar entre los distintos tipos de hierbas. Incluso un afamado médico amigo de la familia las instruía de vez en cuando en cómo curar heridas o fracturas. Para las gemelas todo aquello no era más que un juego, pero Mei hacía caso de lo que le decía su madre y se tomaba aquellas clases muy en serio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya por la tarde, cuando el señor Drent salía a dar su paseo acompañado de Yamiko, a las gemelas se les permitía salir a una arboleda cercana a la casa, a la que a veces iban también durante sus clases en busca de las más diversas plantas. Pero ahora no iban para aprender, lo hacían para jugar. Correteando entre los árboles, escondiéndose una de las otras, trepando a las ramas más bajas. Sus cuidadoras gritaban detrás de ellas mientras tanto, pero las gemelas corrían sin parar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mei por supuesto iba con ellas, e incluso llegaba más lejos, ya que por su poco peso se encaramaba más fácilmente a las ramas hasta alcanzar los primeros frutos, que lanzaba a las gemelas para luego comerlos entre todas. También era más ágil y rápida que ellas, que nunca conseguían darle caza cuando empezaba a correr. Al final siempre acababan gritando "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;hassha&lt;/span&gt;, ¿dónde estás?". Así es como la llamaba su madre, porque decía que cuando corría era tan veloz como una flecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre carrera y gritos transcurría la tarde, hasta que el señor Drent regresaba de su paseo y las tres se acercaban a saludarle. Kiria y Lees lo abrazaban, mientras Mei se acercaba a Yamiko para que ésta le diese un beso en la mejilla. Tras esto las dos gemelas entraban con su padre en la casa y Yamiko se quedaba con Mei dando un paseo de nuevo hacia la cercana arboleda, donde a solas la instruía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yamiko era una buena madre y sabía que Mei era aún muy joven, pero era consciente de que estaban viviendo una vida que no les pertenecía. Quería que Mei estuviese lo mejor preparada posible cuando no tuviese más remedio que volver a vivir como lo que era, una &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Konomi&lt;/span&gt;; así que todos los días intentaba enseñarle lo que mejor sabía hacer: sobrevivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/06/yamiko-y-mei-iii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-8195341847004513466?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/8195341847004513466/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=8195341847004513466' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8195341847004513466'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/8195341847004513466'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/06/yamiko-y-mei-ii.html' title='Yamiko y Mei (II)'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-6326265198858215564</id><published>2008-06-01T21:25:00.003+02:00</published><updated>2008-08-20T16:25:38.358+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Capítulo primero'/><title type='text'>Yamiko y Mei</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ser &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Konomi&lt;/span&gt; no era precisamente tener facilidades en la vida, sino todo lo contrario. Había pasado el tiempo y las generaciones se habían sucedido, pero los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Konomi&lt;/span&gt; seguían siendo mal vistos, mal tratados y mal considerados. Vivían en las zonas más pobres de pueblos y ciudades, eran los primeros en pasar hambre cuando la cosecha era mala y sed cuando escaseaban las lluvias, padecían en mayor medida epidemias y penurias, eran los parias de la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio algunos intentaron resistirse, hacer resurgir el respeto que antaño les tenían; pero era imposible, estaban marcados para siempre. Poco a poco se fueron amoldando, reconociendo como suyo lo que antes nunca hubiesen aceptado. Ya no estaban en su añorada Tierra del Sol, ya no eran los que hacían las normas, el peso de su error caía sobre ellos. Era el camino que el Destino les había marcado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No eran comunes las relaciones de respeto entre los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Konomi&lt;/span&gt; y los altos miembros de la sociedad del imperio, ni siquiera acostumbrados a tratar en condiciones de igualdad a los más pobres campesinos; y mucho menos común era la amistad. Pero como en toda regla existe una excepción, y en esta había dos: Yamiko y su hija, Mei.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:180%;" &gt;. . .&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;En Reigba, pequeño pueblo cercano a la ciudad de Gull, se encontraba el lugar de retiro de uno de los mejores armeros del imperio, amigo íntimo del actual emperador y responsable de la gran calidad de las armaduras de la guardia imperial. Ya entrado en años, Drent Hollgan disfrutaba plácidamente de sus últimos años de vida acompañado de su hijo mayor y futuro heredero de sus riquezas, Jilon, y de sus dos pequeñas gemelas, Kiria y Lees.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada día, al acercarse la caída de la tarde, Mei observaba al anciano mientras regresaba de un plácido paseo por las calles del pueblo. Pero no lo hacía temerosa desde detrás de alguna esquina o escondida en un oscuro callejón, como sería común entre los que eran como ella, no. Mei, que aún no había cumplido los diez años, no era como los otros niños &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Konomi&lt;/span&gt;, no tenía miedo de las otras personas, ni siquiera del importante señor Drent. Cada día, junto a sus compañeras de juego, Kiria y Lees, se acercaba a saludar al anciano y a la persona que lo acompañaba en esos paseos: su madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yamiko, a pesar de ser una &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Konomi&lt;/span&gt;, estaba al mando de la guardia personal del señor Drent. Era la principal encargada de su seguridad y era quien lo acompañaba en sus paseos. ¿Como había llegado su madre a ser alguien tan importante? Lo único que Mei sabía era que muchos años atrás, incluso antes de que ella naciese, Yamiko había salvado al señor Drent de unos asesinos que intentaron matarle. A veces le preguntaba, pero su madre siempre le contestaba lo mismo: "El Destino nos ha elegido para que seamos felices, eso es suficiente". Y era feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/06/yamiko-y-mei-ii.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-6326265198858215564?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/6326265198858215564/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=6326265198858215564' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/6326265198858215564'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/6326265198858215564'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/05/yamiko-y-mei.html' title='Yamiko y Mei'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-5924019233946414065</id><published>2008-05-28T11:09:00.001+02:00</published><updated>2008-06-30T17:30:25.062+02:00</updated><title type='text'>Prólogo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dos solitarias figuras caminaban lentamente por las calles de Ranavva. Era noche cerrada, la oscuridad era casi total. Solo se escuchaba el sonido de las pisadas en el empedrado; hasta que una sibilante voz rompió silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Maestro, ya han pasado casi trescientos años desde que cayó La Sombra. ¿Por qué seguimos esperando?&lt;br /&gt;- Paciencia, mi querido Spiek, - respondió otra voz con calma - paciencia.&lt;br /&gt;- Paciencia, mi señor, pero - la voz se volvía más bronca por momentos -  ¡ardo en deseos de complaceros y llevar a cabo vuestros designios de venganza!&lt;br /&gt;- ¡Basta! - La segunda voz había perdido momentáneamente todo atisbo de calma, pero lo recuperó al instante - No confundas mis intenciones con tu inocua sed de sangre. He dicho paciencia y eso es lo que tendrás.&lt;br /&gt;- Si señor, - contestó con voz temerosa - lo que vos digáis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez finalizado el corto diálogo las dos figuras continuaron con su lento caminar, que habían interrumpido. Un par de calles después la más alta de ellas se volvió a detener.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Aunque quizás, Spiek, - decía casi pensando en voz alta - podríamos calmar un poco tu ansia.&lt;br /&gt;- ¿Qué he de hacer por vos, mi señor?&lt;br /&gt;- Paciencia, Spiek, paciencia. Mañana por la noche será el momento, pero antes nos espera un largo camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, mientras la noche pasaba plácidamente, las dos figuras siguieron su camino perdiéndose de vista en la oscuridad...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://hassha-kage.blogspot.com/2008/05/yamiko-y-mei.html"&gt;Continuar &gt;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-5924019233946414065?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/5924019233946414065/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=5924019233946414065' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/5924019233946414065'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/5924019233946414065'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/05/prlogo.html' title='Prólogo'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-3021735631518521504</id><published>2008-05-26T14:22:00.006+02:00</published><updated>2009-07-27T18:23:07.397+02:00</updated><title type='text'>Glosario</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:130%;"&gt;A&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(51, 255, 255);"&gt;Ame&lt;/span&gt; - Primera luna de Runnia, es como una gran gota de agua flotando en el cielo, de forma aunque variable casi perfectamente esférica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:130%;"&gt;F&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(51, 255, 255);"&gt;Fubuki&lt;/span&gt; - Tercera luna de Runnia,  es como un enorme copo de nieve siempre a punto de caer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(51, 255, 255);"&gt;Fuusoku&lt;/span&gt; - Cuarta luna de Runnia, diríase que es como un torbellino encerrado en una gran esfera invisible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:130%;"&gt;K&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(51, 255, 255);"&gt;Kraks&lt;/span&gt; - Criaturas aladas que a veces sobrevuelan los cielos costeros del imperio provenientes de La Gran Sombra. No se sabe con certeza, pero es posible que a veces aniden dentro del Gran Continente, ya que se los ha visto sobrevolar también las zonas interiores del mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 255, 255); font-weight: bold;"&gt;Konomi&lt;/span&gt; - Nombre con el que se denominaba a los antiguos habitantes de La Tierra del Sol. Los ojos rasgados debido al brillo del sol en esas tierras son su mayor rasgo característico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(51, 255, 255);"&gt;Kouhyou&lt;/span&gt; - Segunda luna de Runnia, es como un gran glacial esférico flotando en el océano del cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(51, 255, 255);"&gt;Kuiachi&lt;/span&gt; - Reptiles que habitan en Las Islas del Dragón. Alcanzan longitudes de hasta dos metros y pueden resultar peligrosos, aunque en su mayoría suelen ser pacíficos con los humanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(51, 255, 255);"&gt;Kurai&lt;/span&gt; - Séptima luna de Runnia, es una gran esfera negra, como si de un gran pozo de oscuridad se tratase, que surca el cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:130%;"&gt;N&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 255, 255);"&gt;Noumu&lt;/span&gt; - Sexta luna de Runnia, una gran esfera de niebla flotando en el firmamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:130%;"&gt;R&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(51, 255, 255);"&gt;Rakurai&lt;/span&gt; - Quinta luna de Runnia, aparentemente como una tormenta de rayos con forma esférica; es la más brillante de las lunas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 255, 255); font-weight: bold;"&gt;Ranavva&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; &lt;/span&gt;- Capital y ciudad más importante del imperio Noomi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:130%;"&gt;S&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(51, 255, 255);"&gt;Sikuri&lt;/span&gt; - Instrumento de viento formado por dos hileras de tubos de caña de diferentes longitudes que produce sonidos aflautados.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-3021735631518521504?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/3021735631518521504/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=3021735631518521504' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/3021735631518521504'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/3021735631518521504'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/05/glosario_26.html' title='Glosario'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-1290477895354838365</id><published>2008-05-22T17:54:00.006+02:00</published><updated>2008-08-29T14:33:37.933+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Preludio'/><title type='text'>El imperio Noomi</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los años comenzaron a pasar, casi todo el conocimiento se había perdido, los escritos no eran más que ceniza, y los que aún conocían no podían enseñar ni perserverar su sabiduría, había algo más importante: sobrevivir; fue como volver a empezar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se recostrulleron las pequeñas aldeas, se volvieron a arar los campos. Primero se exploró en busca de más supervivientes, luego se establecieron relaciones y, finalmente surgieron las uniones entre los nuevos pueblos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otras circunstancias la ambición humana por la posesión y el dominio habrían provocado luchas e incluso guerras por el poder; pero ahora no. Muchas y sin sentido habían sido las muertes, nadie quería más. Cada unión de pueblos significaba hermandad, y cada exploración del terreno significaba búsqueda de nuevos hermanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incluso los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Konomi&lt;/span&gt; supervivientes, muchos más de los que en un principio se podría creer, eran aceptados. Habían pasado de ser considerados seres superiores a ser odiados, a ser vistos como la más baja escoria; pero nadie quería más muertes. Por su parte, los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;konomi&lt;/span&gt;, conscientes de todo lo ocurrido y de su culpabilidad, aceptaron sumisamente el rol que se les daba en la nueva sociedad que se estaba gestando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:130%;" &gt;Año cero de una nueva era&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se sabe exactamente cuanto tiempo había transcurrido desde el Nuevo Amanecer; de hecho nadie era consciente del tiempo en el que Runnia había estado sumido en la oscuridad. Toda referencia cronológica se había perdido, había llegado el momento de comenzar una nueva era. Y como toda nueva era comenzaría con un gran acontecimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco a poco, cuando los primeros pueblos se fueron uniendo tras el Nuevo Amanecer se había ido formando un Consejo con los más ancianos. Su objetivo inicial no era más que procurar la distribución de la comida y organizar búsquedas para encontrar a más supervivientes. Pero con el paso del tiempo había pasado a ser el principal órgano de gobierno. Tenían el poder para manejar a la nueva sociedad que se formaba, y querían hacerlo bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dictaron nuevas leyes, se dispuso el entrenamiento de nuevas milicias, se planeó la construcción de los edificios públicos necesarios, de las rutas de comercio, se forjaron los nuevos estamentos y, por último, se eligió a un nuevo emperador. El año cero de una nueva era; el imperio Noomi había surgido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:130%;" &gt;El nuevo imperio&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio hubo un poco de escepticismo en la población por causa del nombramiento tan inesperado y repentino de un nuevo emperador. Temían que concentrar todo el poder en un solo hombre pudiese echar por tierra los pilares de una nueva sociedad que apenas había comenzado a construirse. Al fin y al cabo el nuevo emperador no era más que un joven muchacho desconocido por todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la desconfianza pronto pasó. En solo un par de meses los ciudadanos del nuevo imperio adoraban a su emperador, tal era su bondadoso carácter. En unos años el imperio se expandió ocupando casi el doble del territorio inicial. Se crearon rutas de comercio, se formó la guardia para velar por la seguridad, se construyeron importantes edificios para la educación, el servicio y el entretenimiento del pueblo. En definitiva, los ciudadanos del imperio empezaron a mirar al futuro con esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así transcurrieron los años. Viendo como el imperio crecía a la par que su esplendor. El título de emperador pasó de padre a hijo en varias ocasiones. Algunos gobernaron mejor, otros peor; pero siempre con el respaldo del Consejo, que a pesar del nombramiento del emperador siguió vigente y renovándose año tras año, convirtiéndose en la institución más importante de todo el imperio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:130%;" &gt;¿Y los Konomi?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Konomi&lt;/span&gt; seguían formando parte del imperio. Pero no con la magnificencia de antes, habían pasado a ser los parias. Vivían en las zonas más pobres de ciudades, pueblos y aldeas; pocos eran los que querían relacionarse con ellos y, cuando raramente lo hacían, no era precisamente en beneficio de estos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguían quedando rastros de su antigua influencia, sobre todo culturalmente, pero poco a poco se iba diluyendo en el tiempo. Su número además decrecía poco a poco, debido al rechazo del resto de humanos. Era el ocaso de los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Konomi&lt;/span&gt; y ellos mismos lo sabían; pero, al fin y al cabo, no se le pueden poner trabas al destino.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-1290477895354838365?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/1290477895354838365/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=1290477895354838365' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/1290477895354838365'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/1290477895354838365'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/05/el-imperio-noomi.html' title='El imperio Noomi'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-5434630229577553939</id><published>2008-05-18T19:27:00.009+02:00</published><updated>2008-08-20T16:24:49.865+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Preludio'/><title type='text'>Historia reciente</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Poco se conoce del mundo de Runnia fuera de las fronteras del joven imperio Noomi, pocos han sido los que se han aventurado a abandonar la tierra conocida en busca de otros territorios. La antigua sabiduría se perdió y el miedo a lo desconocido ha impedido a los humanos volver a extenderse como antaño lo hicieron. Incluso en las tierras habitadas aún hay oscuros rincones por explorar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto no siempre fue así, en la antigüedad los humanos se extendían por todos los territorios, dominaban todos los mares, conocían todas las rutas y no temían ni a la más peligrosa de las bestias. Pero algo ocurrió, algo que estremeció Runnia hasta sus propios cimientos, algo que hizo derrumbarse casi por completo a la civilización humana en el caos y casi llegó a destruirla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los pocos humanos que sobrevivieron consiguieron reunirse de nuevo y pronto se dieron cuenta de que no eran los únicos, había más como ellos. En pocos años se reunieron y volvieron a empezar. Poco sabían de su pasado, apenas unos retazos. Sólo los más viejos conocían realmente lo ocurrido, pero temían hablar; el miedo era más fuerte que ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:130%;" &gt;La Tierra del Sol&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Tierra del Sol era el lugar habitado más cercano al sol en todo Runnia, y también el más esplendoroso. Sus habitantes eran los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Konomi&lt;/span&gt;, humanos al fin y al cabo pero considerados por muchos, incluidos ellos mismos, como seres superiores. Eran los mejores guerreros, los mejores estrategas, los mejores comerciantes; incluso la mayoría de los grandes magos estaban entre ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A diferencia de los humanos que habitaban las otras tierras tenían los ojos rasgados, posiblemente debido al brillo del sol cercano que habían de soportar día tras día. Pero no era física la única diferencia que existía; estaban favorecidos por las seis lunas menores. Contaban con la bendición de las mismas e incluso algunos podían controlar su energía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran superiores en casi todos los aspectos. El resto de los humanos lo sabían. Ellos lo creían firmemente. Y quizás su arrogancia fue también su perdición...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:130%;" &gt;La caída de La Sombra&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero algo había que incomodaba a los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;konomi&lt;/span&gt;, el sol. Bajo el sol la influencia de las lunas sobre ellos disminuía, y también el control sobre su poder. El sol era el culpable de que sus rasgos fueran distintos a los de el resto de humanos. Pero eso pronto iba a acabar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un acontecimiento especial estaba a punto de ocurrir, el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Shokujin&lt;/span&gt;, la alineación de las siete lunas y el sol provocando un eclipse total en toda Runnia. Además, el fenómeno se produciría horas antes de la caída de la noche, creando una noche tan larga como el propio día en La Tierra del Sol, algo que jamás había ocurrido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Gran Consejo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Konomi&lt;/span&gt;, cegado por su propia arrogancia, decidió que aquella noche se reunirían todos los grandes magos de Runnia y usarían todo el influjo y poder con el que los bendecían las lunas para hacer que el día nunca fuera más largo que la noche en la Tierra del Sol. Provocarían que el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Shokujin&lt;/span&gt; ocurriese a cada atardecer, alargando la noche en toda Runnia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día fijado todo estaba preparado. Los magos estaban reunidos, la hechicería dispuesta, la arrogancia era mayor que nunca. Entonces llegó el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Shokujin&lt;/span&gt; y comenzó el sortilegio. La noche cayó y no volvió amanecer en mucho tiempo, y todo había cambiado.  Ningún &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Konomi&lt;/span&gt; ha vuelto a ser bendecido por las lunas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:130%;" &gt;El éxodo y el miedo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Gran Continente todos estaban espectantes a la espera del acontecimiento que iba a ocurrir; ninguno volvería a ver un eclipse de tal magnitud. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Kurai&lt;/span&gt; estaba más crecida de lo habitual, pero nadie quería perderse el fenómeno; la curiosidad podía más que el miedo. Todo empezó y el día se oscureció rápidamente; pero... una exclamación ahogada recorrió el continente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Kurai&lt;/span&gt; comenzó a crecer hasta alcanzar un tamaño descomunal, tal que parecía que iba a engullirlos a todos. El cielo comenzó a oscurecerse, ocultando por completo lunas y estrellas. Sólo se alcanzó a ver cómo una gran sombra se desprendía de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Kurai&lt;/span&gt; y caía sobre la Tierra del Sol. La caída de La Sombra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo quedó en oscuridad. Los grandes magos no estaban para buscar una explicación a lo ocurrido, los gobernantes no sabían que hacer para tranquilizar al pueblo, el caos empezó a reinar. De pronto, pocos días después, unas luces aparecieron a lo lejos en la costa. Eran los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Konomi&lt;/span&gt;, la esperada salvación, ellos sabrían qué ocurría, ellos sabrían qué hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocos y enfermos fueron los que vinieron en esos barcos; y no fueron los únicos. Horas después un barco a la deriva encalló en una zona rocosa de la costa; unas oscuras y deformes criaturas venían en él.  Sólo un afán les movía... La muerte se extendió rápidamente por toda la costa, el miedo por todo el continente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:130%;" &gt;Del miedo al odio&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas eran una decena, pero murieron cientos hasta que el último de ellos cayó. Los mejores guerreros se perdieron en la lucha, junto con la mayoría de los magos menores que quedaban en el Gran Contienente. Pero solo fueron las primeras muertes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En poco tiempo llegaron más barcos provenientes de la Tierra del Sol; los exiliados eran tratados con recelo y con temor. Algunos empezaron a enloquecer, pronto la locura se extendió y se convirtió en odio. Odiaban a los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Konomi&lt;/span&gt;, causantes de lo ocurrido. Odiaban a los magos, por haberlo provocado. Odiaban a los gobernadores, a los poderosos, a los sabios, a ellos mismos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada ciudad se convirtió en un mar de sangre, cada aldea en una matanza, cada casa en una pira funeraria.  Todo era muerte. No había padres o hijos, hermanos o amigos; solo sed de muerte. Durante muchos días sólo se oían gritos de dolor en la oscuridad; olía a sangre y a carne putrefacta. Olía a muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:130%;" &gt;El Nuevo Amanecer&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie sabía cuanto tiempo había pasado, nadie se daba cuenta de lo que estaba ocurriendo. Nadie controlaba sus actos. La locura era ya total y pocos eran los que continuaban vivos; vagando en busca de más cuerpos que masacrar y más carne que desgarrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, de pronto, amaneció. Los supervivientes alzaron la vista allá donde se encontrasen; vagando sin rumbo, enfrentándose entre sí, separando carne y huesos de algún cuerpo aún fresco. Observaron de nuevo la luz, que casi les cegaba, y fueron conscientes de la atrocidad que habían cometido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los que no murieron horrorizados por lo que habían hecho buscaron a más supervivientes. Tenían miedo de lo que les rodeaba, pero era la única forma de continuar con vida. Primero sólo unos pocos, luego más se unieron. Sentían pena y dolor, tenían miedo pero se ayudaban mutuamente. Habían vuelto a ser humanos. Sólo algo permaneció para siempre: el odio hacia los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Konomi&lt;/span&gt;...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-5434630229577553939?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/5434630229577553939/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=5434630229577553939' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/5434630229577553939'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/5434630229577553939'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/05/historia-reciente.html' title='Historia reciente'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6863687940231126421.post-2854184123980311251</id><published>2008-05-14T18:44:00.017+02:00</published><updated>2008-08-20T16:24:49.866+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Preludio'/><title type='text'>El mundo de Runnia</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;[mapa]&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Poco se conoce del mundo de Runnia fuera de las fronteras del joven imperio Noomi, pocos han sido los que se han aventurado a abandonar la tierra conocida en busca de otros territorios. La antigua sabiduría se perdió y el miedo a lo desconocido ha impedido a los humanos volver a extenderse como antaño lo hicieron. Incluso en las tierras habitadas aún hay oscuros rincones por explorar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:130%;" &gt;El sol, las lunas y el clima&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ciclos solares en el mundo de Runnia son algo particulares, el sol no baña por igual a todas las tierras con su luz. La senda que sigue el sol desde el amanecer al anochecer es siempre la misma, sin variación a lo largo de las estaciones, sin cambio a lo largo de los años. Cuanto más cercano a dicha senda se encuentre un lugar, mayor es la iluminación que le vierte el sol. Las horas de luz diaria también cambian dependiendo del lugar, pero solo es percibible cuando se habla de grandes distancias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siete son la lunas que surcan el cielo de Runnia. La influencia de cada una de ellas es la que marca el clima en cada zona; y también la iluminación, ya que son frecuentes los eclipses parciales. Sus efectos son mayores o menores según lo cercanas y nítidas que se observen en el cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los nombres que les dieron los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Konomi&lt;/span&gt;, los más influyentes entre todos los humanos, fueron: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ame&lt;/span&gt;, cristalina como el agua; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Kouhyou&lt;/span&gt;, sólida como el hielo; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Fubuki&lt;/span&gt;, blanca como la nieve; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Fuusoku&lt;/span&gt;, ligera como el viento; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Rakurai&lt;/span&gt;,  fulgurante como el rayo; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Noumu&lt;/span&gt;, espesa como la niebla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por último, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Kurai&lt;/span&gt;, la mayor de todas las lunas, una gran masa de oscuridad que surca el cielo portando malos presagios. Raramente se puede ver con claridad, pero pocos son los que se animan a caminar bajo su mirada cuando su presencia crece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:130%;" &gt;Geografía:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(51, 255, 255);"&gt;La Gran Sombra&lt;/span&gt; - La antiguamente conocida como La Tierra del Sol, antaño hogar de esplendorosas ciudades y poblada por los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Konomi&lt;/span&gt; ahora es el lugar más temido de toda la tierra de Runnia. No se conoce a ningún humano que haya vuelto después de estar allí, de hecho ningún humano quisiera jamás ir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque no se sabe qué criaturas la habitan se cree que está poblada de abominables criaturas y aberraciones que algún día fueron humanas, producto de la caída de La Sombra. Solo de vez en cuando unas extrañas y horripilantes criaturas aladas, llamadas &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Kraks&lt;/span&gt;, sobrevuelan las vecinas tierras imperiales atemorizando a la población.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(51, 255, 255);"&gt;El imperio Noomi&lt;/span&gt; - Joven, pero fuertemente asentado, el imperio Noomi se extiende poco a poco por las tierras del Gran Continente y las islas vecinas. Sus fronteras no están claramente definidas debido a aisladas escaramuzas con algunas tribus vecinas y, sobre todo, a la tendencia nómada de su población fronteriza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El imperio está en continuo crecimiento tanto territorial como cultural. Al margen de &lt;span&gt;Ranavva&lt;/span&gt;, su capital, está formado en su mayoría por pequeñas ciudades rodeadas de aldeas, con sólidas rutas de comunicación y comercio entre ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(51, 255, 255);"&gt;Los Montes de la Araña&lt;/span&gt; - Más conocidos como La Gran Araña es una gran cadena montañosa que asemeja la forma de una araña agazapada acechando a su presa. Reforzando esa similitud es bastante común encontrar arañas por la zona e incluso, según creencias populares, existen grandes arañas venenosas que habitan en oscuras cuevas de las escarpadas laderas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los pocos habitantes que las moran suelen ser pacíficos, aunque bastante recelosos de los pocos viajeros que se acercan. Aún así cada vez son más los que establecen contacto con las ya cercanas tierras del imperio para comerciar o incluso ofrecerse a guiar a los viajeros entre las angostas sendas entre las montañas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(51, 255, 255);"&gt;La Costa Azul&lt;/span&gt; - Además de ser la mayor porción de tierra del Gran Continente que queda fuera del imperio, es además la más alejada del sol. Esto hace que la vegetación del lugar tome un color azulado, lo que le da nombre a estas tierras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las habitan multitud de tribus nómadas que aún no se han unido al imperio y que a veces entran en conflicto con el mismo. Pero también hay mayores asentamientos comparables a ciudades más cerca del mar, donde la abundancia de peces y agua facilita la vida sin necesidad de desplazarse continuamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 255, 255);"&gt;Las Islas del Dragón&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;- Aunque los mitos y creencias afirman que en ellas habitaban los dragones en la antigüedad, lo cierto es que nadie ha visto nunca a ninguna de esas legendarias criaturas. El nombre de este archipiélago de islas se debe más bien a su particular forma y a que es el único lugar en el que habitan unos curiosos reptiles llamados &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Kuiachi&lt;/span&gt; y que en cierta forma recuerdan a sus supuestos antepasados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las mayores de estas islas albergan grandes manantiales de aguas tintadas que son visitadas asiduamente por habitantes de todos los confines del imperio, que buscan en ellas sus conocidas propiedades curativas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6863687940231126421-2854184123980311251?l=hassha-kage.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hassha-kage.blogspot.com/feeds/2854184123980311251/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6863687940231126421&amp;postID=2854184123980311251' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/2854184123980311251'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6863687940231126421/posts/default/2854184123980311251'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hassha-kage.blogspot.com/2008/05/el-mundo-de-runnia.html' title='El mundo de Runnia'/><author><name>landanohr</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17381438021865326973</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
